Justo en el instante en el que el pelirrojo estaba ansioso por irse a dormir(acostar), se vio interrumpido por un sujeto con el que, realmente, apenas había compartido poco y nada en el inicio de esta nueva desventura no buscada -Tsch.- le miró con el ceño fruncido, levantando parte de su labio izquierdo con una expresión que mezclaba hostilidad y mucha falta de paciencia. Incluso, al principio del diálogo del muchacho del cabello ondulado que tenía todo el arquetipo de médico de la tripulación.
Se mordió el labio en cuanto fue insultado con toda la gratuidad del mundo, pero Owen, fijo, solo clavó sus orbes celestes que debido al agotamiento parecían grisáceos, apagados, incómodos. No iba a responderle, hasta que vino su segundo comentario que...bueno, ese sí sacó lo peor de él.
Y en cuanto se puso histérico, Jensen, salvando la situación para intentar mediar palabra entre un individuo con pocas pulgas (Momentáneas) y otro con pocas pulgas (perpetuas) se puso en el medio de ambos. Owen era un chico muy barriobajero y, conjunto a esas ojeras tan marcadas y ese enfoque tan negativista producto del excesivo mal humor que tenía, buscó enfrentar al muchacho alto y de cabello ondulado, evidenciando que pelearían en ese preciso instante si hiciese falta. "Alegrémonos, vamos a la Grand Line", palabras que, realmente, buscaban apaciguar un ambiente que parecía estar arrancando tenso desde el inicio...pero el pelirrojo, sorprendentemente, estaba más buscón que nunca, ¡SUP!, escupiendo en el suelo de forma prepotente y altanera, sin quitarle los ojos de encima -Yo también puedo ser un graciosito como tú, ¿Sabes?- pero las aguas, velozmente y con aquella voz de mando tan característica, se calmaron de forma fugaz: "Trabajen en la limpieza del barco para que podamos zarpar ahora mismo. Después, podrán descansar como les apetezca." El muchacho más maleducado volteó, sin quitar esa cara de desagrado e incomodidad que pedía a gritos huir de aquella situación, al menos, hasta estar mejor descansado para encararla con normalidad y sin comportarse como un patán -Lo que digas. Que se yo.-.
Y así fue como, luego de limpiar su propio escupitajo y ver cómo el capitán y Maki parecían irse, tenía que ser un momento ideal para seguirlos, sacarles información y, automáticamente, enviárselas al sujeto que lo había metido en este plan tan endemoniadamente malo: Jin Onizuka. Pero no, -Tendrá que esperar.- porque habían cosas que resolver en su cabeza (Y con sus nuevos compañeros de tripulación) que, si no se acomodaban correctamente, podría peligrar no solamente el futuro de la misión, de su madre e incluso de Gwen, sino, de su propia supervivencia con la que tanto peleó por mantener.
Aferrándose a lo que podía mientras se quedaba dormido con la mopa en la mano, babeando y derrumbándose una y otra vez, intentó aguantar las horas pertinentes para poder zarpar con todo su nuevo equipo. Velas desplegadas, ancla alzada y...finalmente, abandono total e...indefinido de Isla del Karate.
Y mientras escuchaba a su capitán, Owen se encontraba aferrado a la popa, observando como, a cada segundo que pasaba, aquella isla donde había conocido a tantas personas, donde había abandonado la venganza personal para ser simplemente feliz, se esfumaba, para volver al plan inicial: Derrocar la monarquía de la Isla Tamanegi.
Se mordió el labio en cuanto fue insultado con toda la gratuidad del mundo, pero Owen, fijo, solo clavó sus orbes celestes que debido al agotamiento parecían grisáceos, apagados, incómodos. No iba a responderle, hasta que vino su segundo comentario que...bueno, ese sí sacó lo peor de él.
— ¿Y qué es lo que se supone que te pasa? ¿Acaso sigues triste porque te dije de nada de traer mascotas porque sus pelos ensuciarán todo?
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![[Imagen: 196318b56a527eabc73712bb27bbaff2.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/19/63/18/196318b56a527eabc73712bb27bbaff2.jpg)
-Por eso tampoco vas a poder subir a la perra de tu madre, ¿Verdad?-
Y en cuanto se puso histérico, Jensen, salvando la situación para intentar mediar palabra entre un individuo con pocas pulgas (Momentáneas) y otro con pocas pulgas (perpetuas) se puso en el medio de ambos. Owen era un chico muy barriobajero y, conjunto a esas ojeras tan marcadas y ese enfoque tan negativista producto del excesivo mal humor que tenía, buscó enfrentar al muchacho alto y de cabello ondulado, evidenciando que pelearían en ese preciso instante si hiciese falta. "Alegrémonos, vamos a la Grand Line", palabras que, realmente, buscaban apaciguar un ambiente que parecía estar arrancando tenso desde el inicio...pero el pelirrojo, sorprendentemente, estaba más buscón que nunca, ¡SUP!, escupiendo en el suelo de forma prepotente y altanera, sin quitarle los ojos de encima -Yo también puedo ser un graciosito como tú, ¿Sabes?- pero las aguas, velozmente y con aquella voz de mando tan característica, se calmaron de forma fugaz: "Trabajen en la limpieza del barco para que podamos zarpar ahora mismo. Después, podrán descansar como les apetezca." El muchacho más maleducado volteó, sin quitar esa cara de desagrado e incomodidad que pedía a gritos huir de aquella situación, al menos, hasta estar mejor descansado para encararla con normalidad y sin comportarse como un patán -Lo que digas. Que se yo.-.
Y así fue como, luego de limpiar su propio escupitajo y ver cómo el capitán y Maki parecían irse, tenía que ser un momento ideal para seguirlos, sacarles información y, automáticamente, enviárselas al sujeto que lo había metido en este plan tan endemoniadamente malo: Jin Onizuka. Pero no, -Tendrá que esperar.- porque habían cosas que resolver en su cabeza (Y con sus nuevos compañeros de tripulación) que, si no se acomodaban correctamente, podría peligrar no solamente el futuro de la misión, de su madre e incluso de Gwen, sino, de su propia supervivencia con la que tanto peleó por mantener.
Aferrándose a lo que podía mientras se quedaba dormido con la mopa en la mano, babeando y derrumbándose una y otra vez, intentó aguantar las horas pertinentes para poder zarpar con todo su nuevo equipo. Velas desplegadas, ancla alzada y...finalmente, abandono total e...indefinido de Isla del Karate.
- Esta noche les prepararé la mejor cena que hayan comido en su vida, todo para conmemorar el inicio de esta aventura -
Y mientras escuchaba a su capitán, Owen se encontraba aferrado a la popa, observando como, a cada segundo que pasaba, aquella isla donde había conocido a tantas personas, donde había abandonado la venganza personal para ser simplemente feliz, se esfumaba, para volver al plan inicial: Derrocar la monarquía de la Isla Tamanegi.
Y luego, buscar a Gwen.
![[Imagen: 0d1f1ff2ae7db4d8e19e1dcec365ae5d.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/0d/1f/1f/0d1f1ff2ae7db4d8e19e1dcec365ae5d.jpg)
-Perdón...a todos, incluido ustedes, Forgotten Ones.-
-Hablo- , Narro , -Pienso-
![[Imagen: Fusaneitor.gif]](https://sig.grumpybumpers.com/host/Fusaneitor.gif)
