La Rosa de los Vientos - Social Presente Relativo
#9
El toque suave le provocó un cosquilleo que revolvió su cuerpo, no es una sonrisa, pero sí es un gesto ligeramente nervioso, porque le gustan, pero también le recuerdan a algo del pasado ¿No le han dicho que eso se hace con personas especiales? — ¿No te da miedo marchitar? — porque es parte del proceso, las flores llegan a su máximo esplendor, para luego perderse ¡A diferencia de las estrellas! Que parecieran ser eternas, esas no temen a las tormentas o al invierno.

Quizás ella si es una flor, pero a quien tiene junto a ella no lo es, una vez más lo piensa.

—Me es más fácil seguir al corazón — porque los sentimientos no necesitan ser vistos o explicados, sino aquello que los provocan. Un baile le parece una forma de sentir que siempre ha sonado bien, pero que le han prohibido para que no se lastime, como si el darle ánimo para las cosas… fuese a llevarla a otro sitio, enseñarle algo que no debe — Perdón si pasa eso, será sin intención — se rió como si hubiese dicho un buen chiste, porque va a ocurrir, seguro es una situación que se van a encontrar. Que va a tocar el suelo, que seguro tropezará con alguien más, son parte de intentarlo de verdad.

Los halagos tinturaron el color pálido de carmín, porque nunca le han gustado, hasta ahora, cuando sabe que son genuinos. No hay petición detrás, no existe la espera de un milagro, simplemente debe ser la verdad ¡Cómo va a mentir alguien que ha declarado ya sus pecados! Y acepta sus futuros crímenes con gracia.

—¿Qué es esto? — aceptó el objeto sin temor, antes de repasarlo con sus manos con suavidad y cuidado, como si un movimiento fuerte lo fuese a romper — Es una caja — es un susurro, que termina con la indicación de abrirlo. Ahí fue en donde se encontró algo más, es un objeto nuevo que al mover sus dedos supo qué era — Es el caracol ¡Los conozco! Pero no sabía que eran para eso — porque en sus recuerdos los han utilizado para otra cosa — ¿Con quien yo quiera?

Ah, existe algo que no tiene para encontrar a alguien más. Su rostro mostró molestia, es un mohín que existe por unos segundos, para terminar con un suspiro suave — Claro que no dudaré en hablar contigo, Rosse, incluso si nos separamos un tiempo o si hay un mar de por medio — lo guardó como si fuese un tesoro, incluso más valioso que cualquier joya o trozo de oro. Es suyo, le pertenece a ella y nadie más.

Que egoísta es aferrarse a cosas materiales, pero… esto la mantiene unida a los demás, sin importar la distancia entre ellos.

—Entonces esperaré el momento — para cantar y brillar más que el resto, encontrar un público que haga ruido y vitoree por ellos, sin importar si han robado o algo más ¡Qué importa! Deseó llenar el corazones de todos aquellos que pueden escucharla, porque tal vez robar de esa manera no es tan malo.

Un regalo para alejarlos de lo material y lo mundano.

—Tengo tiempo — se rió y volvió a avanzar junto a él, con un paso animado. Ya no es la procesión a un sitio que no puede ver, es el inicio de una nueva aventura — Y tengo compañía — suena animada, tanto como para que no se necesite ver su rostro para saber que existe una sonrisa en él — Tengo todo lo que querría y más…

Hubo un silencio, como si pensara algo más, porque sí hay algo que le falta.

—Me gustaría que Owen estuviese aquí — no suena triste, aun así apretó el objeto que tiene en el bolsillo — ¿Sabes que me dio su apellido? Ahora somos familia. Ya quiero que lo conozcan, seguro les va a encantar.

Se llenó de recuerdos amables y de palabras dulces. Hasta se soltó de él, como si no temiera a caer.

—Deberíamos darnos prisa, Rosse, que el público nos espera.

A ti y a mi.
[Imagen: Gwendolain.gif]


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RE: La Rosa de los Vientos - Social Presente Relativo - por Gwendolyn - 08-10-2025, 09:29 PM

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