El dolor es el mejor maestro. [Pasado - Social - Gwen]
#8
Lo sintió cerca y el invierno amenazó con salir, porque los sentimientos no los pudo controlar. No está nublado y llueve por todos lados, en una sensación que no se calma, solo empeora, hasta que llegan las palabras correctas. Es una promesa que habla de una vida completa, por el resto de los tiempos y solo aumentó el quejido de sus llantos, aunque debería estar feliz.

El problema es ¿De qué sirve quererse tanto si están tan lejos? ¿De qué sirve tener tantas cosas buenas, si igual se va a ir? Se limpió el rostro con el dorso de la mano, en un acto que no tiene sentido, porque una vez más está empapado. — De qué hablas, debo parecer un desastre — con la nariz roja y el rostro del mismo color por tanto llanto. Incluso sintió como llega el dolor de cabeza, porque sentir el resto de los males no es suficiente al parecer — Me gustaría ver, para saber como eres — es la primera vez que se lo dice a alguien. Es conocer qué hay más allá de una oscuridad que siempre le ha traído templanza — Solo me gustaría eso.

No es el mar, no es el cielo o las estrellas de las cuales siempre pregunta, porque esas siempre estarán ahí, pero Owen ya le ha avisado que se va a ir ¿Cómo podrá recordarlo entonces?

Se dejó acomodar, no le importó en qué posición quedar mientras queden cerca. Incluso el tacto sobre la piel no lo rechazó, posando su mano sobre el dorso de la ajena — Está bien — se rió entre la tristeza de la despedida por sus palabras, porque lo mejor sería decir que no ¿Para qué lo querría? Pero en realidad prefiere que sea así, quedarse con algo más que un dulce recuerdo, en un acto egoísta.

Dejó su mano y avanzó al rostro ajeno, lo repasó con cuidado mientras la historia comienza. No es lo que espera, no es lo que le gusta oír, pero prefiere hacerlo, porque permanecer ciega e ignorante ya no es opción, de nada le sirvió, de nada lo hará de ahora en adelante, porque todos avanzan ¿Y ella? Ha decidido quedarse y permanecer, mientras el resto le deja atrás.

Tal vez es hora de partir también.

—Está bien, no te disculpes — porque ha entendido la historia, la razón y la presión que carga consigo. Es demasiado para sumar a alguien más, además se encontró con un cariño legítimo que deseó atesorar, incluso si ahora está opacado por un montón de sentimientos  — No me importa lo que hayas hecho antes, o el color de tu cabello, Owen. Solo me importa que estés bien y que me quieras. — porque ella no puede solucionar ninguno de sus problemas, solo no volverse uno más.

Un movimiento la llevó a abrazarlo, pasando sus brazos por la zona del cuello y encontrando las manos en la nuca. Se apegó a él con fuerza, es un gesto que conoce, pero ésta vez parece ser más fuerte, como si no quisiera soltarlo ¡Porque no quiere! Pero deben hacerlo — No lo sé ¡No lo sé! Yo tampoco sé lo que haré — ¿Qué se supone que ocurre en esas separaciones? Porque ha oído de ellas, pero se recuerdan con nostalgia, no con esa tristeza.

—Pero yo no quiero a alguien más — ¿No es el favorito? ¿No lo prefiere a los demás? No se sintió capaz de decir que sí, que seguirá con otra vida, porque no la quiere. No ha ocurrido y en ese momento no parece una opción siquiera — ¿No se supone que ya tengo la mitad, el apellido? Quiero la otra, quiero lo que me hace falta para ya sabes... para ser esposos — no es un juego de niños, pero lo parece, porque aunque son palabras comprometedoras, todo se ve de manera simple, sin las miles de vueltas que pensaría otra persona. No aparece el problema de ser algo así ¡No ve el problema! Como no lo puede observar a él, las estrellas o el paisaje.

—Ve con ellos — lo soltó ligeramente, para acomodarse frente al rostro ajeno, cerca, tanto que puede sentir su respiración haciendo cosquillas a su piel — Yo te alcanzo después — pegó su frente a la de Owen con suavidad — Ya te encontré una vez, seguro puedo hacerlo de nuevo ¿No? — sonrió con un nudo en la garganta y un par de lágrimas, porque aunque su discurso es prometedor, no es un ahora, ni un mañana — Con lo mal hablado y ruidoso que eres, seguro te encuentro en donde estés, solo... no cambies  — sus manos terminaron en los hombros de Owen y avanzaron con suavidad, seguramente sabe que busca encontrar sus palmas, para enlazar sus dedos, en ese gesto que siempre hace con él, porque tomarse de las manos es con cualquiera, pero ese detalle es solo para él  — Prometo que lo voy a hacer.

Porque todo lo que ha prometido lo ha cumplido.

—Así te llevo la mitad que falta y el corazón que has perdido.

Llegaré con todo lo que hace falta, incluyéndome.
[Imagen: Gwendolain.gif]
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RE: El dolor es el mejor maestro. [Pasado - Social - Gwen] - por Gwendolyn - 09-10-2025, 03:49 PM

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