17-10-2025, 03:42 AM
(Última modificación: 17-10-2025, 03:45 AM por Runin D. Kitay.)
Música.
¡Música para sus oídos!
La añorada sinfonía del resarcimiento se mezclaba con las expresiones coléricas que lentamente parecían cambiar a regocijo ante el sufrimiento ajeno. ¿Dolia? Perfecto. ¿Sus gritos? Exquisitos. ¿Que intentara escapar de su delicado y mal intencionado peso? Inconcebible.
—¡Es lo mínimo que mereces! —Respondió perdiendo ligeramente el equilibrio. ¿Realmente Ryota pensaba que se alejaría sin más? Estaba equivocado y así lo hizo notar cuando sus brazos se aferraron al cuello del ajeno. Cierta sonrisa malintencionada se intensificó al mover su cadera contra la ajena, haciendo el amague de volver a subir.
![[Imagen: 1yMtkE5.png]](https://i.imgur.com/1yMtkE5.png)
—¿No lo es?
Runin pestañeó suavemente, emulando la inocencia que no portaba, sonriendo cada vez más, humedeciendo sus labios. —Porque juraba que era tu forma favorita de saludarnos, Ryota. Fufufu~ —A pesar de las coquetas palabras, la expresión al fin se había transformado en una risa burlesca que fue interrumpida por una desconocida voz.
Levantando la cabeza notó a un preocupado hombre que gritaba desde las alturas del navío. Estaba a punto de responder hasta que el castaño se le adelantó, provocando que la fémina frunciera el entrecejo nuevamente. —Llórica. —Masculló entre dientes, subiendo una de sus manos para jalar el cabello del varón.
La conversación entre los hombres terminó por transformar el ambiente en la cosa más extraña y cómica que había vivido en los últimos días. Una discusión en la que no sabía a quién sacarle partido hasta que la anciana se atrevió a abrir la boca y ser el nuevo objetivo de odio. El enfado nuevamente parecía disiparse cuando Runin intentó tragarse la risa reiteradas veces. ¡¿Y luego se hacían amigos?!
Hombres.
Runin rodó los ojos lanzando un suspiro derrotado.
¡Ah! ¡Ahora si le ofrecía un doctor! Con las ganas que la fémina aún tenía de patearlo, seguramente necesitaría uno en un futuro muy cercano. —Dime algo que no sepa, cariño. —Sentenció acercándose a los labios del más alto. —¿Ahora soy tu amiga? ¿Cuántas amigas más has conocido en esta isla? —Siseó observando la sonrisa ajena. —Dame un motivo para no romperte la ingle ahora mismo, a-mi-go. —Pidió en un tono tan mordaz como dulzón, casi parecía ronronear de fondo.
Hasta que un par de piezas de ajedrez golpearon contra su cabeza. —¡Putos viejos! —La ira hacia el castaño se había desviado por segundos.
![[Imagen: ISywgsL.png]](https://i.imgur.com/ISywgsL.png)
—Argh solo sácame de aquí y consideraré no dejarte esteril ni bien lleguemos a tierra. —Bufó soltando el cuello del ajeno aunque sin bajarse de él.
