-Apuesto dos mil berries a que tengo que entrar en cinco. Eres demasiado cantoso, ¿No te has visto?-
La apuesta del pelirrojo iba totalmente en serio, ya que no se andaba con tonterías con aquello que más le gustaba: El juego, y más cuando podía sacarle algún que otro duro al tipo que, actualmente, lo tenía agarrado del cogote a un nivel totalmente desagradable para él. Tanto era así que, incluso teniendo su pacto previo, Owen tenía que acceder a recados especiales como este que sugería un nivel preciso de infiltración, uno que el chico dominaba a la perfección y que, en repetidas ocasiones, había tenido que hacer. Parecía un niño regañado, otra vez, escuchando los sermones del mafioso y alto sujeto que estaba cercano a él, fumando, sin hacer mutuo contacto visual de ningún tipo. Rodó los ojos mientras se cruzaba de brazos, "Si te digo que te vas, blablá, si te digo que blablá, blabló", todo le provocó una molestia que no ocultó en su expresión ni en su mirar, debido a la fuertísima expresividad natural de ese rostro pendenciero y provocador.
Y, por supuesto, pondré protección sobre tu querida Gwen.
![[Imagen: FTVL0zI.png]](https://i.imgur.com/FTVL0zI.png)
-...no me busques, Jin Onizuka.-
Fue lo único que amagó a contestar, volviendo a poner esa mirada llena de odio y seriedad, porque sabía que era inevitable que supiese de su existencia -Te he dicho que la dejes en paz, no que le mandes protección de nada.- porque nadie, absolutamente nadie, iba a tocar a su chica favorita. Ni hoy, ni nunca, menos él.
Y, luego de sentir el peso de la palma del mafioso que tan capturado y atado lo tenía, solo apuntó a desviar su mirada de ojos azul brillante, cargada de malicia, hostilidad y deseos de querer salir corriendo de allí cuanto antes. Se sentía como si tuviese una doble vida: Un matón a sueldo por un lado, y "jugar a la papá y a la mamá" con la muchachita con la que compartía casa. Desgraciadamente...las acciones tienen consecuencias, Owen, y todo lo que hiciste, hasta ahora, te ha llevado a este punto. Tu vida soñada...tendrá que esperar.
En la próxima vida, tal vez, será. Quién sabe.
El pelirrojo, atento, en una de las paredes de lo que parecía ser la entrada a una base bastante ornamentada, clásica y tenuemente iluminada, buscó refugio en las sombras. El plan estaba hecho: Entraría primero su compañero mafioso y, posteriormente, él, un cuarto de hora después. Si bien Owen tenía un reloj interno bastante bueno, la realidad es que no le haría caso; No quería involucrarse en lo más mínimo a la hora de entrar a aquel lugar, mucho menos participar, pero...necesitaba mantener a ese tipo con vida, sea como sea. Ansioso, empezó a arrastrarse, despacio, mientras se mantenía agazapado y encorvado, mirando hacia la entrada que gozaba de una seguridad decente y presentable -Si me meto ahí, me parten las piernas.- y, aprovechando el lateral de una ventana sutil pero sencilla, abrirla, con la espalda pegada a la pared.
Fue ágil, la ventana no parecía oponer resistencia, pese a que el pestillo lo tenía de la parte de adentro, con un pequeño empujoncito hacia arriba de la misma, falseó su movimiento, haciendo que esta se abriese por completo -Venga, adentro.- en un susurro que casi iba para él, ¡TAP!, con sutileza y suavidad, cayó sobre el suelo de madera del interior de aquel recinto cargado de luces amarillentas, dándole un poco de película de terror. Erguido, aunque todavía en "modo sigilo", empezó a asechar en múltiples direcciones, en búsqueda de su compañero el cual, -...- en cuanto prestó atención y utilizó su agudo sentido del oído -...gente follando?- lo pudo notar con suma facilidad -...no me jodas.- ¡PAF!, llevó su mano hacia la cara, haciendo que el chasquido de la piel del rostro con el de la palma retumbase en el lugar. Incluso con todo lo sigiloso que había sido hasta ahora, ciertamente, aquello le había desconcertado en demasía, porque, por muy extraño que pueda parecer, reconoció los gemidos. No, no lo malpiensen -No me puto jodas que me estoy infiltrando en una casa para escuchar a Jin Onizuka follar.- estaba indignado, más que indignado. ¿En qué estaba pensando aquel sujeto al decirle que entrase con él? Encima de dar cero detalles, ¿Se iba a poner a "detonarse" a una chica ahí, sin más? Todo lo sigiloso que pudo ser, automáticamente, desapareció, mostrando una expresión envuelta en la molestia y la rabia. ¿No podía hacer algo ese tipo que no irritase al pobre Owen Yang? ¿Acaso tenía un fetiche con querer crisparle los pelos? -Este tipo si no me mata literalmente me mata de la rabia.- ya no andaba con sutilezas, incluso, pudiendo ser escuchado muy tranquilamente por cualquiera que tuviese cerca de él y caminando exactamente en la dirección de donde venía el foco de los gemidos.
Resumensín
Karmas activos:
Objetos de Owen:
[personajeinvalido=2128]
-Hablo- , Narro , -Pienso-
![[Imagen: Fusaneitor.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Fusaneitor.gif)

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