[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 1 (South Blue)
#22
Esa misma mañana, Han me había pedido que llevara a dar un paseo a Larry, pues, por alguna extraña razón, me hacía caso y Coatl disfrutaba subiendo a él y enroscándose en su cuello, como si pudiera hablarle como hacía conmigo.
La noche estaba nublada y caminaba a un lado de aquel lagarto de tres metros, con cara de tonto, sonriendo y sacando la lengua, babeando un poco el piso en el proceso.
Mi mano acarició el costado de Larry mientras veía el muelle calle abajo.
Aquella noche me sentía extremadamente jovial. Sentía una excitación que me recorría todas las vértebras del cuerpo; los latidos de mi corazón aumentaban, bombeando la sangre con fuerza a través de mis músculos. Sentía la maravilla entrar por mis ojos, pues ante mí no había espectáculo más hermoso que el que me sacudía esa noche.
La pipa entre mis labios y la primera calada de la noche me acompañaban mientras caminaba calle abajo, pasando las antorchas encendidas y los murmullos de aquellos negocios que finalmente cerraban. Miré al cielo.
Las cosas iban a ponerse interesantes…

Sonreí mientras Coatl iba enroscada en la cabeza de Larry.
—Paciencia en la forja. Debemos encontrarnos con los chicos —dije, mientras ambos hacían algunos sonidos chirriantes y siseantes, al mismo tiempo que yo expulsaba la calada de humo.
Al llegar al puerto, las antorchas que destellaban con fuerza fueron golpeadas por el viento marino, dándole al escenario un aire ciertamente misterioso, tumultuoso y agitado, que transmitía tensiones, cansancio e irritación: entre marines, más gente de la que normalmente habría en un puerto y soldados del Gobierno Mundial.
Corríamos con suerte de que no pasara también algo más. Pensé en Han, Zhang, Kay y Cao. Esperaba que pronto volviéramos a reunirnos como tripulación. Después de todo, separarnos en equipos había sido prudente.

Mis pies descalzos tocaron el frío suelo mientras, sin detenerme y jalando a Larry de las riendas, buscaba con la mirada a dos personas altas y una chica con cola de mono. Luego de un minuto los encontré.
—Buenas noches, muchachos. ¿Están listos? —pregunté con una sonrisa—. Larry vendrá con nosotros en este viaje; Han me ha pedido que lo cuidemos un rato —comenté mientras lo acariciaba, levantando la voz para que Dong me escuchara.
Caminamos un poco más para acercarnos a los barcos, mientras agucé el oído y observé a mi alrededor, escuchando cómo algunos civiles se quejaban de la tardanza para abordar.
Miré nuevamente hacia los barcos. No me gustaba del todo la bandera bajo la que iba a viajar.
El Gobierno Mundial.

Exhalé otra calada y me giré entonces hacia Bai. Con gusto la miré y sonreí.
—Será pronto; pagaremos la entrada y después pediremos un cuarto —contesté, mientras me detenía a mirarla un poco más. Desde el viaje a Samba había tenido un presentimiento cada vez que veía a la birkaniana, y la verdad era que tenía una pregunta que hacerle, pero ese no era el momento de soltarla en la cara, a media fila.
—¿Estás bien, Mahou? —le pregunté a la chica con cola de mono, mientras me giraba para encontrarla con la mirada. Aunque en ese momento también Dong se acercó para intentar decir algo que no comprendí del todo.
—Sería mejor, loba.
—HUHUHYYAAAHYYAAA —proferí una carcajada mientras golpeaba el piso con la planta del pie.
Salté al lomo de Larry, quien comenzó a andar a un lado de Bai.
—¿Quieres venir, Mahou? —pregunté, mientras daba una palmadita a mi lado en el lomo del gran lagarto.

En cuanto pagamos y comenzamos a subir, me dirigí seriamente a la morena alada.
—Disculpe, señorita Bai, creo que me he tardado mucho en preguntarle esto, pero… ¿le gustaría que le enseñara a hablar la lengua común? —le hablé en un birkaniano respetuoso y con calma—. La he observado por un tiempo y me he percatado de que no está del todo cómoda conmigo siendo su traductora.
Estiré la mano para ofrecerle la pipa de hierbas mágicas con una sonrisa.
—Si puedo ayudarla a que ya no se sienta así, me gustaría hacerlo. Por favor, piénselo.

Y me giré nuevamente hacia Dong.
—No te preocupes, yo me encargo.
Me separé del grupo un momento e intenté comprar un cuarto que tuviera cuatro camas y espacio para Larry; no importaba la cantidad de dinero, los ahorros estaban destinados a ello.
—Disculpe, buen hombre, ¿sería posible alquilar un camarote para cuatro y una mascota? —pregunté con seguridad, sacando una bolsa de berries que dejaba claro que podía pagar por ese servicio.

Off
[Imagen: dtilbUBl_o.gif]
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RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 1 (South Blue) - por Lan Caihe - 17-10-2025, 11:58 AM

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