20-10-2025, 02:06 AM
(Última modificación: 20-10-2025, 03:44 AM por Owen Yang.
Razón: Maki y yo posteamos casi a la vez y tuve que modificar JAJAJAJAJ
)
Cientos de miradas, cientos de ojos clavados en el pelirrojo que, envuelto totalmente en el pánico de la situación, tan solo se quedó petrificado en cuanto su mujer favorita hablaba de viajar con aquella tripulación como si fuese cualquier cosa. No es que no la creyese capaz, es que todo era tan repentino que le resultaba hasta difícil asimilarlo.
El pelirrojo estaba histérico, mucho, el capitán del barco en el cual la muchachita iba a viajar con ellos le inspeccionaba de arriba a abajo, mientras, a su alrededor, liberaba un intensísimo olor a miel que resultaba tan evidente como característico, siendo abrazado y alzado hacia arriba mientras el rostro del pelirrojo, envuelto en un calor imposible de controlar, miraba en todas direcciones a todos los miembros de la tripulación de Gwen. Qué presentación más...complicada. Owen, un tipo que era profesional en las interacciones sociales...¿Cohibido, típico y nervioso? Sí, eso es lo que provocaba aquella chica que conocía a la perfección; Él, que constantemente decía ser un demonio, parecía tan manso como un niño.
Volteó hacia Gwen, nervioso. Era incapaz de tolerar los nervios de quedar mal delante de ella, así, incluso, la muchachita supiese cosas mucho peores que el pillo joven habría hecho. ¡Encima de todo el tipo le daba limosna! Le señaló acusadoramente mientras era aún zamarreado por el capitán simpaticón y lleno de olor a miel del barco, gritando y llamando la atención producto de lo poco que quería dar una mala impresión -¡¿PERO PORQUÉ ME SIGUES REGALANDO COSAS, JODER?!- porque en su primer encuentro le había dado sus zapatos, ahora, ¿Dinero?
Ahora sí lo usaba de manera despectiva y no para referirse a él como en su primer encuentro debido a esa actitud absolutamente neutral, apagada y con esa mirada envuelta en una tristeza que parecía ser infinita, sino que el caos parecía haber reinado en aquella reunión en cuanto también decidió sumarse una gigantesca mujer de cabellos rojizos que, con un dedo enorme y habiendo hecho un movimiento casi serpenteante para poder liberarse del agarrón del capitán, -¡FIU!- ahora, era increpado por esos cabellos violáceos.
Él siempre estuvo orgullosísimo de su compañera; Ella le salvó, le dio un propósito, le quiso sentir querido, amado, protegido y valorado...porque la verdadera fortaleza de Gwen jamás fue su físico, sino, su increíble genio y espectacular dialéctica. Alguien que le llamó poderosamente la atención, también, fue aquel hurón antropomórfico con vestimenta de explorador. Le hizo recordar a su amiga Helena y, automáticamente se mostró tan amable como lo había sido la mujer lobo-albina -...muchas gracias, chicos.- una sonrisa boba se dibujó en su rostro. Su corazón latió con mucha intensidad mientras volteaba hacia su mujer favorita, sabiendo que estaba no solamente a buen recaudo, sino, rodeaba de excelentes personas que harán que su vida sea tan maravillosa como ella lo es.
¡PAK!, sintió como su cabeza era agarrada con esa gran mano musculada. Incluso con sus palabras sobre que le había dicho que se moviese, Owen interrumpió -Espera, ponte aquí.- atrapó con ambas manos su antebrazo y lo colocó exactamente hasta quedar justo delante de Uker, tapándole casi por completo a excepción del ancho de sus músculos y la cabeza de altura que le sacaba -Ahora sí, prosigue.- ¿Estaba tapándolo del resto? ¿De Gwen? ¡Encima, el descarado, la nombra! -...- se cruzó de brazos, indignado, desviando la mirada hacia un costado -Quí sirprísi encintrirti pir iquí.- imitó sus palabras exactas pero con un tono más agudo, cabreado, todo lo que había querido evitar en su charla alrededor del barril de ron ya había caído en saco roto...aún si ellos ya se hubiesen conocido desde antes y la mujercita del antifaz blanco fuese ciega. El pelirrojo sabía que su capitán, ciertamente, no necesitaba de su aspecto para enamorar -Gilipollas.- lo dijo bajito para que no lo escuchase, pero estaba molesto. Sí, parecía que el muchacho era bastante celoso e inseguro en el fondo.
