05-10-2025, 10:54 AM
El mar está lleno de sorpresas. Hay tanta gente en este mundo con capacidades tan extraordinarias que nunca sabes realmente a lo que te enfrentas hasta que ya es demasiado tarde. Eso mismo le ha sucedido al joven Marine DaSilva, que creyéndose el rey de la pista y gozando de un poder superior a todo lo que se había enfrentado hasta el momento, se ha cruzado con los enemigos equivocados. Hijos de la luz y la libertad con un potencial ilimitado, indomables.
Pese a lo distinto de sus personalidades, nuestros protagonistas están dispuestos a formar una alianza poderosa para escapar de una vida entre cadenas y barrotes. Ser parte de una tripulación unida capaz de afrontar esta situación y las inclemencias que vendrán más adelante. Y así, poco a poco, Varo Ganchin, Alana Sahiba y Mercedes Benz se van reuniendo ante la promesa de Rosse Bellecour. En este antro de baile y desenfreno, nacen los temidos y estrambóticos Piratas Cabaret.
La estrella del baile todavía no ha dicho su última palabra. En un alarde de orgullo y liderazgo, retoma la iniciativa y carga contra el cegado Contramaestre. Este es incapaz de ver, y solo siente el frío acero de la hoja de la guadaña, rasgando sus ropas y seccionando su carne. Un corte brutal descendente lo marca de por vida. La herida no es muy profunda, pues su piel es resistente, pero el dolor en el ego de lo que parece una humillante derrota lo marcará de por vida con cicatrices que no cerrarán jamás.
Un grito de dolor sale de su garganta, gutural, sentido. Nacido antes de la frustración y el ardor antes que del dolor más puro. No puede hacer nada. Y no porque esté invidente, sino porque sabe a lo que se enfrenta. Entiende que ahora mismo está solo enfrentando a poderes de los que se han oído hablar en leyendas. Que esto lo supera por mucho. Pero entonces, un click...
El siempre olvidado. Ese pequeño héroe anónimo que pasa desapercibido. El peón que, tras mucho esfuerzo y sacrificio, consigue coronar y convertirse en Reina. Sabe que no es fuerte. Sabe que no va a salir con vida de esta. Pero su voluntad es férrea frente aquellos que osan alterar la rectitud impasible del Gobierno Mundial. Pese a estar ciego, el Agente Ñ consigue meter su mano en el bolsillo mientras todos se centran en el Marine y presiona un botón oculto en su chaqueta. Un chasquido tenue pero que todos sois capaces de percibir.
Y entonces, una risa. Una risa poderosa que resuena con eco en todas las paredes del lugar. -¡¡¡HAJAHAHJAHAJJA...!!!- DaSilva ríe, en contraposición a todo lo que estaba aconteciendo hasta ese momento. Conoce bien ese sonido. -Filhos da puta, ahora sí que la habéis cagado.- suelta en tono jocoso, con la mano tapando sus ojos quemados pero con una sonrisa de oreja a oreja. -The tropes are coming, y os van a partir en dos. Vai ter porrada.- La pobre multitud que os rodea, asustada, sin entender bien que está pasando, ve como el héroe de la ciudad, a pesar de estar siendo derrotado por una multitud agresiva, no se rinde ni pierde la sonrisa. Esto envalentona a más de uno, con lo que se convierte rápido en una ola de abucheos hacia vosotros. DaSilva no es capaz de derrotar a estos piratas, pero sabe que ha ganado la lucha mediática y que los refuerzos están al caer.
El mar está lleno de sorpresas. Pero esta es la verdad más inamovible de este mundo. Todo aquel que lucha por su libertad, será perseguido por el Gobierno y sus soldados. Un enemigo infranqueable e inamovible, del que solo se puede huir llegado el momento. Es hora de bajar el telón y escapar como alma que lleva el diablo.
Pese a lo distinto de sus personalidades, nuestros protagonistas están dispuestos a formar una alianza poderosa para escapar de una vida entre cadenas y barrotes. Ser parte de una tripulación unida capaz de afrontar esta situación y las inclemencias que vendrán más adelante. Y así, poco a poco, Varo Ganchin, Alana Sahiba y Mercedes Benz se van reuniendo ante la promesa de Rosse Bellecour. En este antro de baile y desenfreno, nacen los temidos y estrambóticos Piratas Cabaret.
La estrella del baile todavía no ha dicho su última palabra. En un alarde de orgullo y liderazgo, retoma la iniciativa y carga contra el cegado Contramaestre. Este es incapaz de ver, y solo siente el frío acero de la hoja de la guadaña, rasgando sus ropas y seccionando su carne. Un corte brutal descendente lo marca de por vida. La herida no es muy profunda, pues su piel es resistente, pero el dolor en el ego de lo que parece una humillante derrota lo marcará de por vida con cicatrices que no cerrarán jamás.
Un grito de dolor sale de su garganta, gutural, sentido. Nacido antes de la frustración y el ardor antes que del dolor más puro. No puede hacer nada. Y no porque esté invidente, sino porque sabe a lo que se enfrenta. Entiende que ahora mismo está solo enfrentando a poderes de los que se han oído hablar en leyendas. Que esto lo supera por mucho. Pero entonces, un click...
El siempre olvidado. Ese pequeño héroe anónimo que pasa desapercibido. El peón que, tras mucho esfuerzo y sacrificio, consigue coronar y convertirse en Reina. Sabe que no es fuerte. Sabe que no va a salir con vida de esta. Pero su voluntad es férrea frente aquellos que osan alterar la rectitud impasible del Gobierno Mundial. Pese a estar ciego, el Agente Ñ consigue meter su mano en el bolsillo mientras todos se centran en el Marine y presiona un botón oculto en su chaqueta. Un chasquido tenue pero que todos sois capaces de percibir.
Y entonces, una risa. Una risa poderosa que resuena con eco en todas las paredes del lugar. -¡¡¡HAJAHAHJAHAJJA...!!!- DaSilva ríe, en contraposición a todo lo que estaba aconteciendo hasta ese momento. Conoce bien ese sonido. -Filhos da puta, ahora sí que la habéis cagado.- suelta en tono jocoso, con la mano tapando sus ojos quemados pero con una sonrisa de oreja a oreja. -The tropes are coming, y os van a partir en dos. Vai ter porrada.- La pobre multitud que os rodea, asustada, sin entender bien que está pasando, ve como el héroe de la ciudad, a pesar de estar siendo derrotado por una multitud agresiva, no se rinde ni pierde la sonrisa. Esto envalentona a más de uno, con lo que se convierte rápido en una ola de abucheos hacia vosotros. DaSilva no es capaz de derrotar a estos piratas, pero sabe que ha ganado la lucha mediática y que los refuerzos están al caer.
El mar está lleno de sorpresas. Pero esta es la verdad más inamovible de este mundo. Todo aquel que lucha por su libertad, será perseguido por el Gobierno y sus soldados. Un enemigo infranqueable e inamovible, del que solo se puede huir llegado el momento. Es hora de bajar el telón y escapar como alma que lleva el diablo.
Datos de interés
Bélico
