[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 1 (South Blue)
#26
Kibai caminaba relajadamente con la mano apoyada en la empuñadura de Raimei, alejándose por fin de la zona del puerto donde había estado escuchando la música callejera que parecía ser parte casi inseparable de la Isla de Samba. Lo cierto era que aquella región no estaba nada mal, tenía que admitirlo. A comparación con el páramo helado que era Roshwan, aquella isla parecía un lugar ideal para vivir, aunque el mink se seguía quedando con la Isla Kárate, por el momento.

Mientras caminaba a lo largo del espigón, observó a lo lejos a varios barcos que aguardaban perfectamente alineados en cuatro amarres contiguos. Los galeones eran enormes, sin ningún tipo de pabellón que los identificase. Aunque no logró distinguir guardias ni vigías a bordo, sí había un continuo desfile de estibadores cargando cajas a bordo, y una línea de lo que parecían ser pasajeros se estaba empezando a acumular cerca de los cuatro navíos. Extrañado, al ver tal trajín, Kibai decidió repetir la estrategia de la isla Kárate y buscó un callejón que partiese del muelle. En cuanto se hubo meclado con las sombras, cogió carrerilla y de un salto comenzó a escalar hacia el tejado de uno de los edificios, agradeciendo doblemente que la luna estuviese oculta, tanto por la discreción que eso le proporcionaba como por el hecho de que no tuviese que preocuparse por mantener el control.

Una vez consigió llegar al tejado, se tumbó cuan largo era y avanzó hacia el borde, observando desde su nueva atalaya todo el sector portuario. Con la ventaja de la altura, pudo comprobar que aunque parecía que los barcos estaban sin vigilancia, varias patrullas uniformadas con los habituales trajes negros del Gobierno Mundial hacían rondas regulares a lo largo de los amarres y la zona circundante.

"Vaya" se dijo Kibai "Así que quieren tener eso barcos vigilados pero que no parezca directamente que están vigilados...Muy curioso, sin duda"

Dirigiendo su mirada de nuevo al cargamento, arrugó el entrecejo al ver el símbolo del Gobierno Mundial estampado en la madera oscura. Mierda, aquello, fuese lo que fuese, siempre daba problemas. Y no parecía ser lo único preocupante, ya que la cola de pasajeros que se había formado debía estar empezando a impacientarse, pues cada vez mas manos se agitaban con garbo, y el viento traía retazos sueltos de gritos y reclamaciones.

Desentendiéndose momentáneamente del tumulto, el mink observó el resto del panorama. Varios barcos, también sin bandera alzada visible, parecían estar disponiéndose para partir. Aparte de alguna situación peculiar, como lo que parecía ser algún tipo de percance amoroso con una joven que se agarraba con fuerza a un joven de pelo rojo en la cubierta de uno de los navíos, la situación parecía bastante tranquila, aunque había algo que le daba mala espina, y no podía ser solamente el hormigueo que sentía en las manos desde hacía varios días. Además, las apariencias y armamentos de los tripulantes de otros barcos no eran lo que se dijera muy anodinos.

Dándose la vuelta, se tumbó cuan largo era mirando hacia el cielo y sacó su Den Den Mushi. Tras unos segundos de establecimiento de comunicación escuchó que descolgaban desde el otro lado.

"Royal Quiver, aquí Kibai. Me pareció adecuado darme un pequeño garbeo por el puerto. Los barcos de pasajeros van cargados de cajas del Gobierno Mundial, y hay demasiados agentes para que esto sea pura rutina. Recomiendo que cuando se inicie el viaje, mantengamos una distancia suficiente para poder comunicarnos con el convoy, por si la cosa se complica. Varios barcos más parece que van a zarpar también a la vez que nosotros, no he logrado ver banderas, pero a juzgar por muchas de las pintas de sus tripulaciones, si todos son honrados civiles y comerciantes, yo soy un gyojin. Voy de camino al barco, pero sería adecuado estar ojo avizor en cuanto perdamos de vista Isla Samba."

Acto seguido, se guardó el Den Den Mushi en el bolsillo de su capa antes de rodar sobre si mismo para dejarse caer por el lateral del edificio, usando sus garras para anclarse en los alféizares de madera e ir mitigando la caída hasta llegar al suelo. Una vez en tierra, el mink se sacudió el polvo de sus ropas, se caló mejor la gorra sobre los ojos y salió de nuevo al puerto, esquivando a los transeúntes de regreso al Royal Quiver.

Desde luego, el inicio de su viaje hacia la entrada del Grand Line prometía ser muy, muy interesante...
[Imagen: gvCFAP2.png]
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 1 (South Blue) - por Kibai - 17-10-2025, 03:35 PM

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