[EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo
#56
La situación no podía ser más desfavorable para la resistencia que aún quedaba del Imperio de Nitobo Ilime. El magnate multimillonario, no sólo se hallaba indefenso y rodeado de sus feroces enemigos y usurpadores sino que, por cada segundo que pasaba, veía que las amenazas y tretas a las que podía recurrir, al ser un eje clave en la economía global, no surtían efecto con aquel hombre que se tendía ante él. Con otra explosión de Haoshoku  - aunque más débil y primitiva que la anterior - estallando desde el interior de Sohem, tanto Nitobo como Ren Wansot no podían hacer otra cosa que observar y esperar a un destino oscuro y aciago que se cernía irremediablemente sobre ellos.- ¿Él también lo tiene? - Se preguntaba Nitobo, con cada fibra de sus músculos agarrotadas por el increíble choque de energía espiritual, mientras Ren era apalizada sin escrúpulos por el líder de Magna, quién le mandaba a callar la boca lleno de furia.- Tendría que haber intentado negociar con Utakata para comprar sus servicios-yen. - Miró - sin mover ni la cabeza ni el cuello - a la Shichibukai - quién estaba siendo alzada por el cuello, con la única mano del cazador -, con una mezcla de decepción y pavor por lo que podía avecinarse.

En ese preciso momento, Sohem comenzaría a clamar y señalar la situación tan grave en la que ambos se encontraban, causando que Nitobo desplazara sus pupilas - de un lado a otro - al escuchar el nombre que pronunció el hombre de cabellos rosados.- ¿Endongo? ¿Se refiere a mí? - Terminó por volver a fijar sus ojos en los ambarinos de Sohem.- ¿Es esto acaso una broma-yen? - Pero no había tiempo para la ofensa cuando la vida de uno estaba en juego y es que, si el panorama no era lo suficientemente trascendente, al escuchar que no estaba frente a un cualquiera, sino a un Tenryuubito, Nitobo pudo sentir como su piel palidecía.- ¿U-un Saint O-Heil dices-yen? - Titubeó con dificultad, descendiendo sobre su arrugada frente una gota de sudor frío. No habría hecho falta ni que Sohem mencionara la casa de subastas de las que disponía la familia de los 20 santos originales pues, en las profundidades del Bajo Mundo, no era raro escuchar sobre la extravagante y lujosa mercancía con la que traficaban en la Hell’s Paradise.

Tras haber revelado su verdadera identidad, el Dragón Celestial reincidió en su pseudónimo y su puesto como líder de Magna, hablando sobre como se encontraba allí en Foodvalten para realizar una sucesión sin daño ni prejuicios - o como quiera que se diga - y con la pretensión de que el Dios de la Moneda le cediera toda su fortuna y tratos comerciales de forma voluntaria. Nitobo pasó a recorrer su mirada pasando, en primer lugar, por la desnuda y alzada Ren Wansot para, seguidamente, mirar hacia la ventana de la biblioteca, rota en pedazos gracias a Viktor, y por último, al tejado, que presentaba un gran boquete, de nuevo, por culpa de la mano derecha de Sohem. Por no olvidar a los hombres que habían muerto delante de sus ojos y, sobre todo, los fajos de billetes que se habían manchado de sangre. - ¿Pacífica? Vaya sarta de mentiras y patrañas-yen. - No se atrevió a exteriorizar su mensaje por miedo a las represalias que le podían acontecer, y aún menos al estar presenciando como el cazarrecompensas apretaba como si nada la nuca de la shichibukai.

