12-10-2025, 10:04 PM
Un joven que no soporta el alcohol, otro que dejó salir los sueños guardados desde el fondo de su corazón. Un médico que tampoco parecía feliz de beber y una mujer que decía buscar la libertad y el conocimiento del mundo. No podría decir que eran la tripulación más unida, tampoco que fueran la más organizada, pero escucharlos hablar de sus sueños puso una sonrisa en el rostro del cocinero. No había sido su idea aceptar una responsabilidad así, simplemente lo hizo para poder llevar adelante a esta gente, y que ellos lo ayuden a él. - Todos ustedes son… admirables -.
Venganza, libertad, grandeza. Cada uno de ellos deseaba algo tangible, algo que parecía alcanzable desde un punto de vista razonable, al menos lo suficiente para que sintiera que su sueño era algo infantil. - Bien, nos encargaremos de cumplir cada una de esas cosas, incluso si debemos derrotar a piratas, marines, el gobierno, o quien se ponga en frente -. Al fin y al cabo, si le estaban confiando sus sueños, no podría desilusionarlos. - Y en cuanto cumpla mi meta, me encargaré de que todo el mundo recuerde sus rostros y hazañas, así como cada aventura que tengamos en este barco -. Al decir eso, dio un par de pisotones a la cubierta. - Hasta el último día de la humanidad, lo prometo -.
Tras terminar su discurso, dio un solo sorbo al vaso, terminando la bebida de una sentada. Apoyó el vaso con relativa fuerza contra el barril. - Encontremos a ese tal ”Gatillo Loco”, derrotemos a esa monarquía, hagamos pedazos todo hasta hallar a quien mató a tus padres y recorramos con libertad, diversión y buena música cada mar de este mundo -. Pasó su mirada sobre cada miembro del grupo al nombrar aquellas metas que habían ventilado unos momentos antes. - Estos sueños son los que nos marcarán el rumbo de esta tripulación, así como los de cualquiera que se nos una en el futuro, o cualquier nueva meta que se propongan -. Al fin y al cabo, esto recién empezaba, y muy seguramente tendrían deseos por cumplir en el camino.
La isla se acercaba, cada segundo más y más se agrandaba su figura. Incluso desde esa distancia podía notar las velas de diversos barcos acercándose al puerto, que a esa distancia no eran más que puntos de color lejanos. - Pasemos estos cabos y lleguemos al siguiente nivel para poder tener una gran fiesta -.
Se preguntaba qué pasaría en los días siguientes, si el destino tendría algo preparado para ellos. Deberían estar bien, nada debería pasar, pero la sombra de su pasado no dejaba de atormentarlo, mientras que Samba se acercaba cada vez más.
Venganza, libertad, grandeza. Cada uno de ellos deseaba algo tangible, algo que parecía alcanzable desde un punto de vista razonable, al menos lo suficiente para que sintiera que su sueño era algo infantil. - Bien, nos encargaremos de cumplir cada una de esas cosas, incluso si debemos derrotar a piratas, marines, el gobierno, o quien se ponga en frente -. Al fin y al cabo, si le estaban confiando sus sueños, no podría desilusionarlos. - Y en cuanto cumpla mi meta, me encargaré de que todo el mundo recuerde sus rostros y hazañas, así como cada aventura que tengamos en este barco -. Al decir eso, dio un par de pisotones a la cubierta. - Hasta el último día de la humanidad, lo prometo -.
Tras terminar su discurso, dio un solo sorbo al vaso, terminando la bebida de una sentada. Apoyó el vaso con relativa fuerza contra el barril. - Encontremos a ese tal ”Gatillo Loco”, derrotemos a esa monarquía, hagamos pedazos todo hasta hallar a quien mató a tus padres y recorramos con libertad, diversión y buena música cada mar de este mundo -. Pasó su mirada sobre cada miembro del grupo al nombrar aquellas metas que habían ventilado unos momentos antes. - Estos sueños son los que nos marcarán el rumbo de esta tripulación, así como los de cualquiera que se nos una en el futuro, o cualquier nueva meta que se propongan -. Al fin y al cabo, esto recién empezaba, y muy seguramente tendrían deseos por cumplir en el camino.
Permitan que este capitán novato los lleve a la cima del mundo si es necesario, y espero que si fallo en algo ustedes estén ahí para marcar el error, y ayudarme , o ayudarnos, a mejorar
La isla se acercaba, cada segundo más y más se agrandaba su figura. Incluso desde esa distancia podía notar las velas de diversos barcos acercándose al puerto, que a esa distancia no eran más que puntos de color lejanos. - Pasemos estos cabos y lleguemos al siguiente nivel para poder tener una gran fiesta -.
Se preguntaba qué pasaría en los días siguientes, si el destino tendría algo preparado para ellos. Deberían estar bien, nada debería pasar, pero la sombra de su pasado no dejaba de atormentarlo, mientras que Samba se acercaba cada vez más.
