19-10-2025, 07:42 PM
Moja fijó la mirada en el líder, sus ojos dorados brillando intensamente en medio del claro. El aire alrededor de su cuerpo parecía cargarse de tensión, como si la misma naturaleza presintiera el choque que se avecinaba. El bandido levantó el machete con una sonrisa torcida, confiado en su fuerza bruta y en la fama que tenía entre su gente. Pero Moja no esperó ningún discurso ni gesto de provocación. Dio un paso adelante y desapareció en un estallido de movimiento, la tierra bajo sus pies salpicando hojas y polvo. La distancia entre ambos se desvaneció en un instante; el líder apenas alcanzó a girar su arma para cubrirse cuando Moja ya estaba sobre él.
El primer golpe fue un puñetazo directo al abdomen, firme y preciso, que lo obligó a retroceder un par de metros con un gruñido de dolor. El bandido agitó el machete en un amplio arco horizontal, pero Moja se agachó y giró sobre una pierna, esquivando con la elegancia de un depredador. La cola azotó el aire como un látigo, marcando el ritmo de sus movimientos.
-¡Maldito gato!- rugió el hombre, lanzando una serie de ataques salvajes.
Moja bloqueó uno con el antebrazo, desvió otro con la palma abierta y respondió con una ráfaga de golpes rápidos, dirigidos a puntos estratégicos: costillas, codo, clavícula. No peleaba para impresionar, peleaba para desarmar, quebrar la defensa y dominar. El líder, acorralado por la presión, dio un salto atrás intentando ganar espacio. Moja no se lo permitió. Se lanzó nuevamente, esta vez desde un ángulo bajo, casi felino, impulsándose con las piernas como si fuera a cazar una presa. La fuerza del impacto levantó una nube de polvo, y el machete del bandido se soltó de sus manos con un sonido metálico.
Moja que había visto como el marine cazador tensaba su arco le dijo en voz alta y apresurada –Acaba con el-.
El primer golpe fue un puñetazo directo al abdomen, firme y preciso, que lo obligó a retroceder un par de metros con un gruñido de dolor. El bandido agitó el machete en un amplio arco horizontal, pero Moja se agachó y giró sobre una pierna, esquivando con la elegancia de un depredador. La cola azotó el aire como un látigo, marcando el ritmo de sus movimientos.
-¡Maldito gato!- rugió el hombre, lanzando una serie de ataques salvajes.
Moja bloqueó uno con el antebrazo, desvió otro con la palma abierta y respondió con una ráfaga de golpes rápidos, dirigidos a puntos estratégicos: costillas, codo, clavícula. No peleaba para impresionar, peleaba para desarmar, quebrar la defensa y dominar. El líder, acorralado por la presión, dio un salto atrás intentando ganar espacio. Moja no se lo permitió. Se lanzó nuevamente, esta vez desde un ángulo bajo, casi felino, impulsándose con las piernas como si fuera a cazar una presa. La fuerza del impacto levantó una nube de polvo, y el machete del bandido se soltó de sus manos con un sonido metálico.
Moja que había visto como el marine cazador tensaba su arco le dijo en voz alta y apresurada –Acaba con el-.
*Pienso* -Hablo- Narro
![[Imagen: 5IZMHzN.jpeg]](https://i.imgur.com/5IZMHzN.jpeg)
