04-10-2025, 02:36 PM
¿Qué es la fuerza sin control? ¿Qué es la batalla sin estrategia? ¿Qué son los hombres sin los sueños?
La piedra explotó en forma de grava y polvo golpeando en forma de precipitación petrea a Sigrud quien siguió su propio lanzamiento, el cual, había utilizado como maniobra de distracción. Sin embargo, al igual que la batalla había empezado antes de que la roca hubiera salido de sus manos, Musashi también sabía que la roca no era nada más que una artimaña para que su enemigo su pudiera acercar a él sin que el vagabundo pudiera defenderse, es por eso que no había decidido cortar la piedra por una razón en específica: un corte perfecto no hubiera levantado la nube de polvo y piedras que él había generado, y la cual le había servido como una cortina de humo perfecta para elevarse 15 metros sobre el suelo nada más había destruido la piedra.
Sigrud, quién había sido pretencioso en esta ocasión había gastado una de sus combinaciones más poderosas lanzando golpes a dónde presuponía que se encontraba el hombre alado, sin embargo, sus armas, su fuerza y su violencia sólo fueron capaces de encontrar el aire, pues Musashi había saltado con fuerza y elegancia “esquivando” o más bien, predicción el golpe del buccaner.
Desde el cielo, esta vez observó a su enemigo, Sigrud pudo encontrarlo de enfrente tras su golpe elevado 15 metros sobre el suelo, pudo ver antes del movimiento su rostro, el cual no mostraba emociones, su mueca era recta y serena y la fuerza de su salto medida para acabar a la altura perfecta para contraatacar a aquel que tras presentarse había buscado entablar un combate en vez de una relación amistosa. El movimiento del vagabundo perdió su inercia y empezó a descender hacia el pirata que había desembarcado en aquella isla insólita. El sol se postró en la coronilla del espadachín y junto a sus alas y el halo de luz que se generó en esos momentos la imagen de aquel desarrapado hombre se beatificó aún más haciendo que pareciera un ángel.
Los movimientos fueron rápidos, a medida que el espadachín descendía giró sobre su propio cuerpo de manera vertiginosa y con su espada y su peculiar agarre, de la misma manera en la uno daría un puñetazo emitió un potente espadazo que tenía la intención de cortar el cuerpo de Sigrud desde su rostro hasta sus pies. El golpe intentó seccionar completamente el enorme cuerpo del pirata y cuando la caída finalizó, los nudillos de la mano con la cual Musashi sostenía su espada - la izquierda - impactaron contra el suelo en forma de puñetazo finalizando con un sonido seco. El golpe hizo retumbar el suelo y creó un leve boquete de medio metro alrededor del puñetazo. La finalización de aquel hermoso golpe dejo a Musashi arrodillado enfrente de Sigrud, y el vagabundo elevó la mirada desde detrás de su hombro izquierdo, conectado con aquel enorme golpe. No hubo sonrisas ni señales de felicidad por la la victoria, solo la mirada de un hombre que había nacido para el combate y que había dedicado toda su vida para convertirse en el arma más mortal de todas.
El combate había empezado y la danza de filos y espadas empezaba a tomar el ritmo de los compases que deciden quién gana y quien perece. Sigrud esta vez, llevado por su ansia de combate y gloria, había tomado la peor de las decisiones: enfrentar a lo desconocido.
La piedra explotó en forma de grava y polvo golpeando en forma de precipitación petrea a Sigrud quien siguió su propio lanzamiento, el cual, había utilizado como maniobra de distracción. Sin embargo, al igual que la batalla había empezado antes de que la roca hubiera salido de sus manos, Musashi también sabía que la roca no era nada más que una artimaña para que su enemigo su pudiera acercar a él sin que el vagabundo pudiera defenderse, es por eso que no había decidido cortar la piedra por una razón en específica: un corte perfecto no hubiera levantado la nube de polvo y piedras que él había generado, y la cual le había servido como una cortina de humo perfecta para elevarse 15 metros sobre el suelo nada más había destruido la piedra.
Sigrud, quién había sido pretencioso en esta ocasión había gastado una de sus combinaciones más poderosas lanzando golpes a dónde presuponía que se encontraba el hombre alado, sin embargo, sus armas, su fuerza y su violencia sólo fueron capaces de encontrar el aire, pues Musashi había saltado con fuerza y elegancia “esquivando” o más bien, predicción el golpe del buccaner.
Desde el cielo, esta vez observó a su enemigo, Sigrud pudo encontrarlo de enfrente tras su golpe elevado 15 metros sobre el suelo, pudo ver antes del movimiento su rostro, el cual no mostraba emociones, su mueca era recta y serena y la fuerza de su salto medida para acabar a la altura perfecta para contraatacar a aquel que tras presentarse había buscado entablar un combate en vez de una relación amistosa. El movimiento del vagabundo perdió su inercia y empezó a descender hacia el pirata que había desembarcado en aquella isla insólita. El sol se postró en la coronilla del espadachín y junto a sus alas y el halo de luz que se generó en esos momentos la imagen de aquel desarrapado hombre se beatificó aún más haciendo que pareciera un ángel.
Los movimientos fueron rápidos, a medida que el espadachín descendía giró sobre su propio cuerpo de manera vertiginosa y con su espada y su peculiar agarre, de la misma manera en la uno daría un puñetazo emitió un potente espadazo que tenía la intención de cortar el cuerpo de Sigrud desde su rostro hasta sus pies. El golpe intentó seccionar completamente el enorme cuerpo del pirata y cuando la caída finalizó, los nudillos de la mano con la cual Musashi sostenía su espada - la izquierda - impactaron contra el suelo en forma de puñetazo finalizando con un sonido seco. El golpe hizo retumbar el suelo y creó un leve boquete de medio metro alrededor del puñetazo. La finalización de aquel hermoso golpe dejo a Musashi arrodillado enfrente de Sigrud, y el vagabundo elevó la mirada desde detrás de su hombro izquierdo, conectado con aquel enorme golpe. No hubo sonrisas ni señales de felicidad por la la victoria, solo la mirada de un hombre que había nacido para el combate y que había dedicado toda su vida para convertirse en el arma más mortal de todas.
El combate había empezado y la danza de filos y espadas empezaba a tomar el ritmo de los compases que deciden quién gana y quien perece. Sigrud esta vez, llevado por su ansia de combate y gloria, había tomado la peor de las decisiones: enfrentar a lo desconocido.
INFORMACIÓN DE LA AVENTURA
FICHA DEL NPC
Bélico
![[Imagen: 51pnN8x.png]](https://imgur.com/51pnN8x.png)

![[Imagen: musashi.jpg]](https://i.ibb.co/zhVKDnwt/musashi.jpg)