11-10-2025, 07:58 PM
(Última modificación: 12-10-2025, 03:03 AM por Bertram Gaufrid.)
El joven arquero intentaba darles una salida a los bandidos, un camino para que simplemente fueran arrestados sin sufrir demasiados daños al no oponer resistencia y facilitar las cosas. Uno a uno los bandidos parecían seguir eligiendo el enfrentamiento y ser heridos más que ceder y dejase arrestar sin mayor problemas. Su mayor problema fue que tomó a dos marines como víctimas impotentes, siendo que Bertram incluso antes de unirse a la marina tenía bastante habilidad a la hora de defenderse de personas violentas, y más si lo atacaban en un terreno tan conocido para un cazador como lo era un bosque. El pelirrojo y el mink se enfrentaban cada uno a una parte de los bandidos, unos criminales descuidados que no estaban entrenados para peleas serias, se aprovechaban de su ventaja numérica y el factor sorpresa al atacar a personas que no estaban acostumbradas al bosque, por lo que no lograban reconocer sus pasos acercándose.
Bertram lanzaba una flecha a cada uno de los bandidos que se acercaban, apuntando siempre a sus rodillas de forma que no pudieran moverse y se quedaran quietos. Afortunadamente ninguno de ellos portaba armas de fuego, eso les daría una ventaja en el bosque que no conocían, y les permitiría atacar sin poder andar, pero como ninguno parecía tener buena putería empleaban mayormente armas de corta y media distancia, dando la ventaja a un arquero que les superaba en agilidad también. Finalmente, todos los presentes parecían anulados, siendo que solo quedaba el líder y algunos pocos bandidos más, quien apareció al poco con pasos pesados y decididos, claramente mejor preparado que los demás, pero algo le decía al pelirrojo que no estaba en condiciones de poder enfrentar al arquero en solitario, mucho menos teniendo apoyo,.
Bertram vio al joven marine adoptar una buena posición de pelea, por lo que él mismo tensó bien el arco con una flecha lista, apuntando al líder de los bandidos que parecía confiar en sus capacidades por sus palabras y con calma le dijo
-Pareces confiar en tus habilidades, pero te recomiendo entregarte si no quieres acabar como ellos, sir.-
Bertram lanzaba una flecha a cada uno de los bandidos que se acercaban, apuntando siempre a sus rodillas de forma que no pudieran moverse y se quedaran quietos. Afortunadamente ninguno de ellos portaba armas de fuego, eso les daría una ventaja en el bosque que no conocían, y les permitiría atacar sin poder andar, pero como ninguno parecía tener buena putería empleaban mayormente armas de corta y media distancia, dando la ventaja a un arquero que les superaba en agilidad también. Finalmente, todos los presentes parecían anulados, siendo que solo quedaba el líder y algunos pocos bandidos más, quien apareció al poco con pasos pesados y decididos, claramente mejor preparado que los demás, pero algo le decía al pelirrojo que no estaba en condiciones de poder enfrentar al arquero en solitario, mucho menos teniendo apoyo,.
Bertram vio al joven marine adoptar una buena posición de pelea, por lo que él mismo tensó bien el arco con una flecha lista, apuntando al líder de los bandidos que parecía confiar en sus capacidades por sus palabras y con calma le dijo
-Pareces confiar en tus habilidades, pero te recomiendo entregarte si no quieres acabar como ellos, sir.-
