05-10-2025, 05:51 AM
Me contagia un poco su linda risa y le respondo. -Tienes razón, no tiene sentido, siento que debería ver el mundo un poco mas como tu-.
Gwendolyn me pregunto por mi apellido, ~Realmente no quiero hablar de eso, abandone el usar mi apellido hace mucho, ¿pero de verdad tengo que desconfiar tanto de esta señorita?~ Reflexione mientras la observaba de reojo.
- S.. Svart, mi apellido es Svart- Titubee con una voz quebrada mientras intentaba decirle mi apellido. ~Maldita sea, pensé que ya no me afectaba decirlo, supongo que las heridas así no sanan tan rápido.~
-A mi también me gusta creer, aun creo también que seré amado dice cosas muy reconfortantes señorita Gwendolyn- suelto una breve risa.
De un momento a otro la señorita Gwendolyn empezó a hacer un montón de preguntas del lugar al que la estaba llevando, me abrumo un poco así que no supe como explicarle. Hasta el momento después de hablar con ella por un rato me pareció muy ajena a la realidad, probablemente por eso estaba tan emocionada por ir a comer a un lugar nuevo, por suerte estábamos muy cerca de aquel lugar.
Cuando la señorita Gwendolyn sintió el olor que desprendía el lugar al que nos dirigíamos alzo su rostro de forma adorable, pero en vez de expresar emoción como la que había estado irradiando durante toda nuestra caminata, mostraba mas una preocupación por lo desastroso de la comida
~Creo que no reflexione tanto en el echo de que era ciega, supongo que no fue tan buena idea traerla aquí, aun así este es mi lugar favorito en toda la isla para comer, espero que al menos le guste~
Se trataba de una pequeña cabaña ubicada un poco a las afueras de la ciudad, se veia rustica pero acogedora, delante de la cabaña sobresalía un pequeño techado que cubría unas 3 mesas con sillas a su alrededor, el lugar estaba vacío como la mayoría del tiempo, siempre venia a este lugar luego de incursionar en el bosque de la zona, era el restaurante mas cercano así que me acostumbre a venir seguido, aun así la comida era impresionante, las pastas sin duda eran su especialidad y las cosas dulces aun mas, las dos comidas que mas amaba, ya que ella anhelaba un postre supuse también que esta era la mejor opción,
~Aun así, creo que la comida de aquí será un poco complicada para que ella la coma, ¿será que no quiere ensuciarse? bueno sigue siendo una chica después de todo~.
Dirijo mi mirada hacia ella y al verla aun angustiada me separo un momento de ella y le digo.
-La comida de este lugar es realmente deliciosa, la atiende una señora y de verdad que es excepcional en lo que hace, creo que te gustara, además, los postres son igual de buenos tengo el presentimiento que te encantaran-
Todo esto lo digo mientras me quito mi gabardina contrayendo mis alas para poder quitármela con mas facilidad. Sacudo mi gabardina y procedo a cubrirla con ella, como es mas pequeña la gabardina le llega a quedar mas como una túnica.
-Si te preocupa mancharte puedes utilizar esto, esta un poco desgastada pero te servirá, ¿Perdón si huele un poco raro, no tiene mucho que salí a explorar?-
La miro ya con la gabardina puesta y pienso ~Ahora que la miro, se ve graciosa~ sonrió apunto de reírme ~Suerte que ella no puede ver eso~.
Gwendolyn me pregunto por mi apellido, ~Realmente no quiero hablar de eso, abandone el usar mi apellido hace mucho, ¿pero de verdad tengo que desconfiar tanto de esta señorita?~ Reflexione mientras la observaba de reojo.
- S.. Svart, mi apellido es Svart- Titubee con una voz quebrada mientras intentaba decirle mi apellido. ~Maldita sea, pensé que ya no me afectaba decirlo, supongo que las heridas así no sanan tan rápido.~
-A mi también me gusta creer, aun creo también que seré amado dice cosas muy reconfortantes señorita Gwendolyn- suelto una breve risa.
De un momento a otro la señorita Gwendolyn empezó a hacer un montón de preguntas del lugar al que la estaba llevando, me abrumo un poco así que no supe como explicarle. Hasta el momento después de hablar con ella por un rato me pareció muy ajena a la realidad, probablemente por eso estaba tan emocionada por ir a comer a un lugar nuevo, por suerte estábamos muy cerca de aquel lugar.
Cuando la señorita Gwendolyn sintió el olor que desprendía el lugar al que nos dirigíamos alzo su rostro de forma adorable, pero en vez de expresar emoción como la que había estado irradiando durante toda nuestra caminata, mostraba mas una preocupación por lo desastroso de la comida
~Creo que no reflexione tanto en el echo de que era ciega, supongo que no fue tan buena idea traerla aquí, aun así este es mi lugar favorito en toda la isla para comer, espero que al menos le guste~
Se trataba de una pequeña cabaña ubicada un poco a las afueras de la ciudad, se veia rustica pero acogedora, delante de la cabaña sobresalía un pequeño techado que cubría unas 3 mesas con sillas a su alrededor, el lugar estaba vacío como la mayoría del tiempo, siempre venia a este lugar luego de incursionar en el bosque de la zona, era el restaurante mas cercano así que me acostumbre a venir seguido, aun así la comida era impresionante, las pastas sin duda eran su especialidad y las cosas dulces aun mas, las dos comidas que mas amaba, ya que ella anhelaba un postre supuse también que esta era la mejor opción,
~Aun así, creo que la comida de aquí será un poco complicada para que ella la coma, ¿será que no quiere ensuciarse? bueno sigue siendo una chica después de todo~.
Dirijo mi mirada hacia ella y al verla aun angustiada me separo un momento de ella y le digo.
-La comida de este lugar es realmente deliciosa, la atiende una señora y de verdad que es excepcional en lo que hace, creo que te gustara, además, los postres son igual de buenos tengo el presentimiento que te encantaran-
Todo esto lo digo mientras me quito mi gabardina contrayendo mis alas para poder quitármela con mas facilidad. Sacudo mi gabardina y procedo a cubrirla con ella, como es mas pequeña la gabardina le llega a quedar mas como una túnica.
-Si te preocupa mancharte puedes utilizar esto, esta un poco desgastada pero te servirá, ¿Perdón si huele un poco raro, no tiene mucho que salí a explorar?-
La miro ya con la gabardina puesta y pienso ~Ahora que la miro, se ve graciosa~ sonrió apunto de reírme ~Suerte que ella no puede ver eso~.
