08-10-2025, 11:12 PM
El tiempo era algo curioso, para él no pasaba igual, el viento acariciaba el pasto y los cabellos del chico, quien disfrutaba de la calma y la tranquilidad que le rodeaba, mientras su pequeño, diminuto para él, amigo peludo recorría todos y cada uno de los rincones del joven gigante, que para el animal era como una enorme sala de juegos, lleno de diferentes tipos de terreno, planos, pendientes, curvas. A muchos las garras del animal les molestaría, pero al gigante, apenas y le parecían un hormigueo.
Su mente perdida en memorias y planes, ideas de un futuro donde nadie sufriera lo que él había sufrido, donde todos tuvieran la capacidad de vivir en paz, felices con sus seres queridos, sin que nadie fuera a causarles destrozos, daños o pérdidas irreparables e irremplazables. Ese momento lo acompañaba allá a donde iba, el recuerdo de como arrebataban la vida de todos, por ningún motivo aparente ni real, simplemente porque querían o así les habían dicho que hicieran, no era como que fueran criminales, eran mercaderes y artesanos, nada que fuera contra las leyes, tampoco hacían competencia desleal ni venta de productos ilegales, pero al parecer a alguien no le gustaba, y decidieron borrarlos de la existencia.
