¿Qué es el lujo para alguien que no puede ver? Palabras vacías, cosas que son y que carecen de importancia, porque si es mármol, piedra o madera, todo es lo mismo bajo los pies, aun así no ha venido a ver ese espectáculo ¡Ninguno en realidad! Porque se encontró ahí en busca de algo más. Ha salido a escondidas, esperando que Owen ha dicho que no volverá en un rato ¿A dónde ha ido? No le importó, simplemente aprovechó para irse a otro sitio sin dar explicación.
No le ha dicho que saldrá, pero ¿Tiene que pedir permiso siquiera? Ha llegado de más allá del mar sola, por lo tanto puede seguir adelante, aunque no está dentro de los planes.
Aun así ese día no es nada más que pedir algo más. El egoísta deseo de perder, de que todo salga mal, de que Dios la abandone en el azar y no vuelva más ¿No es irónico que venga a pedir lo contrario que el mundo? Juntó sus manos y las llevó a su rostro en una plegaria silenciosa.
¿Qué es un Den Den Mushi? No lo sabe, nunca ha sentido uno, tampoco recibido una llamada, porque Dios no tiene uno o ya habría hablado con él hace mucho tiempo. Por lo tanto no hizo nada más que acercarse lento, para no tambalear, sus pasos intentaron no evidenciar que no puede ver, por algo no ha traído el bastón ésta vez.
Pero lo echa en falta, porque así sería más fácil.
—No sé a qué se refiere — nada, no entiende nada, ni que es una carrera o lo demás, podría haber hablado en otro idioma y entendería lo mismo que ahora... Pero le han dicho que necesita de mucha suerte esa noche para ganar, y no la quiere más ¡Que se vaya con otro! La va a regalar, que la reciba alguien que la desee más — Pero supongo que — pasó su mano por la superficie, hasta que finalmente tomó uno al azar — Este…
Pasó su mano sobre la parte más dura, inspeccionándolo, hasta que finalmente hay un golpe en su mano por parte del ser, como si no quisiera que lo tocara más. Se quejó moviendo la mano con suavidad — Lo lamento — se disculpó con el caracol, recordando la misma situación que ha vivido en una situación anterior
—Me recuerdas a… cómo se llamaba — lo elevó eligiéndolo — Kiyoshi Maeda, él. — ese es el nombre elegido para el caracol, porque es tan arisco que le recuerda a él, además ¿No era un hombre que andaba lento? Sí, la mejor de las idea será llamar a que sea como él. — ¿Te gusta ese nombre?
Quizás no, pero no tiene como verlo, así que solo se rió, escuchando como la tratará de tonta por gastar su nombre en algo así.
—Gracias por dejarme participar — porque no tiene dinero, ni ambiciones de ganar.
No hoy, ni mañana.
OFF: Voy a agarrar el primero (Turbo Mushi), porque bueno... no la pensaré mucho.
No le ha dicho que saldrá, pero ¿Tiene que pedir permiso siquiera? Ha llegado de más allá del mar sola, por lo tanto puede seguir adelante, aunque no está dentro de los planes.
Aun así ese día no es nada más que pedir algo más. El egoísta deseo de perder, de que todo salga mal, de que Dios la abandone en el azar y no vuelva más ¿No es irónico que venga a pedir lo contrario que el mundo? Juntó sus manos y las llevó a su rostro en una plegaria silenciosa.
¿Qué es un Den Den Mushi? No lo sabe, nunca ha sentido uno, tampoco recibido una llamada, porque Dios no tiene uno o ya habría hablado con él hace mucho tiempo. Por lo tanto no hizo nada más que acercarse lento, para no tambalear, sus pasos intentaron no evidenciar que no puede ver, por algo no ha traído el bastón ésta vez.
Pero lo echa en falta, porque así sería más fácil.
—No sé a qué se refiere — nada, no entiende nada, ni que es una carrera o lo demás, podría haber hablado en otro idioma y entendería lo mismo que ahora... Pero le han dicho que necesita de mucha suerte esa noche para ganar, y no la quiere más ¡Que se vaya con otro! La va a regalar, que la reciba alguien que la desee más — Pero supongo que — pasó su mano por la superficie, hasta que finalmente tomó uno al azar — Este…
Pasó su mano sobre la parte más dura, inspeccionándolo, hasta que finalmente hay un golpe en su mano por parte del ser, como si no quisiera que lo tocara más. Se quejó moviendo la mano con suavidad — Lo lamento — se disculpó con el caracol, recordando la misma situación que ha vivido en una situación anterior
—Me recuerdas a… cómo se llamaba — lo elevó eligiéndolo — Kiyoshi Maeda, él. — ese es el nombre elegido para el caracol, porque es tan arisco que le recuerda a él, además ¿No era un hombre que andaba lento? Sí, la mejor de las idea será llamar a que sea como él. — ¿Te gusta ese nombre?
Quizás no, pero no tiene como verlo, así que solo se rió, escuchando como la tratará de tonta por gastar su nombre en algo así.
—Gracias por dejarme participar — porque no tiene dinero, ni ambiciones de ganar.
No hoy, ni mañana.
OFF: Voy a agarrar el primero (Turbo Mushi), porque bueno... no la pensaré mucho.
![[Imagen: Gwendolain.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Gwendolain.gif)
