08-10-2025, 03:08 AM
En el mar, había aprendido que el oro se ganaba con sudor y sangre, y los pocos berries que llevaba en su bolsillo eran el reflejo de aquel esfuerzo. Pero el dinero, sin duda, era para gastarlo, y la vida le había enseñado que la fortuna a veces se encontraba donde menos se esperaba. Por eso se encontraba en ese lugar: era su primera vez en un casino, y estaba dispuesto a retar a su destino.
La curiosidad de aquel burro lo había llevado a lugares increíbles, pero nunca a un sitio como este. Se trataba de un gran salón, bañado en luces de neón y detalles elegantes que contrastaban brutalmente con el atuendo gastado de Zhang Guolao, quien, por supuesto, llevaba un par de días sin bañarse y no sentía remordimiento alguno por ello. Para él, el lujo era una palabra vacía, un adorno innecesario que no alimentaba el estómago ni templaba el corazón.
Llevaba unos minutos en el lugar, sintiéndose extrañamente cómodo, perdido en los murmullos de aquel casino. Ese bullicio cesó de golpe ante la voz del anfitrión, quien comenzó a dar su discurso de bienvenida. —¡Y burros! — gritó Zhang, luego de que aquel hombre no lo mencionara en el saludo. Los jóvenes cada día eran más groseros y olvidadizos. Zhang negó moviendo su trompa de un lado a otro, refunfuñando en voz baja mientras aquel elegante sujeto terminaba de dar su breve discurso.
El discurso sobre el "palacio blanco" provocó un sutil interés en el Mink, pero Zhang lo olvidó al instante. Un estruendo ensordecedor que hizo temblar el lugar llamó toda su atención. Las paredes del salón se retrajeron abriendo paso a una pista circular. Un circuito de Den Den Mushi con luces centelleantes, tubos de vapor listos para la "Shell Race".
La visión de la pista despertó algo primitivo y alegre en Zhang,a quien le fue imposible no lanzar un pequeño y alegre rebuzno. —Hmmm —golpeó con suavidad el suelo con su pezuña, y comenzó a acercarse al inicio de la carrera.
—Buenas tardes —saludó amablemente Zhang a los presentes, con su voz tranquila contrastaba con el tono sofisticado del lugar, para luego hacer una pequeña reverencia. Tomó su lugar junto a los demás competidores y agarró el caracol con cariño, sintiendo el peso ligero en su mano. —Vamos a divertirnos —susurró al pequeño ser. Aquel caracol, al ser sostenido por Zhang, adoptó el tono grisáceo del burro y un par de bigotes se le alzaron de lado a lado. No tenía idea de cómo funcionaba aquello, si se trataba de velocidad o de pura suerte, pero la emoción bastaba. Con la confianza del ignorante, igualó la apuesta del pequeño de cabellos rojos. Estaba listo para empezar, y el sonido de la campana parecía inminente.
Zhang Guolao
"El vacío no se mueve, pero lo contiene todo"
❄ La Calma del Vacío
฿ 226,000,000
?Nv.19 — Logia Yuki Yuki
