11-10-2025, 10:55 PM
Ladeó la cabeza escuchando las palabras de la muchacha, sin poder entender del todo a qué se refería con sus palabras. ¿Todos terminarían siendo familia? No la contradijo, en cambio se llamó a silencio escuchando las palabras de la misma o mejor dicho el ritmo que usaba para hablar, Gwendolyn tenia una cadencia llamativa y se notaba bastante bien cuando se llamaba a silencio, o dudaba de si misma. Sin embargo, Eros decidió que no ahondaría en pos de no hacerle pasar un mal momento a la joven. — Pues porque quizás hay mucha gente amable que hace cosas malas a tus espaldas, o es amable contigo por el motivo incorrecto... A veces hay gente que tiene intenciones ocultas ¿Sabes? —Parecía básico para él, pero si tenía que entregarle su perspectiva evidentemente lo que era básico para él no era lo mismo para la muchacha ¿Cuánto más podrían diferir sus perspectivas? Verdaderamente la mente de las personas era algo que nunca dejaría de asombrarlo.
— Ah, tiene sentido que me lo cruce pronto... Espero que algún día también pueda definirme tan claramente como lo defines a él —Alguien con un temperamento, amable pero firme, en el fondo Eros respetaba a las personas con convicciones claras pues a él mismo le gustaba considerarse alguien así. El sol en lo alto ya estaba haciendo que una pequeña gota de sudor cayese por su sien hasta su cuello, con la manga el muchacho la removió entonces asintiendo con la cabeza tras unos momentos de duda. — Me gustaría, sí... El barco está muy bien, debo decir que todos han sido bastante amables pero creo que es importante hablar de las condiciones de mi estadía. No quiero quedarme gratis, ni mucho menos, tengo formas de ayudar —Fue incisivo al respecto, no solamente con las herramientas que ahora estaba guardando una por una nuevamente en el maletín que previamente había traído a la cubierta.
Finalmente guardó su martillo, moviendo los clavos para que ella escuchase el ruido metálico de los mismos al ser sacudidos. — Estaba lijando algunas de la tablas de la cubierta, acomodándolas y moviendo otras de lugar para que todo este mejor organizado... No hay muchas cosas rotas de hecho, pero si, puedo arreglar alguna que otra cosita en la embarcación mientras tanto. Calculo que a medida que vaya conociendo bien el navío podré arreglar cosas con mayor profundidad, es como si también tuviese que ganarme la confianza de barco ¿Sabes? —No sabía si sus palabras tendrían sentido para la muchacha, pero se limitó a asentir con la cabeza.
— Yo cuando recupere las tumbas, y todo lo que se robaron calculo que volveré para mi isla... Es pequeña, y no muchas cosas cambian en ella a lo largo del tiempo pero en parte me gusta esa estabilidad. El cambio, y el caos son cosas a las que nunca me acostumbraré —En ese sentido era como su padre, a diferencia de su madre que nunca se habia podido acostumbrar a la estabilidad. — ¿Seguirás viajando cuando encuentres a la persona que buscas? Entiendo que aquí tu arte es bienvenida, inclusive tiene un lugar donde florecer pero... ¿Que seguirá despues?
— Ah, tiene sentido que me lo cruce pronto... Espero que algún día también pueda definirme tan claramente como lo defines a él —Alguien con un temperamento, amable pero firme, en el fondo Eros respetaba a las personas con convicciones claras pues a él mismo le gustaba considerarse alguien así. El sol en lo alto ya estaba haciendo que una pequeña gota de sudor cayese por su sien hasta su cuello, con la manga el muchacho la removió entonces asintiendo con la cabeza tras unos momentos de duda. — Me gustaría, sí... El barco está muy bien, debo decir que todos han sido bastante amables pero creo que es importante hablar de las condiciones de mi estadía. No quiero quedarme gratis, ni mucho menos, tengo formas de ayudar —Fue incisivo al respecto, no solamente con las herramientas que ahora estaba guardando una por una nuevamente en el maletín que previamente había traído a la cubierta.
Finalmente guardó su martillo, moviendo los clavos para que ella escuchase el ruido metálico de los mismos al ser sacudidos. — Estaba lijando algunas de la tablas de la cubierta, acomodándolas y moviendo otras de lugar para que todo este mejor organizado... No hay muchas cosas rotas de hecho, pero si, puedo arreglar alguna que otra cosita en la embarcación mientras tanto. Calculo que a medida que vaya conociendo bien el navío podré arreglar cosas con mayor profundidad, es como si también tuviese que ganarme la confianza de barco ¿Sabes? —No sabía si sus palabras tendrían sentido para la muchacha, pero se limitó a asentir con la cabeza.
— Yo cuando recupere las tumbas, y todo lo que se robaron calculo que volveré para mi isla... Es pequeña, y no muchas cosas cambian en ella a lo largo del tiempo pero en parte me gusta esa estabilidad. El cambio, y el caos son cosas a las que nunca me acostumbraré —En ese sentido era como su padre, a diferencia de su madre que nunca se habia podido acostumbrar a la estabilidad. — ¿Seguirás viajando cuando encuentres a la persona que buscas? Entiendo que aquí tu arte es bienvenida, inclusive tiene un lugar donde florecer pero... ¿Que seguirá despues?
