12-10-2025, 11:36 PM
La mujer desconocía mucho del mundo que tanto le apasionaba, podía entender que nunca haya visto una partitura, pero podría leerlas con los dedos, o alguien se la hubiese dictado, por lo que al menos debía saber de su existencia. -Ehh... Si, partituras, son hojas donde están escritas las notar que se tocan en una pieza.- Dije algo apurado, jamás tuve que explicar lo que era una partitura, claro que nadie me había preguntado por mi arte con tanta meticulosidad. Gwen se menospreciaba mucho, toda persona en este mundo guarda imaginación en su interior, solo hay que hacer uso de esta para que aflore y crezca. -Las notas las conoces, querida, solo debes ordenarlas mientras las tocas para que expresen lo que tu corazón tiene dentro.- Decidí hablar con el corazón para que la sinceridad de mis palabras le calasen, solemne y tranquilo.
También se le veía preocupada por si yo no recordaba a mi familia de manera adecuada. -Pues claro que los recuerdo, pero su apellido no es lo que creó mis memorias con ellos, al igual que no era lo que les definía.- Reí levemente para quitar peso a mis palabras, pues mi intención no era sonar duro, sino claro.-Hmm... extrañarlos... No.- Fue una respuesta masticada, meditada y pensada.-Los recuerdo con gran cariño, pero no los extraño, su ciclo acabó y aferrarme a la melancolía me quitaría libertad.- La verdad es que no tenía muy claro lo que decía, eran preguntas que yo no me hacía normalmente, quizás debía ser mas reflexivo sobre ello, pero yo solía preocuparme mas por el día a día de los vivos. -Tampoco puedo traerlos a la vida, la melancolía solo sería el anhelo de un imposible.- Creo que en ese punto divagaba, no lo se, pero si sabía que echar de menos a los muertos, si bien es muy romántico, no es precisamente sano.
Ella no había tenido una familia y tenía curiosidad por saber lo que era tener una, yo le miré algo entristecido, pero no por no tener ninguna, sino por no valorar la que adquirió. -¿Nadie nunca te quiso? ¿Jamás te cuidaron? ¿En la vida nadie te ha tenido cariño o devoción?.- Comencé a caminar un par de pasos.-La familia no es solo quien te engendra, no lo olvides, querida Gwendolyn.- Miré hacia ella, no porque muriera verme, sino para que pudiera oírme mejor.-Acompáñame, busquemos algo de comer, tengo antojo de algún dulce autóctono.- Volví a iniciar mi caminata, ahora con la esperanza de que ella fuera tras de mi para continuar hablando.
Ella explicaba que no le gustaban los billetes porque no era capaz de identificar el precio en su relieve.-Bueno, yo te ofrecía monedas, que tienen un relieve para poder leer con los dedos su valor. Peeero si prefieres que te pague con conocimiento..- Algo satisfecho guarde las monedas en la bolsa, aliviado por no perder las monedas que llevaba todo el día intentando ganar.
Después de esa escena pícara la mujer de violeta cabella hizo dos extrañamente profundas preguntas, dos cuestiones que no le haces a una persona desconocida sin que te miren como a un loco. -Pues... Es una pregunta complicada la verdad.- Miré al cielo pensativo mientras me llevaba el índice al mentón.-Creo que es algo que deberás descubrir por ti misma, pues ninguna respuesta que yo te de sobre el tema será una verdad absoluta.-
También se le veía preocupada por si yo no recordaba a mi familia de manera adecuada. -Pues claro que los recuerdo, pero su apellido no es lo que creó mis memorias con ellos, al igual que no era lo que les definía.- Reí levemente para quitar peso a mis palabras, pues mi intención no era sonar duro, sino claro.-Hmm... extrañarlos... No.- Fue una respuesta masticada, meditada y pensada.-Los recuerdo con gran cariño, pero no los extraño, su ciclo acabó y aferrarme a la melancolía me quitaría libertad.- La verdad es que no tenía muy claro lo que decía, eran preguntas que yo no me hacía normalmente, quizás debía ser mas reflexivo sobre ello, pero yo solía preocuparme mas por el día a día de los vivos. -Tampoco puedo traerlos a la vida, la melancolía solo sería el anhelo de un imposible.- Creo que en ese punto divagaba, no lo se, pero si sabía que echar de menos a los muertos, si bien es muy romántico, no es precisamente sano.
Ella no había tenido una familia y tenía curiosidad por saber lo que era tener una, yo le miré algo entristecido, pero no por no tener ninguna, sino por no valorar la que adquirió. -¿Nadie nunca te quiso? ¿Jamás te cuidaron? ¿En la vida nadie te ha tenido cariño o devoción?.- Comencé a caminar un par de pasos.-La familia no es solo quien te engendra, no lo olvides, querida Gwendolyn.- Miré hacia ella, no porque muriera verme, sino para que pudiera oírme mejor.-Acompáñame, busquemos algo de comer, tengo antojo de algún dulce autóctono.- Volví a iniciar mi caminata, ahora con la esperanza de que ella fuera tras de mi para continuar hablando.
Ella explicaba que no le gustaban los billetes porque no era capaz de identificar el precio en su relieve.-Bueno, yo te ofrecía monedas, que tienen un relieve para poder leer con los dedos su valor. Peeero si prefieres que te pague con conocimiento..- Algo satisfecho guarde las monedas en la bolsa, aliviado por no perder las monedas que llevaba todo el día intentando ganar.
Después de esa escena pícara la mujer de violeta cabella hizo dos extrañamente profundas preguntas, dos cuestiones que no le haces a una persona desconocida sin que te miren como a un loco. -Pues... Es una pregunta complicada la verdad.- Miré al cielo pensativo mientras me llevaba el índice al mentón.-Creo que es algo que deberás descubrir por ti misma, pues ninguna respuesta que yo te de sobre el tema será una verdad absoluta.-
