12-10-2025, 03:00 AM
Bertram ve como el barco se detiene por fin en el muelle que le corresponde, con cuidado y sin daños extras gracias a las indicaciones precisas de Stroud, quien ha logrado que lleguen todos vivos a la isla y sin que el barco acabe más destrozado de lo que le causa el viaje de por sí. En esta ocasión Rasmussen permanece quieto sobre el barco, pues no van a pasar mucho tiempo en la isla, están ahí únicamente para recoger a Moja y poner rumbo a Samba, siendo su destino final antes de embarcarse a la aventura en las famosas y temibles aguas del Grand Line, siendo que el viaje en sí puede ser bastante peligroso por lo poco que conoce el arquero de la situación. El joven pelirrojo se encuentra junto a sus compañeros, que mencionan el trabajo de Stroud a cargo de la navegación y el estado del barco a lo que Bertram con una sonrisa dice
-La verdad es que seguramente no tendríamos tanta suerte si no hubieras aprendido a manejar esta embarcación. Hablé con Moja y le expliqué el itinerario no debería tardar en llegar, sir. Además, cuando lleguemos a Samba haré que revisen bien el barco para dejarlo en perfecto estado para el viaje, seguro que no será fácil, pero la aventura nos espera y muchos obstáculos, pero los superaremos y haremos que sepan que la división 84 no se quedará quieta, sir.-
El arquero avanza un poco más adentro del muelle, sin alejarse del mismo, mientras se rasca tras la cabeza para esperar la llegada de Moja y poder partir a su última parada en las tranquilas aguas de los Blues. Mientras él se encarga de vigilar atentamente la isla en busca de la llegada del recluta, Stroud parece encargarse de pintar el nombre del barco en el casco, mientras que Kibai parece moverse por la isla para echarle un ojo antes de partir a Samba.
-La verdad es que seguramente no tendríamos tanta suerte si no hubieras aprendido a manejar esta embarcación. Hablé con Moja y le expliqué el itinerario no debería tardar en llegar, sir. Además, cuando lleguemos a Samba haré que revisen bien el barco para dejarlo en perfecto estado para el viaje, seguro que no será fácil, pero la aventura nos espera y muchos obstáculos, pero los superaremos y haremos que sepan que la división 84 no se quedará quieta, sir.-
El arquero avanza un poco más adentro del muelle, sin alejarse del mismo, mientras se rasca tras la cabeza para esperar la llegada de Moja y poder partir a su última parada en las tranquilas aguas de los Blues. Mientras él se encarga de vigilar atentamente la isla en busca de la llegada del recluta, Stroud parece encargarse de pintar el nombre del barco en el casco, mientras que Kibai parece moverse por la isla para echarle un ojo antes de partir a Samba.
