15-10-2025, 12:34 AM
A medida que la figura del hombre se alzaba entre las ramas, la sonrisa de Mahou fue desvaneciéndose poco a poco, sustituida por una expresión de sobresalto. Era una presencia tan imponente que, sin darse cuenta, su cola se soltó del árbol y su cuerpo cayó de golpe sobre el césped golpeándose la cabeza con un quejido corto y apagado.
Permaneció unos instantes de rodillas frotándose el lugar donde se golpeó mientras trataba de recuperarse de un mareo que le hizo parpadear varias veces antes de sacudir la cabeza con fuerza, intentando despejarse. Luego apretó los puños y los alzó en una postura defensiva, apretó los dientes y frunció el ceño. Su mirada se clavó en la del gigante que la observaba. — ¿Y que si tengo solo pelo? ¿Tú estás cubierto de plumas o qué, gigantón? —
Sin embargo, cuando vio aquel saludo su tensión se redujo poco a poco. La reverencia la tomó por sorpresa, tanto que bajó los puños y ladeó la cabeza, apoyando el dedo índice en su mejilla mientras lo observaba con notoria confusión. — ¿Mmmh? —
— ¿De qué estás hablando? No había ningún Cao en la fiesta del té organizada por Cacao... y solo podíamos ir los que teníamos invitación.
Aquella pregunta la distrajo, se dejó caer al suelo y se acomodó sentándose con las piernas cruzadas sobre el césped, dispuesta a escuchar el supuesto favor. Ya estaba lo suficientemente confundida, y la curiosidad pesaba más que el enojo. — ¿Mis manos? — arqueó una ceja, sin entender a que se estaba refiriendo.
Aún con los brazos cruzados, dudó un poco un instante antes de mirarlas, y fue cuando notó el peso cálido de un gato que había saltado sobre ellas. Parpadeó dos veces incrédula, levantando la mirada solo para descubrir que el gigante había desaparecido.
— ¿Neko? — miró al animal con desconcierto, y lo alzó a la altura de su rostro para consultarle: — ¿Dónde está el gigahumonopajaro?
Permaneció unos instantes de rodillas frotándose el lugar donde se golpeó mientras trataba de recuperarse de un mareo que le hizo parpadear varias veces antes de sacudir la cabeza con fuerza, intentando despejarse. Luego apretó los puños y los alzó en una postura defensiva, apretó los dientes y frunció el ceño. Su mirada se clavó en la del gigante que la observaba. — ¿Y que si tengo solo pelo? ¿Tú estás cubierto de plumas o qué, gigantón? —
Sin embargo, cuando vio aquel saludo su tensión se redujo poco a poco. La reverencia la tomó por sorpresa, tanto que bajó los puños y ladeó la cabeza, apoyando el dedo índice en su mejilla mientras lo observaba con notoria confusión. — ¿Mmmh? —
— ¿De qué estás hablando? No había ningún Cao en la fiesta del té organizada por Cacao... y solo podíamos ir los que teníamos invitación.
Aquella pregunta la distrajo, se dejó caer al suelo y se acomodó sentándose con las piernas cruzadas sobre el césped, dispuesta a escuchar el supuesto favor. Ya estaba lo suficientemente confundida, y la curiosidad pesaba más que el enojo. — ¿Mis manos? — arqueó una ceja, sin entender a que se estaba refiriendo.
Aún con los brazos cruzados, dudó un poco un instante antes de mirarlas, y fue cuando notó el peso cálido de un gato que había saltado sobre ellas. Parpadeó dos veces incrédula, levantando la mirada solo para descubrir que el gigante había desaparecido.
— ¿Neko? — miró al animal con desconcierto, y lo alzó a la altura de su rostro para consultarle: — ¿Dónde está el gigahumonopajaro?
Mahou Chikao
¡DIVERSIÓN Y ÁNIMO!
? La Intrépida Sakura
฿ 20,000,000
?Nv.10 — Espíritu Alegre
