14-10-2025, 12:19 AM
En su mente la idea de avanzar hacia el Grand Line, no es algo que vaya a dejar pasar, aunque acabe quedándose solo como rebelde en esas aguas, aunque todo el esfuerzo por unir gente a su causa haya acabado en un saco roto, su mirada al frente, su meta en mente, como si no fuera a ser algo que perdería de vista, ya encontrará gente para ir junto a él o a la cual unirse en aquellas aguas si hace falta, pero por ahora, ha de moverse hacia adelante, quizás con el tiempo quienes se queden atrás puedan unirse a él, quizás vuelvan a unirse, pero por el momento, tiene que avanzar.
Sus pasos lo llevan hasta la cubierta, donde se apoya en la barandilla de forma que su cuerpo esté seguro, y no haya peligro de caerse o riesgo de irse al hoyo. Su meta está clara, avanzar como dé lugar, el horizonte que se extiende ante él es la meta, es el objetivo, es el fin de su viaje, y una cosa que caracteriza el horizonte, es que nunca lo alcanzas, siempre se mueve, siempre se aleja. Por eso el viaje de alguien como el rebelde es prácticamente un viaje de por vida.
