05-10-2025, 03:51 PM
(Última modificación: 05-10-2025, 03:59 PM por Onizuka Jin.)
Ahora se sentía más confiado, sus pasos lo habían llevado allí. Al fin podía usar su oído con mejor claridad, escuchar los pasos, los gritos. Owen. La voz de Owen estaba cerca. Abrió sus labios, preparado para hablar y…
La puerta lo frenó en seco, todo se paró de repente. Al menos sentía que su movilidad había mejorado seriamente, pero tuvo que retroceder un paso cuando se cruzó con nada más ni nada menos que aquella misma mujer que había dado con él y ordenar que lo encerraran. Pese a la situación, solo mostró una media sonrisa traviesa, contemplando a la mujer con el sudor frío corriendo por un lado de su rostro. No esperaba en absoluto que la mujer se encontrase tan cerca, eso podría ser problemático, desacelerar su reencuentro con Owen…
Su mano derecha se estaba posicionando en su propia katana, preparado para enfrentarse en cualquier momento, y llegó la orden, lista, preparada. En cuanto lo escuchó, retiró lentamente su katana con la mano derecha, también regresando a su mano la daga que previamente había utilizado para eliminar al pequeño Timmy. —Vaya, me halaga al intentar matarme, señorita. Una decepción que no lo planee hoy.
Sus movimientos, ahora, se volvieron fugaces. Los hombres se le abalanzaron pero, ¿a quién engañar? Él también había sido entrenado, sabía pelear. Sus pies se movían grácilmente, esquivando algunos golpes, usando sus dos armas, una en cada mano, para realizar movimientos perfectos, cortes que, pese a que no iban a matar a ninguno, sí podrían dejar perfectamente inutilizados a quienes quisieran seguir. Derecha, un movimiento diagonal con su katana, con un corte en el pecho de su rival, haciendo que cayera de espaldas con un quejido de dolor, izquierda, su daga, directo con un corte limpio en la zona de la muñeca que lo desarmó.
Sus movimientos eran veloces, expertos, mientras seguía enfrentándose a aquellos hombres uno a uno y que, del mismo modo, uno a uno iba cayendo en el suelo. Algunos ya comenzaban a tener el temor de no ser útiles y, aquella ligera duda, lo hizo moverse en un impulso con su pierna hacia los más inseguros, logrando golpes más impecables, más veloces. Los hombres fueron reduciéndose hasta quedar solo dos de ellos. Su respiración era controlada, constante, pero era humano, imposible de no sentir un ligero y pequeño desgaste.
La voz sonó profunda, como una silenciosa amenaza que estaba por venir. Su rostro se mantenía imperturbable ante una leve pausa, viendo a los dos últimos que quedaban, impulsándose ahora con sus dos piernas para incrementar la velocidad, usando sus brazos en forma de cruz para así hacer un tajo con ellos, con cada uno de ellos, directos a los brazos, desarmándolos y, el último, que parecía haberse mantenido en pie, aprovechó la culata de su arma para golpearlo directamente en su nuca, dejándolo caer al suelo junto al resto de sus compañeros. Dejó escapar un suspiro, volviendo ahora la mirada hacia Hana. Ponía en serias dudas que dibujara decepción, pero aún así, él sonrió de medio lado, escuchando a Owen llamar su nombre. Su oído ahora podía escucharlo claramente, como si estuviera allí mismo.
Dejó escapar el aire, manteniendo sus armas en ambas manos, pero no alzándolas. Negociar siempre eran parte de aquellos desastres. —¡OWEN! — llamó directamente al joven, con su voz más profunda. Quizás a los hombres los asustó, al menos a algunos de ellos, pero sabía que así revelaría la posición de donde estaba. Significaba que estaba bien, y que además había aguantado bien el tirón. Joven de los más útiles que pudo encontrar. —Ahora, preciosa, ¿qué me dices si intentamos hablar un poco? No creo que quieras un dos contra uno.
