13-10-2025, 04:47 PM
Si algo le molesta es el alcohol y, por consiguiente, los tipos que se embriagan hasta el alma y comienzan con sus espectáculos lamentables. El primero es Owen, quien comienza a decir cosas que poco y nada le interesan a Kiyoshi, pues lo que pueda haber entre Uker y Maki es algo totalmente ajeno a él. Nuestro aburrido amigo está aquí para trabajar, no para involucrarse en los asuntos personales del resto. Mientras no lo MOLESTEN, todo estará bien.
Y si alguien no ha entendido cómo no llevarse con Kiyoshi es Jensen. Le dio su vaso de licor confiando en que, por su personalidad, un vaso más o un vaso menos no haría la diferencia. Por lo tanto, su sorpresa es mucha cuando lo ve ser más payaso que siempre. No es que le caiga mal, pero sí es muy diferente a él, lo vio en la competencia de disparos en que estuvieron juntos. Siente cierta rivalidad con él, lo que provoca que no quiera tenerlo TAN lejos como al resto, pero eso no significa que tiene el derecho de estar TAN cerca como quiere estarlo ahora.
Si algo odia el doctor es que lo toquen sin su consentimiento. Peor aún si es con actitudes… lascivas, o usen la palabra que quieran. La verdad es que por mucho intento que quiera hacer Jensen, al primer contacto indebido es que Kiyoshi se defiende. Y no es que le pida amablemente que se aparte o algo así, sino que directamente usa la fuerza. ¿Kiyoshi usar la fuerza, siendo tan débil y consiente de esa debilidad? Sí, porque tratar así con un borracho es lo más simple que puede hacer.
Apenas el pistolero de menor calidad —opinión de Kiyoshi— inicia sus acciones obscenas con él, le da una TREMENDA patada en los testículos, queriendo que se le olvide absolutamente todo y se vaya a dormir. Para ayudarlo, le da un leve empujón que puede mandarlo a recostar a un costado de Owen, quien ya se adelantó para soñar con los angelitos sobre el piso.
— Yo ya hice la limpieza. Encárguense ustedes de estos dos desastres. Yo ya me voy a descansar. — Palabras dirigidas a Uker y Maki, quienes se quedarán solos acompañando al dúo de borrachos.
Kiyoshi, algo indignado —pero no tanto al encargarse desde un inicio de darle su merecido a Jensen—, se retira del barril.
Samba está cerca y, dejando de lado esa actitud indiferente de siempre, se sitúa en uno de los costados del navío para ver fijamente hacia el sitio en donde desembarcarán. Siente miedo, no es un hombre con confianza en sí mismo. No viene como un doctor a atender a sus pacientes, sino como un pirata, aunque no descarta fingir que sigue dedicándose únicamente a su profesión. A fin de cuentas, su objetivo es sobrevivir.
Tras haber dado un vistazo bastante largo a su destino, opta por ir a su rincón específicamente escogido con una silla, una mesa y su maletín médico, alejado del resto, y en un punto donde puede ver al resto la mayor parte del tiempo.
La aventura está a punto de empezar. Debe estar listo.
Y si alguien no ha entendido cómo no llevarse con Kiyoshi es Jensen. Le dio su vaso de licor confiando en que, por su personalidad, un vaso más o un vaso menos no haría la diferencia. Por lo tanto, su sorpresa es mucha cuando lo ve ser más payaso que siempre. No es que le caiga mal, pero sí es muy diferente a él, lo vio en la competencia de disparos en que estuvieron juntos. Siente cierta rivalidad con él, lo que provoca que no quiera tenerlo TAN lejos como al resto, pero eso no significa que tiene el derecho de estar TAN cerca como quiere estarlo ahora.
Si algo odia el doctor es que lo toquen sin su consentimiento. Peor aún si es con actitudes… lascivas, o usen la palabra que quieran. La verdad es que por mucho intento que quiera hacer Jensen, al primer contacto indebido es que Kiyoshi se defiende. Y no es que le pida amablemente que se aparte o algo así, sino que directamente usa la fuerza. ¿Kiyoshi usar la fuerza, siendo tan débil y consiente de esa debilidad? Sí, porque tratar así con un borracho es lo más simple que puede hacer.
Apenas el pistolero de menor calidad —opinión de Kiyoshi— inicia sus acciones obscenas con él, le da una TREMENDA patada en los testículos, queriendo que se le olvide absolutamente todo y se vaya a dormir. Para ayudarlo, le da un leve empujón que puede mandarlo a recostar a un costado de Owen, quien ya se adelantó para soñar con los angelitos sobre el piso.
— Yo ya hice la limpieza. Encárguense ustedes de estos dos desastres. Yo ya me voy a descansar. — Palabras dirigidas a Uker y Maki, quienes se quedarán solos acompañando al dúo de borrachos.
Kiyoshi, algo indignado —pero no tanto al encargarse desde un inicio de darle su merecido a Jensen—, se retira del barril.
Samba está cerca y, dejando de lado esa actitud indiferente de siempre, se sitúa en uno de los costados del navío para ver fijamente hacia el sitio en donde desembarcarán. Siente miedo, no es un hombre con confianza en sí mismo. No viene como un doctor a atender a sus pacientes, sino como un pirata, aunque no descarta fingir que sigue dedicándose únicamente a su profesión. A fin de cuentas, su objetivo es sobrevivir.
Tras haber dado un vistazo bastante largo a su destino, opta por ir a su rincón específicamente escogido con una silla, una mesa y su maletín médico, alejado del resto, y en un punto donde puede ver al resto la mayor parte del tiempo.
La aventura está a punto de empezar. Debe estar listo.
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
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