[Pasado] Día en la Playa [Heras & Helena]
#10
A Shalliter se le aguaron los ojos al escuchar las palabras de Helena. Tanto calaron en ella que a pesar que sabe que Helena aún está algo húmeda del pelaje le abrazó hundiendo su frente pálida en la boca del estómago de la lobo. La abrazó con cierto rubor en su cara, pues eran las palabras más lindas que había escuchado el día de hoy. Ciertamente Heras no daba mucho incentivo para que Shalliter se sintiera así de bonita. Estaba encantada con la Mink y secó unas lágrimas de emoción en el pelaje al apretar su cara contra ella. Volvió a tomar distancia agregando. —Gracias yo nunca me había sentido tan bonita. Ciertamente tenemos que salir más veces tu y yo.— ¿Acaso Shaliter estaba encontrando en Helena una amiga especial? 

La conversación de chicas iba desde hablar de chicos hasta medirse el busto las unas a las otras para ver cual tenía lo suyo. Por ello la caminata se hizo demasiado corta ya que sin darse cuenta llegan donde hay algunas casas en el pueblo más a la orilla que pudieron encontrar. Donde el camino está marcado por piedra tallada bañada de arena 

De camino buscando un lugar donde se vende comida, se ve que es algo tradicional, similar a lo que podrían encontrar en la gastronomía de Wano. Orientado en el tipo de comida que te puede ofrecer —Ese hombre, ese hombre, tienes que verlo — Hizo gestos con las manos que eran exagerados para el tamaño, inconscientemente como si estuviera embalsamado con las manos algo muy largo, pero en ese momento llegaría el olor de la comida.  

—Crees que podamos tu sabes. — Ahora es ella la que está haciendo el gesto haciendo pasar el dedo índice junto con la otra mano haciendo un aro.—Es la mejor manera de que lo veas, pero, tenemos que unirnos a la acción. Entre las dos lo conseguiremos — Ahora se escucha con una convicción rejuvenecida y que arde en sus ojos al hacer con su mano un puño. Miró a Helena convencida, aunque ahora está un poco más vestida.

—Yo creo que entre las dos lo podemos animar. así que.. ¿EEH?—Shalliter puso sus manos sobre el busto vestido de Helena. Quiza invasivo para la Mink, pero para la humana no es demasiado distinto a tocar a la contraparte a la que ella está emparentada. Un canino. Sin embargo está sorprendida al ver que se siente como el busto de una chica, solo que mucho más atlética. —No es como lo esperaba.—


Sus acciones son interrumpidas al escuchar una voz masculina. Es alguien que se asoma al ver potenciales clientes. —Bienvenidos, bienvenidos, ya abrimos por si quieren venir.— El local desde afuera anuncia. “Especial de hoy, Jurel en rueda, pulpo a la piña o piraña-tiburón especial.” 


-En contraparte los chicos.–

Heras miró con ternura a Paavito cuando comenzó a hablar de sus emociones sobre Helena. El no está haciendo esto por algo transaccional, deber, es algo genuino y por mucho que pueda ser tierno a Heras no le encanta. Es demasiado personal, íntimo. Es tan tierno que ni siquiera puedo lastimarlo o reaccionar con el desagrado usual. Por la diferencia de alturas entre nosotros puse la mano sobre su hombre y le acaricie. Cómo lo hace un amigo que ve a otro en un momento difícil, también como quien ve a una mascota está desgastada. Heras solo notó que no son iguales sus situaciones que no va a empatizar con lo suyo. Su inocencia es algo que por mucho que le disguste no romperá, no hoy, pues él parece un niño todavía. Si viese en él otras características le daría algún consejo, aunque igual a todos no se les puede servir. Nadie aprende en cabeza ajena. —Paavo, este cuadro lo he visto otras veces y no tienes que quedarte como un espectador. Solo tú puedes decidir cómo elegir qué partido jugar. — Ella misma dijo que solo estaba interesada en mujeres primeramente. Aunque ella seguramente podría hacer un caso por él, pero esa relación es de dos nadie puede meter. 


Siento un nudo en mi abdomen pero no quiero verlo desanimado. En mi cabeza comenzó el recuerdo de otras escorts que siempre me recomendaban no involucrarme con los clientes. Ellos después se van con sus problemas resueltos y tú quedas allí arrimado. —Sabes, yo en su momento conocí a una mujer, que me ayudó, pero ella solo vio en mi entretenimiento y yo vi en ella esperanza, pero las cosas no resultaron, pero de no ser por eso, no estaríamos hablando aquí, en esta isla hermosa. Todo pasa por algo así que disfruta el viajero o cambia el rumbo. — Cada quien tenía su versión de la historia, ahora, mira que bien desagradado estaba de contar los detalles, de dar ese gusto a saber más de lo necesario. 

Comenzó a caminar en zancadas largas, se sacudió la arena y se acomodó bien el cabello ya que para él eso era vital, aunque se siente un tanto rústico, el atarlo bien duele un poco, no demasiado pero si le hace arrugar la cara. Ver a Paavito le hizo sentir demasiada curiosidad por Helena, el es un chico un tanto sensible, quizá es eso lo que le gusta de él. Lo observé y sonreí, le dí un empujoncito para que deje estar pensando demasiado en las cosas.  —Si no llegas antes que yo le dije a Helena que quieres besarte con ella bajo un árbol. — Le señalé con una sonrisa bien cuidada antes de comenzar a correr por la playa, la amenaza la hizo en serio, pero si seguía viéndolo como tan perdido iba a vomitar. 

También fui un tanto optimista de mi parte pensar que le podría ganar a un Mink en una carrera, creo que nadar demasiado y ahora la hora de la comida había drenado de mi todas mis energías así fuerzas para correr y aún tenías que llegar con las chicas así que me tocó hacer trampa y alzar el vuelo para pasarle por encima al chico ya las dificultades de correr sobre la arena húmeda. Tendría que presionarlo hasta que se le olvide todo y solo actúe.  No corrimos del todo a ciegas, las habíamos visto más o menos por donde se habían adelantado así que eventualmente las buscaríamos si no era por las huellas sería por el olor o por verlas.
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RE: [Pasado] Día en la Playa [Heras & Helena] - por Heras - 16-10-2025, 09:42 AM

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