Al exponer los hechos que le llevaban ahí, tan sólo restaban las dos opciones que tenían. La primera, ceder y aceptar, pudiendo Nitobo escapar con vida y recuperar gran parte de sus fortuna e incluso poder copular con su guardaespaldas, o bien, sufrir el peor de los destinos posibles, al formar parte de la subasta de esclavos de su negocio familiar. El emperador en sus últimas, dirigió su mirada momentáneamente hacia su guardaespaldas, mirada que retiró, rápidamente, para devolvérsela a Sohem. Si aceptaba su oferta, perdería gran parte de sus riquezas pero, gracias a su anterior estatus, podría empezar fácilmente de nuevo.- No me subestimes, hijo, puedo volver a surgir otra vez aunque me quedara sólo un berry-yen. - Pensó con determinación.- Yo soy el Señor de la Moneda-yen. - Añadió, confiando en su propio bienestar.- Sólo necesito salir con vida. - Concluyó, estando preparado así para anunciar su respuesta.- Acepto, señor Burnedead. - Dijo, de forma concisa.- ¿O Saint Emerec Mars? - Preguntó, al no saber ahora como dirigirse hacia él.- De cualquier modo, dirijámonos a mi despacho, allí podremos hacer el papeleo y las transacciones necesarias-yen. - Añadió, manteniendo un semblante, sorprendentemente serio, como para lo aterrorizado que estaba hasta hace unos momentos.- Para llegar allí, sal de esta biblioteca, hasta dar con el pasillo del Ala Oeste, gira a la izquierda hasta dar con el Pasillo Central y, ahí, darás con una puerta que dará con el Ala Este-yen. - Indicó, pausándose durante tres segundos, para asegurarse de que, el cazarrecompensas, había entendido todo bien.- Deberías encontrar una oficina donde trabajan… Mejor dicho, donde trabajaban mis hombres. Crúzala, y darás con mi despacho-yen. - Terminó de informar.

Si Sohem seguía al pie de la letra todas sus instrucciones, acabaría llegando a una habitación cuadrangular, de 3 metros de ancho y profundidad, con exóticas paredes, cubiertas de telas de oro de 24 quilates, y con sendas joyas preciosas incrustadas en él. En ambas paredes laterales, se acoplaban dos estanterías hechas de un material casi legendario, algo que sólo alguien con sus contactos y poder podía permitirse. La mismísima madera Adam, considerada todo un tesoro por su rareza, su gran calidad y resistencia, con un sinfín de libros sobre inversiones financieras y enciclopedias colocados ordenados por gamas de colores. En el suelo, cubriéndolo en su totalidad, podía ver una alfombra de seda de tonos rojizos de la más alta calidad, exportada directamente de uno de los gremios artesanales más reconocidos del Reino de Arabasta. Y sobre esa alfombra, en la mitad del despacho, se levantaba una mesa cristalina, fabricado completamente de diamantes extraídos de las minas de Ilisia. Sobre la mesa, encontraría varios papeles amontonados, varias plumas y un tintero, además de un par de macetas con dos especies de bonsáis que se creían extintos. Además, dos esculturas del propio Nitobo, sobresalían por detrás de la mesa cristalina.



Por su parte, Viktor, quién conocía completamente las facultades negociadoras de su jefe, decidió abstenerse de presenciar las habilidades persuasivas de Sohem para salir de la biblioteca momentos antes de que el discurso del líder de Magna comenzara. Agenciado con Crimson River, una de las dagas predilectas de la Shichibukai, Ren Wansot, el peliblanco giraría 90 grados hacia su izquierda, hasta llegar al final del pasillo del Ala Oeste y toparse con las dos puertas más alejadas del pasillo central. Indiferentemente de cuál hubiera escogido abrir, las dos llevaban hacia el mismo sitio, uno de los baños públicos de Nitobo y sus hombres. Habiendo entrado, podría encontrarse con una habitación de 5 metros de profundidad y 10 de ancho, dividida por la mitad por un fino tabique del que, a cada lado, sobresalían una total de dos filas de encimeras, con 10 lavabos cada una, de porcelana blanca exportada del País de Kano. Sobre estos, y colgando de los dos lados del tabique, habría varios muebles dónde se podrían encontrar distintos utensilios higiénicos como jabón, cepillo o pastas de dientes. En las paredes laterales, por otro lado, Viktor podría ver un fila de urinarios, también de porcelana inmaculada, incrustados en la pared, de los que sobresalían un intrincado sistema de tuberías que llegaba hasta el techo. Al fondo de los aseos, a cada lado del tabique, sería posible encontrar un mueble de madera oscura, con sus esquinas ornamentadas en oro, dándole un aire de ostentosidad para algo ubicada en un sanitario. En su interior, daría con utensilios y kits de primeros auxilios que, a pesar de estar ya fuera de peligro, podrían servir para acelerar su velocidad de curación y recuperación.

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RE: [EVENTO LOCAL - MAGNA] - El camino a ser el más fuerte del mundo - por Voz Seductora - 07-10-2025, 02:48 PM

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