30-09-2025, 04:11 AM
Aunque parecía debilucho o un poco enfermizo por la mascarilla y su complexión, Maki no se dejaba engañar siempre en todos los combates daba el todo por el todo… a menos que el enemigo sea demasiado pusilánime como para pelear. Con su forma hibrida a pleno decidió que debía pelear, mas aun cuando el imbécil seguía tratándola de manera despectiva. ¿Qué maleducado… que pretendía? ¿Amedrentarla?
Y continuaba con sus maleducadas palabras… quizás era de esos que solo ladraban y no mordían... como era que les llamaban… sí. Charlatanes o boca flojas. —Continuas insultándome… que pretendes… y esa tos… seguro eres un saco de gérmenes andante… quizás ni valga la pena partirte cara… así vuelves al sucio hospital en cual naciste.— A pesar de la situación y de su furia creciente muy en el interior le agradaba su espíritu mordaz. Pero será que un par de patadas le harían cambiar de actitud?
Parecía que era ese tipo de personas que le temían a lo gérmenes… pocas de ese tipo conoció Maki en la marina, pero principalmente los encontraba donde menos se imaginaba, comandando barcos, cocinando incluso o para terminar la ironía… limpiando. Todos eran unos orates a su opinión… se sonrió un poco mientras terminaba de limpiarse… —Solo imagina cuando estes cubierto de sangre… en honor a tu locura cuando te lleven al hospital pediré que te limpien… que te parece a que soy piadosa no?— se burlo de la manía del muchacho.
Sus primeras palabras provocaron que se irguiera en su altura, que comprendiera que quizás era demasiado luchar con todo y todo era una confusión. Lo que gozaba era el reto y en primera instancia solo sería una masacre quizás. Eso no le gustaba… abrió la boca para entrar en razón con el muchacho cuando de pronto sus siguientes palabras… surgieron Poco… higiénica… sus colmillos se lanzaron fuera de su boca dentelleando con chispas y su lengua bífida como un látigo quiso morderlo… camino crujiéndose los nudillos preparándose para pelear, pero… —A DONDE VAS TARAD…— Fue interrumpida por un disparo. Que la hizo poner una rodilla en el suelo… los monjes habían vuelto con marines… no era un torneo de fuerza, no era algo improvisado, era una trampa para piratas. La reputación de Maki era algo conocida y aunque la llegada del primer civil había sorprendido algo cuando vieron llegar a su objetivo improvisaron sobre la marcha… Maki esquivo apenas los dos disparos siguientes y rugió contra los de traje albo.
Uno de los monjes saco una especie de arma de asta… larga y puntiaguda… y el del otro lado hizo lo mismo… eran cazadores… uno de los monjes se acercó al misofóbico para apartarlo del lugar… -Ya vete tonto… cazamos a un pirata… ya no te necesitamos- le empujo con las manos sucias. Y embarradas pues las lanzas estaban escondidas en la tierra. Maki Rugió al sentir muy cerca a una de las lanzas… y logro desviarla con sus garras apenas, pero recibió un golpe de un boo. Que le hizo rugir… eran demasiados… tres contra ella mas dos marines sobre un muro… estaban lejos como para ser realmente preocupantes, pero si les daban tiempo para apuntar. Podrían ser de temer.
Maki se movía acorralada… podría saltar sobre el muro exterior, saltar por los roqueríos y el bosque, pero… su guitarra. No podía dejarla. Pelearía a muerte por ella. como un relámpago cuando se acercó el primero le golpeo con su cola, provocando que cayese al suelo… un espacio. Para romper su formación. Parecían monjes, entrenados pero pronto Maki descubriría que solo lo eran en apariencia y vivían de entregar piratas no mas que solo delincuentes disfrazados.
Y continuaba con sus maleducadas palabras… quizás era de esos que solo ladraban y no mordían... como era que les llamaban… sí. Charlatanes o boca flojas. —Continuas insultándome… que pretendes… y esa tos… seguro eres un saco de gérmenes andante… quizás ni valga la pena partirte cara… así vuelves al sucio hospital en cual naciste.— A pesar de la situación y de su furia creciente muy en el interior le agradaba su espíritu mordaz. Pero será que un par de patadas le harían cambiar de actitud?
Parecía que era ese tipo de personas que le temían a lo gérmenes… pocas de ese tipo conoció Maki en la marina, pero principalmente los encontraba donde menos se imaginaba, comandando barcos, cocinando incluso o para terminar la ironía… limpiando. Todos eran unos orates a su opinión… se sonrió un poco mientras terminaba de limpiarse… —Solo imagina cuando estes cubierto de sangre… en honor a tu locura cuando te lleven al hospital pediré que te limpien… que te parece a que soy piadosa no?— se burlo de la manía del muchacho.
Sus primeras palabras provocaron que se irguiera en su altura, que comprendiera que quizás era demasiado luchar con todo y todo era una confusión. Lo que gozaba era el reto y en primera instancia solo sería una masacre quizás. Eso no le gustaba… abrió la boca para entrar en razón con el muchacho cuando de pronto sus siguientes palabras… surgieron Poco… higiénica… sus colmillos se lanzaron fuera de su boca dentelleando con chispas y su lengua bífida como un látigo quiso morderlo… camino crujiéndose los nudillos preparándose para pelear, pero… —A DONDE VAS TARAD…— Fue interrumpida por un disparo. Que la hizo poner una rodilla en el suelo… los monjes habían vuelto con marines… no era un torneo de fuerza, no era algo improvisado, era una trampa para piratas. La reputación de Maki era algo conocida y aunque la llegada del primer civil había sorprendido algo cuando vieron llegar a su objetivo improvisaron sobre la marcha… Maki esquivo apenas los dos disparos siguientes y rugió contra los de traje albo.
Uno de los monjes saco una especie de arma de asta… larga y puntiaguda… y el del otro lado hizo lo mismo… eran cazadores… uno de los monjes se acercó al misofóbico para apartarlo del lugar… -Ya vete tonto… cazamos a un pirata… ya no te necesitamos- le empujo con las manos sucias. Y embarradas pues las lanzas estaban escondidas en la tierra. Maki Rugió al sentir muy cerca a una de las lanzas… y logro desviarla con sus garras apenas, pero recibió un golpe de un boo. Que le hizo rugir… eran demasiados… tres contra ella mas dos marines sobre un muro… estaban lejos como para ser realmente preocupantes, pero si les daban tiempo para apuntar. Podrían ser de temer.
Maki se movía acorralada… podría saltar sobre el muro exterior, saltar por los roqueríos y el bosque, pero… su guitarra. No podía dejarla. Pelearía a muerte por ella. como un relámpago cuando se acercó el primero le golpeo con su cola, provocando que cayese al suelo… un espacio. Para romper su formación. Parecían monjes, entrenados pero pronto Maki descubriría que solo lo eran en apariencia y vivían de entregar piratas no mas que solo delincuentes disfrazados.

![[Imagen: Maki_NNM.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Maki_NNM.gif)
![[Imagen: mikiocheja.png]](https://i.ibb.co/Cs5LLpXR/mikiocheja.png)