La Justicia desembarca [Llegada, P.A.]
#4
Kibai, acostado en su ya habitual puesto sobre el bauprés, contempló como la en un prinicpio borrosa línea de la Isla de Samba se iba haciendo cada vez más extensa y detallada. Tras dos días de viaje, por fin llegaban a su destino. El mink se puso en pie de un salto y comenzó a trepar por la jarcia de babor hacia el palo mayor, deseoso de contemplar la isla desde un punto de vista más elevado. Mientras subía, el hormigueo que había ido notando desde hacía un día le hizo rascarse usando la cola. Maldición, aquella fruta que se había comido el día anterior debía de estar en peor estado de lo que parecía a juzgar por el mal sabor...

Al llegar arriba, Kibai se giró para observar el horizonte. La isla de Samba se iba definiendo cada vez más a medida que se acercaban, dejando ver un paisaje plagado de densas junglas a ambos lados de un río que, como una cinta  de reluciente color azul verdoso parecía dividir la isla por la mitad. A ambos lados del río se erigían cosntruccones de diversas alturas y colores, aunque el mink se percató que las estructuras más altas y de colores más vivos parecían acumularse en uno de los lados del río, mientras que las edificaciones del otro conformaban una maralla homogénea de diversos tonos de marrón.

Mientras el Royal Quiver proseguía su acercamiento a la isla, Kibai frunció el ceño al contemplar la gran cantidad de barcos que parecían acumularse en los puertos. Afinando la vista, observó muchas banderas desconocidas así como otras que pertenecían a transportes oficiales desde las diversas islas del South Blue. Rascándose el antebrazo vigorosamente para tratar de atenuar aquel condenado hormigueo, el mink se apoyó contra el mástil, usando la cola para mantenerse en equilibrio con los vaivenes de la nave.

"Kibai, recoge media vela mayor, y deja el foque a medio viento"

La voz del sargento Redgrave llegó hasta suposición amortiguada por el viento, pero Kibai ya se había acostumbrado durante aquellos dos días a afinar el óido cuando la percibía. Haciendo un gesto de confirmidad hacia la secicón del timón bajo sus pies, recogió los cabos de los stays de la vela mayor, y usando esta a modo de contrapeso, se dejó caer desde lo alto del mástil, aterrizando suavemente sobre los tablonesde cubierta, antes de dejar correr parte del cabo para dejar un par de metros de loneta extendidos y atar el resto a las bitas. Acto seguido, se desplazó hacia la zona de proa, caminando por el bauprés para jalar el estay del foque y reducir la superficie expuesta al viento a la mitad.

"Encended los faroles de proa"

Sonriendo, Kibai se acercó a los dos farolillos que colgaban del frente del barco, se descolgó de cubierta por el lado de estribor, usando su cola como un quinto miembro prensil y, valiéndose de un pequeño pedernal, envió una lluvia de chispas contra la mecha empapada en aceite, que prendió sin mayores problemas. Tras repetir el mismo sistema en el otro farol, se encaramó de nuevo a cubierta, y recordando lo que había visto en la cima del mástil, se dirigió a donde se encontraban sus compañeros.

"Hay una buena cantidad de barcos en la isal, y creo que no todos son precisamente gente de buena reputación. Es posible que tengamos trabajo antes de lo que pensábamos.."
[Imagen: gvCFAP2.png]


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RE: La Justicia desembarca [Llegada, P.A.] - por Kibai - 13-10-2025, 11:25 PM

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