10-10-2025, 01:21 AM
Yo, que siempre me he jactado de ser directa, clara y concisa, he terminado rodeada de personas con una increíble capacidad de decir las cosas de una forma más poética, bonita y es… agradable.
Al final termino de esa manera, con los brazos cruzados sobre la mesa, de forma suave, mientras niego de manera tranquila.
Se que pasa con un barco, de manera total y completamente literal, pero tengo dos dedos de frente para saber que no habla de eso, que es una metáfora. Una vez la explica, se suaviza mi mirada, es extraño, se que nunca he tenido la oportunidad de sentirme como una niña.
Pero delante de Zhang, siento la calma de alguien que se encuentra en casa, como si incluso el frío no importara.
-Para manejar el frío, eres una persona realmente cálida.-Admito con un gesto leve, una sonrisa algo tímida, no he sido vergonzosa en mi vida, pero tampoco estoy acostumbrada a que alguien sea así conmigo.
Por eso quizás aprecie su gesto, colocando mi mano gélida sobre la suya, asintiendo de forma suave.
-Prometo que en algún momento, habré avanzado lo suficiente en mi camino para contaros que pasó.-Ahora mismo es complicado, admitir mis heridas ha sido una de esas cosas, mis traumas, mis debilidades. Estoy pidiendo ayuda, y es algo que nunca llegué a hacer antes.
-¿Hum?-Miro lo que saca de entre sus ropajes, puedo identificarlo por lógica, e intento calmarme. Se que intenta, ver cómo me afecta, cómo respondo, en algún momento él tendrá que curar alguna herida mía.
Abrí el botiquín intentando mantener mis manos firmes, dejándolo abierto delante de mí, para ver qué contiene.
La mayor parte de aquellas cosas son normales, vendas, gasas. El olor al alcohol para limpiar las heridas me eriza el vello de forma suave. Como si de pronto olieras algo repugnante que busca hacerte vomitar, en mi caso, algo que trae recuerdos dolorosos a mi mente.
Siento un escalofrío un instante al ver los objetos más punzantes, las tijeras, y mientras las miro, mis ojos claros van a Zhang.-Creo…Creo que mejor, si tienes que usar algo punzante conmigo, me dedico a mirarte a ti.-Joder, no le tengo pánico a las agujas, ni a la sangre, pero es verlas cerca de mi y siento como me llevan todos los males.
Esto es patético, la verdad.
-Las tijeras y las agujas, el…-La palabra bisturí es complicada, porque puedo decir exactamente lo que pasa cuando te cortan la piel, y estas despierta para sentirlo.
-Eso es ya un poco más complicado.-Admito finalmente, dándole otro trago al té, a este paso me voy a beber toda la tetera.
Al final termino de esa manera, con los brazos cruzados sobre la mesa, de forma suave, mientras niego de manera tranquila.
Se que pasa con un barco, de manera total y completamente literal, pero tengo dos dedos de frente para saber que no habla de eso, que es una metáfora. Una vez la explica, se suaviza mi mirada, es extraño, se que nunca he tenido la oportunidad de sentirme como una niña.
Pero delante de Zhang, siento la calma de alguien que se encuentra en casa, como si incluso el frío no importara.
-Para manejar el frío, eres una persona realmente cálida.-Admito con un gesto leve, una sonrisa algo tímida, no he sido vergonzosa en mi vida, pero tampoco estoy acostumbrada a que alguien sea así conmigo.
Por eso quizás aprecie su gesto, colocando mi mano gélida sobre la suya, asintiendo de forma suave.
-Prometo que en algún momento, habré avanzado lo suficiente en mi camino para contaros que pasó.-Ahora mismo es complicado, admitir mis heridas ha sido una de esas cosas, mis traumas, mis debilidades. Estoy pidiendo ayuda, y es algo que nunca llegué a hacer antes.
-¿Hum?-Miro lo que saca de entre sus ropajes, puedo identificarlo por lógica, e intento calmarme. Se que intenta, ver cómo me afecta, cómo respondo, en algún momento él tendrá que curar alguna herida mía.
Abrí el botiquín intentando mantener mis manos firmes, dejándolo abierto delante de mí, para ver qué contiene.
La mayor parte de aquellas cosas son normales, vendas, gasas. El olor al alcohol para limpiar las heridas me eriza el vello de forma suave. Como si de pronto olieras algo repugnante que busca hacerte vomitar, en mi caso, algo que trae recuerdos dolorosos a mi mente.
Siento un escalofrío un instante al ver los objetos más punzantes, las tijeras, y mientras las miro, mis ojos claros van a Zhang.-Creo…Creo que mejor, si tienes que usar algo punzante conmigo, me dedico a mirarte a ti.-Joder, no le tengo pánico a las agujas, ni a la sangre, pero es verlas cerca de mi y siento como me llevan todos los males.
Esto es patético, la verdad.
-Las tijeras y las agujas, el…-La palabra bisturí es complicada, porque puedo decir exactamente lo que pasa cuando te cortan la piel, y estas despierta para sentirlo.
-Eso es ya un poco más complicado.-Admito finalmente, dándole otro trago al té, a este paso me voy a beber toda la tetera.
