17-10-2025, 12:37 PM
En una noche aciaga, con la luna y las estrellas ocultas por un manto de nubes, comenzaría un viaje que lo cambiaría todo. Samba era el reino de inicio de la obra y los muelle de este el escenario primero. Extras por doquier con sus tareas, con el papel de ciudadanos y agentes de la ley, además del sonido de algunas gaviotas que se habían despertado por el tumulto y el ruido. Iluminación tenue servida por antorchas, su crepitante fuego era menos vivo que la aventura que acaecía a los protagonistas de esta historia.
Cientos de uniformados recorrían el lugar imponiendo orden, aunque algunos de ellos se veían abrumados por la dificultad para que la gente pudiera entrar a los barcos, yo lo supe por como los guardias y la gente gesticulaban sus labios, no es que les oyese, pero cierto patrón generaba cierta palabra, como taponar ciertos agujeros de la flauta creaba una nota diferente a otra. Toqué el brazo de Cao mientras caminábamos, la verdad es que me dejaba guiar por él durante la caminata porque yo estaba observando a las personas quejarse. -Parece que hay problemas para comprar pasaje y subir a bordo.- Señalé con el pulgar hacia el lugar del conflicto, la garita de control de tickets. Procuramos no meternos en líos, al menos por mi parte, la idea ante tanta fuerza policial es no llamar la atención, o bueno, con nuestro aspecto pintoresco como grupo, lo difícil era no llamarla.
Ocho personas de distinta forma y color caminaron juntas por el puerto, pero no por demasiado tiempo, pues lo que fue uno se dividió en dos grupos, cada uno con un objetivo diferente. Aquel hombre de morena piel y modales bastante cuestionables fue con Lan, Bai y Mahou hacia ventanilla, así podrían entrar antes al barco pagando sus pasajes. La verdad es que aquella imponente mujer, Lan... Tenía algo que llamaba mi atención, quizás su fuerza, o tal vez su espíritu, quizás su calidez... Quién sabe, solo sabía que me gustaba tenerla cerca y me preocupaba que pudiese pasarle algo. Por eso desde auquella mañana ella llevaba a Larry, que muy amable accedió a llevarlo de paseo. -Querida Lan, si alguno se cansa de esperar de pie podrá montarse encima de Larry y descansar. Además...- Le guiñé un ojo cómplice y lo acompañé con una sonrisa pícara.-... Tiene un poco de comida por si os entra hambre.- Eso último lo dije acercándome a ella, como si fuera un secreto entre ambos, aunque realmente todos aquellos que me acompañaban pudieron oírlo.
El segundo grupo, conformados por Cao, el hombre asno, Kay; y yo claro, fuimos hacia otro lugar, la verdad es que no sabía realmente a donde, tan solo seguí a Cao en un intento de no perderme entre el gentío. Realmente había muchas personas, casi no se podía distinguir a nadie. -Cielo santo, esto parece una página del libro "buscando al pirata rojiblanco.- Aquella broma referente a un libro de dibujos para niños despertaba ciertos recuerdos en mi mente con mi familia, recuerdos de cariño y calor parental. No había visto tanto movimiento en los muelles de Samba antes, aunque también era cierto que apenas había visitado sus tierras, no llevaba demasiado tiempo allí. Todo parecía causado por un viaje ¿A dónde? Pues no lo sabía exactamente, aunque había oído el nombre Gran Line unas cuantas veces ya. "Wow... ¿Realmente quieren ir allí?" Para ser sinceros tampoco es que tuviera mucha idea de qué había en el Grand Line, pero sonaba un lugar donde cientos de culturas vivían. "La verdad es que sería emocionante ir... ¿Habrá comida exótica? ¿A qué sabrá?." Sin haberlo pretendido quedé inmerso en mis pensamientos mientras seguía a Cao, poniendo mi mano sobre su hombro a modo de cuerda para saber a donde iba mientras yo miraba a los alrededores, incluido el cielo. -Oye Cao... Tiene pinta de que va a llover.- Él sabía porque se lo decía, solo esperaba que lo recordase para tener cuidado ambos. Durante mi observación periférica vi cajas de madera cu8idada con un símbolo que me era mas que familiar, el símbolo de la marina, levantaron mi curiosidad y di una leve palmada en el hombro a Cao de nuevo. -Oye Cao ¿Qué llevan esas cajas?.- Quizás él, mas conocedor del mundo sabría la respuesta. Moví un poco los hombros para aliviar un poco la tensión de llevar aquella mochila, no estaba acostumbrado a llevar mas que lo puesto pero Cao quería que fuese preparado para este viaje, así que decidí proveerme y cargarlo todo en una vieja mochila que logré cambiar por dos mochis.
