Más especial de lo que (cree)crees. [Pasado - Social - Gwen]
#1
11:00
Isla del Karate
27Cº
Templo religioso para el estado "Zen"
[Imagen: NO0oKhN.png]

-¿¡Cómo es posible!? ¡Tiene que ser un milagro!-

-Es la favorita de Dios esta chavala. Aparte de ser la mujer más hermosa del planeta, tiene el toque divino.-

-¿¡También puede multiplicar los panes!? ¿¡Puede convertir el agua en vino!?-

[Imagen: 35e98c47a66d509f590b4beb73529e99.jpg]
-Obvio, esos son milagros baratos. Los que molan son los de quitarte el demonio y poder hablar con el señor para que te vayas al cielo o al infierno. ¿A que mola?-

El descaro era la moneda corriente en un pelirrojo total y completamente alegrón, brillante y picaresco que, con sus ojos entre-cerrados y dejando en vista esos largos colmillos que lo hacían parecer aún más pillo de lo normal, yacía con su típico uniforme de chaquetilla roja con esos pantalones negros ligeramente arremangados un poco, sonriente, comportándose como lo que siempre es y fue: Un estafador, embustero y pícaro. A su lado yacía Gwen, la muchachita no-vidente que parecía una muñeca de porcelana andante no solamente por su abrumadora belleza, sino, por ese porte completamente angelical que gozaba de una cantidad criminal de decoraciones como su tan famoso antifaz blanco a modo de rejas, dejando aún más implícita su ceguera.

Llevaban un tiempo juntos, y los "milagros" de Gwen eran cada vez más insólitos; Acertaba los números de la ruleta, sacaba exactamente veinti uno en Blackjack, sabía si la moneda iba a caer cara o cruz y, el evento que fue el detonante de todo esto: Doble seis en los dados. Perpetuo. Parecía un chiste mal contado, pero no, Gwen literalmente estaba rompiendo por completo los esquemas de la probabilidad para volver aquello un hecho que les expulsó de dos casinos y cuatro bares debido a lo fuertemente sospechosa que era la destrucción total de la improbabilidad. Por primera vez en toda la historia de Owen Yang estaba diciendo y haciendo la verdad: La chica no vidente, de verdad, estaba acertando sin parar. No era ni siquiera fortuna, era un atentado contra la seguridad económica mundial. Bueno, tal vez estamos exagerando (¿O no?).

-No importa el número que digas, ella va a seguir adivinándolos.-
-¡¿EN CUÁL ESTOY PENSANDO AHORA?!-

Varios de los aparentes monjes que tenían una vestimenta prácticamente idéntica se los veía rezar en el exterior del lugar, a excepción del responsable que, incrédulo y totalmente alterado, observaba cómo la chica repetía todos y cada uno de los patrones en los cuales la suerte podría ser responsable -¡JAMÁS PODRÁS ADIVINAR ESTO!- algunos de los creyentes, con su cabeza rapada aunque con el cabello generando una sombra contundente y oscura, miraban con un ojo cerrado el acontecimiento de lo que parecía ser la llegada de un ente santificado. No en balde, gente que dedica tanto tiempo a la espiritualidad explotaría en devoción al encontrarse con alguien que gozase de una suerte tan criminal. Con ojos saltones y totalmente enajenado, le otorgó un maletín en el que yacían múltiples documentos personales, en el cual yacía una clave de tres dígitos. Owen simplemente sonrió, ya había visto hacer a Gwen esto tantas veces que hasta había perdido la gracia -Adelante, Gwenchu. Inspira a estos devotos hacia el camino de la iluminación.- no le quitó la vista de encima mientras cruzaba sus brazos, con esos ojos entre-cerrados absolutamente bañados en una excesiva confianza y un ego desmesurado. Al lado de ella se sentía el ladrón más inimputable e invencible de la historia.

Y no podía estar más feliz de haberla tenido como su compañía hasta ahora.
-¡TIENEN QUE ENTRAR YA! ¡YA MISMO!-
Otra vez y como era costumbre, el revuelo estaba empezando a originarse; Múltiples creyentes, rompiendo por completo su devoción al ver un evento sacro ante sus ojos mortales, empezaron a rodearles mientras unos, con unas grandes cuentas, parecían susurrar palabras muy rápidas mientras las deslizaban entre sus dedos -¡Ah-ah! ¡Quieto ahí! Su bendición tiene un precio.-

[Pequeño flashback]

[Imagen: 63217c41467879eb7f2b9eab4eed7e90.jpg]
-Gwen, estos tipos tienen pasta. Tira una moneda o adivínales el número que piensan así nos dan dinero.-

[Fin del flasback. Fue bastante escueto, la verdad]

-Treinta millones de berries. Ni más, ni menos.- elevó el dedo índice, anular y del medio mientras empujaba el pulgar con el índice, justo al lado de su rostro. Su sonrisa se mostró desafiante, determinada a que cumplan con su palabra -Pagaremos, sí o sí. La fortuna es el bien más preciado que puede tener un luchador, un hábil combatiente que, con su espíritu inquebrantable, roza las paredes de la perfección en una inminente luch-si, es muy bonito, ¿Dónde está la guita?- Owen interrumpió, para cualquiera sería absolutamente evidente que el pelirrojo se estaba tramando algo, SIEMPRE era evidente. Gracias a que chocaba con la realidad objetiva de que Gwen de verdad estaba obteniendo valores irreales sin necesidad de trucar, todos podían sentir que algo no cuadra, pero es lo que es, sin más.
-Hablo- , Narro , -Pienso-
[Imagen: Fusaneitor.gif]


Mensajes en este tema
Más especial de lo que (cree)crees. [Pasado - Social - Gwen] - por Owen Yang - 04-10-2025, 01:15 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)