[personajeinvalido=315]
Si la subida costó, la bajada fue una magnificación de esta.
Durante el ascenso, el traqueteo del barco y la rotura de este nos puso a todos con la piel de gallina, pero la bajada no solo se cobró lo poco de cordura y aplomo que nos quedaba, sino que se cobró nuestros barcos. El impacto contra los cabos gemelos fue terrible y la fuerza del golpe hizo saltar las embarcaciones por todos lados. Los tablones, trozos de mástil y velas, desperdigados ahora por todo el escenario, hacían las veces de plataformas salvavidas para los pequeños grupos que habíamos logrado sobrevivir.
Aturdido por la caída, utilicé mi mano derecha para apoyarla sobre la rodilla y, sin levantarme demasiado, observé la situación. Por suerte o desgracia, había terminado sobre una zona enorme de madera con otras personas que desconocía. La plataforma, de forma aparentemente cuadrada, debía medir varias decenas de metros y yo me situaba en de uno de los cuartos, lo suficientemente lejos del borde como para no caer, a unos 8 metros, pero no en el mismo centro de esta. Conocía este tipo de aguas gracias a mi experiencia con la fauna y flora, y este sitio podía ser un problema. Desde mi posición y, ya que parecía solo una persona había recobrado la consciencia antes de mí, pude observar a los caídos. La que se levantó, una mujer Gyojin, estaba asistiendo a un oso enorme. Parecían aliados. En otra zona, otros dos seres enormes yacían aún sin levantarse. Uno de ellos, arropado por alas negras, era a todas luces el pirata que vi en los carteles Wanted y en el puerto, donde el estúpido marine quería buscar su muerte con él.
La situación no era buena. Rodeado de un pirata, otros que desconocía y sin aliados, en medio del agua y con una tabla de dudosa resistencia y flotabilidad. Debía mantener el perfil bajo y colaborar. No me hacía gracia tener que dejar a un pirata sin cazar, pero, si quería sobrevivir y cobrar mi venganza, tenía que dejar esta presa pasar. Observé rápidamente a mi alrededor y atisbé otras balsas parecidas. Busqué con la mirada por conocidos y solo pude reconocer la inmaculada máscara de mi senpai cazarrecompensas Sohem en una plataforma cercana. Quise llamar su atención o buscar a los marines, pero no quería dispersarme demasiado de mi propia problemática. Si estar en la balsa era un problema, esto se acentuaba al ver que en la costa cercana, en los cabos, piratas capturaban a civiles que estaba en el agua. Los desalmados aprovecharon la situación de debilidad para capturar a cuantos podían.
- Esto huele a problemas. - murmuré casi ininteligible.
Sin embargo, un sonido me llamó la atención desde mi ropa. El dichoso Den Den Mushi que desde esta mañana intentaba hacer llamar a Sohem parecía dar señal por fin. Quizá faltaba algo por tocar y el impacto lo conectó.
- Enano, ¿me oyes? - susurré al caracol transmisor. - Estoy a tu diestra, a unos metros. - aclaré, esperando que Sohem pudiera divisar mi posición e intentáramos hacer equipo de nuevo para salir de esta. La gyojin parecía buscar también a sus aliados, pues daba señales con la mano en dirección a otra balsa.
- Chssst. Quedaos agachados y quietos. No sabemos si esto aguantará mucho. - dije en tono conciliador, sin gritar muy alto. - Si queremos salir de aquí, colaboremos. - proseguí, intentando que la mujer y los caídos me escucharan si estaban conscientes.
Lo último que queríamos era una pelea en la inestable plataforma. Esto pintaba, feo. Feo y húmedo.
Resumen
