05-10-2025, 10:29 PM
Miró el menú varias veces, repasando de arriba a abajo. Muchas cosas ya sabía hacerlas, otras nunca lo había intentado o había tenido la oportunidad de intentarlos. El médico pareció estar seguro de su respuesta, por lo que el cocinero le siguió los pasos. - Probaré lo mismo, pero con un vaso de agua -. Un día tan caluroso necesitaba de un buen vaso de agua fría, y luego debía entrenar, no podía emborracharse ahora.
La conversación comenzó en cuanto el camarero se retiró, momento en el que el pelirosa aprovechó para corregir un pequeño error que él había estado teniendo al decir su nombre. - Oh, ya veo, lo tendré en cuenta. Si me lo permites, te llamaré Hyak de ahora en más -. Al fin y al cabo, si era algo mucho más fácil que su verdadero nombre, pero tampoco le gustaba poner apodos a la gente. - Por cierto, ¿buscabas esas flores para algo en especial o…? -.
No pudo terminar su frase antes de que el hombre que antes habló sobre ese cuento de hadas se acercara a ellos. Uker le prestó atención, también movió su mirada hacia la mesa que el tipo apuntaba, donde esos marineros o viajeros se reían y alzaban sus vasos llenos de alcohol. - Claro, no hay problemas -. No vio el gesto que Hyak hizo en su dirección, al fin y al cabo no le importaba que el recién llegado quisiera hablar sobre sus pensamientos o “descubrimientos”. - Te escucho -.
Así hizo, con una sonrisa en la cara. Atendió a la explicación del hombre sobre el porqué la isla podría existir, el porqué pensar que se expandirá hasta que no haya espacio para más nada no era algo posible. Lo entendía, pero aún así no desmentía su segunda incógnita, una que el pelirosa se encargó de remarcar. El hombre era investigador, al menos había estudiado y dejado registros de cada cosa que lo llevara a ese lugar del que habla. - Otto Hart… -.
Su apellido le sonaba de algún lado, tal vez un habitante de su pueblo natal que también lo portara, porque no creía conocer a ese hombre o alguien relacionado a él. El ánimo de Hyak disminuyó al escuchar lo que todo amante de la ciencia teme escuchar, que la búsqueda de eso impresionante no era por encontrar y compartir algo que ayude a la humanidad, si no por un mero logro personal. - Cuando era niño, mi madre me contaba historias sobre un lugar como el que describes. Me habló sobre una isla en el cielo, sobre una especie que no miden más que un pulgar, sobre una isla completamente habitada por gigantes -. El hombre parecía feliz recordando todo eso.
- Soy un viajero, es verdad, pero tengo una tripulación que cuidar. Tu investigación, de ser cierta, me llevaría a encontrar eso que deseo, la inmortalidad, pero… -. Miró al investigador con una sonrisa en el rostro. - Mi viaje me llevará a lo más alto de este mundo, algo dentro de mí me lo dice, y si esa isla tan maravillosa de la que hablas se encuentra en ese camino… ¿Estarías dispuesto a compartir información a cambio de cualquier pista que yo pueda obtener de las islas de más adelante? -.
No podía sumarlo a la tripulación, se notaba que no se trataba de alguien preparado para algo así, y aún tenía que ayudar al resto a cumplir sus objetivos. - Aún creo que el gobierno ya debe estar en poder de algo como eso, si es que existe, pero… tal vez tu obsesión por lo asombroso pueda llevarme más cerca de mi meta -.
La conversación comenzó en cuanto el camarero se retiró, momento en el que el pelirosa aprovechó para corregir un pequeño error que él había estado teniendo al decir su nombre. - Oh, ya veo, lo tendré en cuenta. Si me lo permites, te llamaré Hyak de ahora en más -. Al fin y al cabo, si era algo mucho más fácil que su verdadero nombre, pero tampoco le gustaba poner apodos a la gente. - Por cierto, ¿buscabas esas flores para algo en especial o…? -.
No pudo terminar su frase antes de que el hombre que antes habló sobre ese cuento de hadas se acercara a ellos. Uker le prestó atención, también movió su mirada hacia la mesa que el tipo apuntaba, donde esos marineros o viajeros se reían y alzaban sus vasos llenos de alcohol. - Claro, no hay problemas -. No vio el gesto que Hyak hizo en su dirección, al fin y al cabo no le importaba que el recién llegado quisiera hablar sobre sus pensamientos o “descubrimientos”. - Te escucho -.
Así hizo, con una sonrisa en la cara. Atendió a la explicación del hombre sobre el porqué la isla podría existir, el porqué pensar que se expandirá hasta que no haya espacio para más nada no era algo posible. Lo entendía, pero aún así no desmentía su segunda incógnita, una que el pelirosa se encargó de remarcar. El hombre era investigador, al menos había estudiado y dejado registros de cada cosa que lo llevara a ese lugar del que habla. - Otto Hart… -.
Su apellido le sonaba de algún lado, tal vez un habitante de su pueblo natal que también lo portara, porque no creía conocer a ese hombre o alguien relacionado a él. El ánimo de Hyak disminuyó al escuchar lo que todo amante de la ciencia teme escuchar, que la búsqueda de eso impresionante no era por encontrar y compartir algo que ayude a la humanidad, si no por un mero logro personal. - Cuando era niño, mi madre me contaba historias sobre un lugar como el que describes. Me habló sobre una isla en el cielo, sobre una especie que no miden más que un pulgar, sobre una isla completamente habitada por gigantes -. El hombre parecía feliz recordando todo eso.
- Soy un viajero, es verdad, pero tengo una tripulación que cuidar. Tu investigación, de ser cierta, me llevaría a encontrar eso que deseo, la inmortalidad, pero… -. Miró al investigador con una sonrisa en el rostro. - Mi viaje me llevará a lo más alto de este mundo, algo dentro de mí me lo dice, y si esa isla tan maravillosa de la que hablas se encuentra en ese camino… ¿Estarías dispuesto a compartir información a cambio de cualquier pista que yo pueda obtener de las islas de más adelante? -.
No podía sumarlo a la tripulación, se notaba que no se trataba de alguien preparado para algo así, y aún tenía que ayudar al resto a cumplir sus objetivos. - Aún creo que el gobierno ya debe estar en poder de algo como eso, si es que existe, pero… tal vez tu obsesión por lo asombroso pueda llevarme más cerca de mi meta -.
