¿Es una mentira si lo creyó verdad? Porque prometió no meterse ahí, entrar a la selva sola es una mala idea, pero… ha venido con un grupo al lugar, porque le han dicho que necesitan a alguien con una voz suave para atraer a un pájaro en especial.
¿Es mentira o verdad?
No le importó, porque ya está una vez más perdida en la nada, entre hojas y flores. Pero ésta vez se encontró a su bastón consigo para hacerle compañía. Sus pasos dejaron rastro y su presencia no alertó a la mayoría de los seres, quienes la ven pasar sin hacer mucho más. Algunos huyen, pero otros observan como un humano se ha perdido dentro de la selva.
Lo llamó, a quienes la han traído, pero no están ahí. Alzó su voz, asustando a las aves, clamando el nombre de quien ha conocido hace poco ¡Y la respuesta llega! En un estornudo que la hizo voltear. En noventa grados, sus talones avanzaron por unos segundos, hasta que finalmente pudo estar cerca de dónde ha venido el sonido ¿O quizás no?
—Salud — es lo primero que respondió, porque es lo más importante, que tenga salud. — ¿Estás bien? Traigo un pañuelo conmigo — uno de tela que sacó y ofreció a la nada. Esperó que lo tome, pero si no ocurre, el mismo terminará en un tronco cercano — Debe ser un problema enfermarse en un lugar como este. — Porque no conoce la alergia, no la ha vivido y por lo tanto ¿Existe? — No soy doctor, pero… pero oí que una planta de por aquí era buena para las enfermedades.
Una mano se posó en su barbilla.
—Recuerdo que dijeron los nativos que tenía aroma a limón, pero la flor tenía un color rojo. Solo que bueno, yo no veo los colores — no veo es la parte importante. Ni los colores, paisajes e imágenes. Nada — Soy Gwendolyn — se presentó y estiró su mano en una presentación ligeramente solemne.
—Aunque no me explicaron qué se hacía con la flor. Conocí a un doctor que dijo que separaba las partes para crear remedios — no es tan así, pero es la explicación simplificada — ¿Sabes tu algo de eso?
¿Me ha tocado un milagro una vez más?
¿Es mentira o verdad?
No le importó, porque ya está una vez más perdida en la nada, entre hojas y flores. Pero ésta vez se encontró a su bastón consigo para hacerle compañía. Sus pasos dejaron rastro y su presencia no alertó a la mayoría de los seres, quienes la ven pasar sin hacer mucho más. Algunos huyen, pero otros observan como un humano se ha perdido dentro de la selva.
Lo llamó, a quienes la han traído, pero no están ahí. Alzó su voz, asustando a las aves, clamando el nombre de quien ha conocido hace poco ¡Y la respuesta llega! En un estornudo que la hizo voltear. En noventa grados, sus talones avanzaron por unos segundos, hasta que finalmente pudo estar cerca de dónde ha venido el sonido ¿O quizás no?
—Salud — es lo primero que respondió, porque es lo más importante, que tenga salud. — ¿Estás bien? Traigo un pañuelo conmigo — uno de tela que sacó y ofreció a la nada. Esperó que lo tome, pero si no ocurre, el mismo terminará en un tronco cercano — Debe ser un problema enfermarse en un lugar como este. — Porque no conoce la alergia, no la ha vivido y por lo tanto ¿Existe? — No soy doctor, pero… pero oí que una planta de por aquí era buena para las enfermedades.
Una mano se posó en su barbilla.
—Recuerdo que dijeron los nativos que tenía aroma a limón, pero la flor tenía un color rojo. Solo que bueno, yo no veo los colores — no veo es la parte importante. Ni los colores, paisajes e imágenes. Nada — Soy Gwendolyn — se presentó y estiró su mano en una presentación ligeramente solemne.
—Aunque no me explicaron qué se hacía con la flor. Conocí a un doctor que dijo que separaba las partes para crear remedios — no es tan así, pero es la explicación simplificada — ¿Sabes tu algo de eso?
¿Me ha tocado un milagro una vez más?
![[Imagen: Gwendolain.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Gwendolain.gif)
