You’re always there at the scene of the crime (Pasado-Social)
#2
Limpiarme era algo recurrente cuando llegaba a una isla. No solo se trataba de tomar baños; era una cosa física y espiritual al mismo tiempo, algo que me enseñó mi madre y que ciertamente quedó marcado en mí con el mismo fuego en el que ella desapareció.
Fui directamente hacia uno de los templos de la isla después de aquella amena y ciertamente fructífera reunión, donde conocí a lo que podría ser mi nueva familia… ¿tal vez?
Coatl se retorció en mi espalda mientras subía las escaleras, asomándose por encima de mi hombro y haciendo algunos sonidos, como si me dijera que no me hiciera tantas esperanzas. Aunque, después de tantos años, se sentía bien volver a tener amigos así.

—Aun así, hoy será un día de limpieza. El mar guarda muchos espíritus, Coa.
Iba a paso sostenido; llevaba puesta la capa de lobo rojo con la capucha hacia atrás, mientras me llevaba la pipa de madera quemada a los labios y daba una calada lenta. Todos mis movimientos tenían una suerte de compás rítmico que podía notarse al cambiar de posición.
Exhalé la calada, observando entonces hacia arriba y notando a la chica que iba frente a mí. Arrugué un poco el entrecejo.
—¿Kay? —la llamé por instinto, pensando que era ella. Tenía un cigarrillo en la boca, y la complexión y el cabello eran los mismos.

A mi nariz llegó el olor a hierba fresca quemada y a tierra mojada. Por un momento pensé: Ahh, exquisito, mientras trataba de alcanzarla, apurando un poco el paso y observando también a mi lado derecho cómo se veía ya lejano el pueblo donde se encontraba el templo, y la gran cantidad de enormes árboles que se entretenían por encima de todas las pobres almas que subían hacia él. Yo incluida.
¿Qué otra cosa se le podía pedir a la vida?
Me encontraba sonriendo; tendría alguien con quien conversar cuando llegara a la cima. Pero mi sonrisa se ensanchó aún más a continuación.
—Paciencia en la forja compañera, si es una prueba divina, entonces estamos juntas en ella —le contesté, alcanzándola un escalón más abajo.

Lo siguiente fue caos y destrucción. En ningún momento vi que el hombre frente a Kay hubiera tenido un tropiezo: un grito y un trastazo, un golpe seco y luego otro. La mujer profirió una maldición, y mi cuerpo y mente se prepararon para ser la pared que amortiguara su caída.
Compuse duro el cuerpo y me afirmé con una pierna en el escalón de arriba y la otra en el de abajo. Venían con impulso fuerte, y el golpe fue seco, contundente, casi sacándome el aire y doblándome un poco.
—¡HUUFFF! ¡NNGHH! —proferí, colocando las manos sobre mis rodillas y observando cómo había soltado la pipa por el golpe.
Bajé las escaleras, decidiendo inmediatamente ayudarlos.

—Mira el lado bueno, Kay: pudiste haber rodado todo el camino hasta abajo, huhuhyya —le sonreí y hablé en voz alta mientras recogía mi pipa del piso, al mismo tiempo que ella se sacudía.
—Estoy bien, gracias. ¿Cómo están ustedes dos? —pregunté, mientras también le daba la mano al señor para que se levantara—. ¿Están heridos? ¿Algún hueso roto? —añadí, mientras ayudaba a recoger algunas de sus cosas, pues varias personas estaban auxiliando.
—Si necesitan llegar a la cima, puedo ayudarlos a subir —le dije entonces a la albina, colocándome la pipa en la boca nuevamente y dándole una calada mientras me señalaba la espalda con una sonrisa en el rostro, dispuesta a llevarla.
—Pensé que no los vería hasta el día de partir. ¿Vienes a una limpieza también? —pregunté.
[Imagen: dtilbUBl_o.gif]
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RE: You’re always there at the scene of the crime (Pasado-Social) - por Lan Caihe - 14-10-2025, 12:42 AM

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