CHLAAANG
La puerta lo frenó en seco, todo se paró de repente. Al menos sentía que su movilidad había mejorado seriamente, pero tuvo que retroceder un paso cuando se cruzó con nada más ni nada menos que aquella misma mujer que había dado con él y ordenar que lo encerraran. Pese a la situación, solo mostró una media sonrisa traviesa, contemplando a la mujer con el sudor frío corriendo por un lado de su rostro. No esperaba en absoluto que la mujer se encontrase tan cerca, eso podría ser problemático, desacelerar su reencuentro con Owen…
![[Imagen: M4zRpCn.png]](https://i.imgur.com/M4zRpCn.png)
—Como ves, a verte de nuevo, preciosa.
Su mano derecha se estaba posicionando en su propia katana, preparado para enfrentarse en cualquier momento, y llegó la orden, lista, preparada. En cuanto lo escuchó, retiró lentamente su katana con la mano derecha, también regresando a su mano la daga que previamente había utilizado para eliminar al pequeño Timmy. —Vaya, me halaga al intentar matarme, señorita. Una decepción que no lo planee hoy.
Sus movimientos, ahora, se volvieron fugaces. Los hombres se le abalanzaron pero, ¿a quién engañar? Él también había sido entrenado, sabía pelear. Sus pies se movían grácilmente, esquivando algunos golpes, usando sus dos armas, una en cada mano, para realizar movimientos perfectos, cortes que, pese a que no iban a matar a ninguno, sí podrían dejar perfectamente inutilizados a quienes quisieran seguir. Derecha, un movimiento diagonal con su katana, con un corte en el pecho de su rival, haciendo que cayera de espaldas con un quejido de dolor, izquierda, su daga, directo con un corte limpio en la zona de la muñeca que lo desarmó.
Sus movimientos eran veloces, expertos, mientras seguía enfrentándose a aquellos hombres uno a uno y que, del mismo modo, uno a uno iba cayendo en el suelo. Algunos ya comenzaban a tener el temor de no ser útiles y, aquella ligera duda, lo hizo moverse en un impulso con su pierna hacia los más inseguros, logrando golpes más impecables, más veloces. Los hombres fueron reduciéndose hasta quedar solo dos de ellos. Su respiración era controlada, constante, pero era humano, imposible de no sentir un ligero y pequeño desgaste.
![[Imagen: uQ8zLC3.png]](https://i.imgur.com/uQ8zLC3.png)
—Si quieren matarme, vengan con todo lo que tienen.
La voz sonó profunda, como una silenciosa amenaza que estaba por venir. Su rostro se mantenía imperturbable ante una leve pausa, viendo a los dos últimos que quedaban, impulsándose ahora con sus dos piernas para incrementar la velocidad, usando sus brazos en forma de cruz para así hacer un tajo con ellos, con cada uno de ellos, directos a los brazos, desarmándolos y, el último, que parecía haberse mantenido en pie, aprovechó la culata de su arma para golpearlo directamente en su nuca, dejándolo caer al suelo junto al resto de sus compañeros. Dejó escapar un suspiro, volviendo ahora la mirada hacia Hana. Ponía en serias dudas que dibujara decepción, pero aún así, él sonrió de medio lado, escuchando a Owen llamar su nombre. Su oído ahora podía escucharlo claramente, como si estuviera allí mismo.
![[Imagen: Mq86UjR.png]](https://i.imgur.com/Mq86UjR.png)
—Como ves, no he quedado tan mal. Siempre podríamos hablar un poquito en vez de que sigas enviando a más de tus hombres.
Dejó escapar el aire, manteniendo sus armas en ambas manos, pero no alzándolas. Negociar siempre eran parte de aquellos desastres. —¡OWEN! — llamó directamente al joven, con su voz más profunda. Quizás a los hombres los asustó, al menos a algunos de ellos, pero sabía que así revelaría la posición de donde estaba. Significaba que estaba bien, y que además había aguantado bien el tirón. Joven de los más útiles que pudo encontrar. —Ahora, preciosa, ¿qué me dices si intentamos hablar un poco? No creo que quieras un dos contra uno.
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Objetos de Jin
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
