[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 1 (South Blue)
#25
Sabía que este era el último día que pasaba en la isla. Rosse lo había dicho desde la mañana con esa sonrisa suya que siempre suena a anuncio de desastre: “Zarpamos esta noche, cariño.” ¿Por qué en la noche? Beeh, ni idea. Cosas del extravagante y precioso capitán, supongo.
 
El día lo pasé vendiendo lo que quedaba de las pieles y telas que había conseguido en Samba. No fue mal negocio, aunque a ratos tenía la sensación de que los comerciantes me veían más como amenaza que como cliente, quizás sea la capa o la cara o bueno, las dos.
 
Cuando el sol cayó, hice lo que cualquier persona cuerda haría antes de una travesía, tirarme en la cubierta del barco con una toalla sobre la cara y dormir. La brisa marina era tibia, el olor a sal ayudaba a cerrar los ojos, la luna no molestaba porque, en realidad, no había luna. El cielo estaba cubierto de nubes tan densas que parecía que alguien hubiera decidido esconderla a propósito.
 
Eros dormía en su ataúd, como siempre. Una costumbre que nunca entendí, pero no soy quién para juzgar a un hombre que duerme dentro de su propio mobiliario. Pensé que nada podía interrumpir mi descanso, pero me equivoqué. —¡Giyuuuuu! —fue lo primero que escuché.

—Atatatata, ¿qué te pasa? —alcancé a decir antes de recibir un golpe seco en la cabeza. No tuve que abrir los ojos para saber quién era, Rosse tiene una puntería perfecta cuando se trata de arruinar mi descanso.
 
Me levanté con un gruñido, acomodé la capa y miré al puerto. En seguida entendí el motivo de su histeria. Había gente por todas partes, obreros, marineros, comerciantes, familias enteras y grupos de sujetos con trajes formales demasiado limpios para ser simples trabajadores, mi primer pensamiento es que eran empleados del gobierno Mundial. Solo con verlos ya me dolía la cabeza. Las cajas que transportaban no eran precisamente de frutas o telas, parecían pesar demasiado y las movían con cuidado, parte de mi quería robar y revisar una, pero no era el momento.
 
Mercedes ya estaba subiendo cajas de provisiones a bordo, así que me puse manos a la obra. El trabajo físico me despeja la mente, pero resulta que en el último viaje al muelle, Mercedes y yo vimos a Gwendolyn subir con un hombre a su lado y en verdad no pude evitar sonreír.

Mercedes preguntó si tenía idea de quien era, pero en realidad no sabía, si que había pasado un tiempo vendiendo telas y pieles en Samba, pero no conozco su rostro —No tengo idea, Beeh —dije, mientras colocaba la última caja en cubierta —pero creo que lo vamos a descubrir pronto. — Rosse gritó algo desde la cubierta, su voz arrastrándose por el viento como si incluso las olas le prestaran atención. No sé si lo hace a propósito, pero siempre logra que el caos parezca un número musical, hablaba de que conociéramos al futuro esposo de Gwendolyn cosa que nos dejó a Mercedes y a mi totalmente anonadados por unos instantes.
 
El ambiente cambió cuando el capitán y vicecapitán parecían molestar al novio de Gwen. El pelirrojo parecía más rojo que su propio cabello, y eso me dio una risa genuina. —Oye, Varo, no molestes al novio de Gwen con nombre de alien. Hahaha— solté, sin poder evitarlo.
 
La risa se me quedó atascada cuando Varo habló de una apuesta. —Subamos un poco la apuesta, Varo. Te apuesto mil berries a que esos guantes los tendrá de lujo el resto del viaje. —No porque no creyera en Eros, sino porque algo me decía que, si apostaba en su contra, Rosse lo convertiría en otro drama musical sobre mi falta de fe en la tripulación, y eso, aunque para otros seria tedioso, seria música para mis oídos.
 
Lo observé todo un momento, con esa mezcla de cansancio y fascinación que solo Rosse puede provocar. Siempre logra reunir a los personajes más improbables en los lugares más inoportunos, y aun así hacer que funcione. —Oye, Owen —dije, girándome hacia el chico de rostro preocupado —¿por qué no viajas con nosotros? Si tanto te preocupa Gwendolyn, lo mejor sería protegerla tú mismo… si es que puedes hacerlo mejor que nosotros. — Mi voz sonó más seria de lo que pretendía, pero lo decía en serio. La tripulación ya parecía un circo, y aún así, no podía negar que me gustaba ver cómo crecía, gente extraña, destinos cruzados, un capitán más brillante que cuerdo.

OFF
  Responder


Mensajes en este tema
RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 1 (South Blue) - por Giyuu Ramhorn - 17-10-2025, 03:16 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)