¡La rule, la rule! - Priv.Jin [Pasado]
#15
No se sentía humillado, sí, aterrado. Todo lo sucedido en Isla Tamanegi había sido tan rotundamente reciente que la sensibilidad estaba a flor de piel, más aún sabiendo que su pasado, inevitablemente, iba a atormentarle al nunca haber sido un santo de ninguna devoción. Hijo bastardo de un noble todavía poco conocido, Owen sabía que aquel sujeto era importante...más nunca hubiese imaginado la magnitud y el descalabro de que pudiese saberse, a nivel mundial, su existencia. Tampoco iban a poder matarlo así nada más; Se había vuelto simbólico en su isla, alguien que luchaba contra una injusticia implícita de un territorio dividido en anillos como si fuesen animales de corral. Derrumbado en el suelo, sintiéndose culpable de tener a la madre que lo odia con una diana en la frente y siendo completamente incapaz de poder defenderla...se sintió absoluta y completamente de rehén.

—Levántate.
[Imagen: 6PUACMV.png]
-Tsch.-

Detuvo aquel martillar con el puño, pero en su rostro solo había una cantidad gigantesca de frustración. ¿Acaso esto significaba tener que abandonar Isla Karate tan pronto? ¿Tendrá que estar de polizón durante quién-sabe-cuánto por miedo a que maten al único ser que quiere? -Tendré...que separarme de Gwen.- el corazón le latía a una velocidad criminal, con vértigo, teniendo que entender la gravedad de su situación y cómo la vida parecía haberle empezado a esbozar una mueca de sonrisa al abandonar su tierra natal. Nada más alejado de la realidad; Otra vez, el ciclo de odio tenía que ser perpetuado. Mejor para ti, Owen, ¿No? Así cumples tu tan codiciado objetivo de derrocar una tiranía...que todavía ni comprendes.

Sintió aquella mano sacudiéndole los cabellos con ligereza, una mano que se sentía tan helada como un témpano de hielo, una que le generaba un rechazo tan enorme como el de querer levantarse y colocarle un cuchillo en la garganta. Se estaba volviendo visceral en sus adentros, pero...el miedo era más fuerte, mucho más -Sólo...no toques a Moria.- no lo miraba a los ojos, no podía, porque el rechazo era tan enorme que le destruía internamente a pura impotencia. Quería gritarle, negarse rotundamente a irse de aquella isla, de ver cómo había hecho amigos, conocidos, roces indecorosos y...alguien especial. Arrebatado, todo, en un suspiro, por el propio destino que quiso dárselo. Aquello fue casi la única respuesta dicha por un pelirrojo algo patético y derrotado, mientras el mafioso, con claro dominio de la situación, intentaba aminorar la amenaza ofreciendo, incluso, una ayuda adicional a la búsqueda de venganza personal -Haz lo que puto quieras. No toques a Moria.- lenta y progresivamente, el muchacho de ojos celestes, se empezó a incorporar, llevando su mano hacia una de las rodillas para volver a quedarse de pie con una mirada tan odiada como vacía.

"No haría nada sin motivos". El ceño fruncido, rabioso, frustrado, no cedía en lo más mínimo delante del hombre oscuro que tenía frente a él, mientras sentía los intensos escalofríos de su cuerpo que gritaba a todas luces el salir huyendo de allí, incluso, siendo alguien que oscila entre la valentía y la estupidez a modo de péndulo perpetuo. La mirada de Owen, libre de esa alegría, chispa, energía y jovialidad que tanto lo caracterizaban...parecía haberse ido. Su corazón se sintió quebrado, dolido, lastimado y pareció volverse momentáneamente un robot -Sabía que no podía encariñarme de nadie. Nunca puedo encariñarme.- maldecía para sus adentros, aunque se moría de ganas de gritar.

—Por ahora, consigue el Den-Den Mushi como hemos acordado y te esperaré aquí. Con dar tu nombre será suficiente para que mis hombres te dejen pasar.
[Imagen: FTVL0zI.png]
-Vendré mañana.-

Seco, directo, al punto. La expresión de Owen era la de un verdadero tipo peligroso, demostrando que las calles le habían enseñado muchas cosas...y no todas precisamente buenas. Ya era bastante tarde como para ir a un comercio a conseguir un Den-Den Mushi tradicional, por lo que no quedaría más que esperar hasta el día siguiente -Jin Onizuka, solo te voy a advertir de una cosa:- parecía una persona completamente diferente, saltando de faceta en faceta: De la divertida a la pilla, de la pilla a la aterrorizada y de la aterrorizada a la...sangre fría -mantén a Moria bien, entera y en una pieza. Ella es la diferencia entre que yo tenga algo que perder...- dio dos pasos, solo dos, hasta quedar casi pecho con pecho con el mafioso. Seguía aterrado, asustado y en sus cabales, pero...era como si parte de su cerebro se hubiese conectado a algo mucho más visceral, más violento -...y que no.- un silencio sepulcral invadió la sala durante unos segundos. Tenso, tanto como un hilo sostenido desde ambos extremos -Protégela.- y luego de darle la espalda, volteando al mirar la puerta, prosiguió -Porque sino, para el resto de tu vida, te van a tener que proteger de mi.- para finalmente encarar hacia la misma puerta que antes le había provocado el miedo e incertidumbre y, sin siquiera despedirse con una pisca de respeto, abandonó la sala con un portazo.

Fue para él inevitable salir corriendo en cuanto cruzó el arco de entrada hacia el casino que tanta dicha le había dado minutos atrás. En un callejón, derrumbado, pegó su espalda a la pared, arrastrándose hasta quedar sentado, hecho bola, y empezando a dar muchos movimientos espasmódicos de sus hombros con su rostro oculto entre sus rodillas. 

Estaba llorando, mucho, como un niño perdido y acomplejado.
-Hablo- , Narro , -Pienso-
[Imagen: Fusaneitor.gif]


Mensajes en este tema
RE: afsasf - por Onizuka Jin - 02-09-2025, 10:13 PM
RE: ¡La rule, la rule! - Priv.Jin [Pasado] - por Owen Yang - 02-10-2025, 11:39 PM

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