Cientos de uniformados recorrían el lugar imponiendo orden, aunque algunos de ellos se veían abrumados por la dificultad para que la gente pudiera entrar a los barcos, yo lo supe por como los guardias y la gente gesticulaban sus labios, no es que les oyese, pero cierto patrón generaba cierta palabra, como taponar ciertos agujeros de la flauta creaba una nota diferente a otra. Toqué el brazo de Cao mientras caminábamos, la verdad es que me dejaba guiar por él durante la caminata porque yo estaba observando a las personas quejarse. -Parece que hay problemas para comprar pasaje y subir a bordo.- Señalé con el pulgar hacia el lugar del conflicto, la garita de control de tickets. Procuramos no meternos en líos, al menos por mi parte, la idea ante tanta fuerza policial es no llamar la atención, o bueno, con nuestro aspecto pintoresco como grupo, lo difícil era no llamarla.
Ocho personas de distinta forma y color caminaron juntas por el puerto, pero no por demasiado tiempo, pues lo que fue uno se dividió en dos grupos, cada uno con un objetivo diferente. Aquel hombre de morena piel y modales bastante cuestionables fue con Lan, Bai y Mahou hacia ventanilla, así podrían entrar antes al barco pagando sus pasajes. La verdad es que aquella imponente mujer, Lan... Tenía algo que llamaba mi atención, quizás su fuerza, o tal vez su espíritu, quizás su calidez... Quién sabe, solo sabía que me gustaba tenerla cerca y me preocupaba que pudiese pasarle algo. Por eso desde auquella mañana ella llevaba a Larry, que muy amable accedió a llevarlo de paseo. -Querida Lan, si alguno se cansa de esperar de pie podrá montarse encima de Larry y descansar. Además...- Le guiñé un ojo cómplice y lo acompañé con una sonrisa pícara.-... Tiene un poco de comida por si os entra hambre.- Eso último lo dije acercándome a ella, como si fuera un secreto entre ambos, aunque realmente todos aquellos que me acompañaban pudieron oírlo.
El segundo grupo, conformados por Cao, el hombre asno, Kay; y yo claro, fuimos hacia otro lugar, la verdad es que no sabía realmente a donde, tan solo seguí a Cao en un intento de no perderme entre el gentío. Realmente había muchas personas, casi no se podía distinguir a nadie. -Cielo santo, esto parece una página del libro "buscando al pirata rojiblanco.- Aquella broma referente a un libro de dibujos para niños despertaba ciertos recuerdos en mi mente con mi familia, recuerdos de cariño y calor parental. No había visto tanto movimiento en los muelles de Samba antes, aunque también era cierto que apenas había visitado sus tierras, no llevaba demasiado tiempo allí. Todo parecía causado por un viaje ¿A dónde? Pues no lo sabía exactamente, aunque había oído el nombre Gran Line unas cuantas veces ya. "Wow... ¿Realmente quieren ir allí?" Para ser sinceros tampoco es que tuviera mucha idea de qué había en el Grand Line, pero sonaba un lugar donde cientos de culturas vivían. "La verdad es que sería emocionante ir... ¿Habrá comida exótica? ¿A qué sabrá?." Sin haberlo pretendido quedé inmerso en mis pensamientos mientras seguía a Cao, poniendo mi mano sobre su hombro a modo de cuerda para saber a donde iba mientras yo miraba a los alrededores, incluido el cielo. -Oye Cao... Tiene pinta de que va a llover.- Él sabía porque se lo decía, solo esperaba que lo recordase para tener cuidado ambos. Durante mi observación periférica vi cajas de madera cu8idada con un símbolo que me era mas que familiar, el símbolo de la marina, levantaron mi curiosidad y di una leve palmada en el hombro a Cao de nuevo. -Oye Cao ¿Qué llevan esas cajas?.- Quizás él, mas conocedor del mundo sabría la respuesta. Moví un poco los hombros para aliviar un poco la tensión de llevar aquella mochila, no estaba acostumbrado a llevar mas que lo puesto pero Cao quería que fuese preparado para este viaje, así que decidí proveerme y cargarlo todo en una vieja mochila que logré cambiar por dos mochis.
Aclaración de inventario IMPORTANTE