Su mujer favorita sugirió que aquella fiesta sería mejor que la hagamos más adelante -...hm.- y eso le hizo sonreír de forma muy boba, ¡TAK!, golpeando la muñeca de su capitán con una cachetada para que le soltase, más cuando la mujer más hermosa del mundo le abrazó con esa ternura que tanto le caracteriza y él no solamente correspondía el abrazo, sino...que comenzaba a lamentarse otra vez, sintiendo un retorcijón en el centro del estómago que le hizo suspirar de forma muy honda...y más cuando ella le pidió a Uker que le cuidase -...Gwen, eres...- sus ojos se humedecieron. Ella era tan noble, tan maravillosa. Su corazón empezó a latir tan rápido en cuanto le otorgó varios dulces y un papel el cual le explicó de lo que se trataba -...podré hablar contigo en el mar...- su sonrisa, como la de un niño, empezó a agigantarse -¡PODRÉ HABLAR CONTIGO EN EL MAR! ¡JAJAJAJAJA!- se llenó de una dicha absurda que le hizo cerrar los ojos y levantar a la muchacha como si fuese un trofeo, riendo mientras cerraba los ojos, desbordadísimo de todo lo que una muchacha como ella podía provocarle.
Quiso explicarse, así estuviesen evidentemente a contrarreloj y mientras solo el brillo de las personas alrededor (Antorchas, luces, reflejos) iluminasen toda la zona debido a lo oscuro producto de las espesas nubes que no permitían el mínimo fulgor, por lo que prosiguió con un aspecto serio y decidido, muy distinto a lo payaso que solía ser -Hace poco me enteré que existen...unas plantas, frutas, no sé qué cojones es, que dan poderes especiales. Gwen tiene algo mejor que eso: Gwen puede cambiar los corazones de las personas.- dio un paso hacia adelante, orgulloso por los locos y tan románticamente "de cuento de hadas" que eran sus sentimientos -Sé que ese poder no lo consiguió con nada raro, lo consiguió ella. Ella es especial, una en un millón me parece demasiada probabilidad, una en infinitas, ella es infinita. Sé que ella cambiará el mundo y el destino de toda la injusticia que el mundo vive, injusticia que yo viví y sé que ustedes también. Ella creará una revolución donde todos cambiarán todos los corazones en búsqueda de ser felices, libres, queridos, yo...yo...- desviaba su mirada, mientras apretaba sus labios, con una pequeña humedad que quería escapar de sus ojos -...la extrañaré mucho...demasiado...yo no soy tan fuerte como ella...pero, ¿Saben qué? ¡LES MULTIPLICO LA APUESTA A TODOS USTEDES!- exclamó con fuerzas, con lágrimas que brotaban de sus ojos sin parar y su voz se quebraba -¡APUESTO QUE LA ENCONTRARÉ, ASÍ ME MATEN, Y APUESTO MIL TRILLONES DE BERRIES! ¡QUÉ COJONES, MI VIDA A QUE LO HARÉ! ¡MI VIDA ES DE TODA ESTA TRIPULACIÓN SI NO LA ENCUENTRO! ¡Si la encuentro...ustedes...ustedes...- parecía un niño, se estaba avergonzando mucho de estar liberando sus sentimientos estando tan nervioso -...tendrán todos que asistir a nuestra boda! ¡¿Está claro?!- y, volviendo a ponerse en una posición más seria, mientras se quitaba las lágrimas de la cara, concluyó -Si yo soy una mejor persona es gracias a ella. Ella rescató a un perro molido a palos y le volvió a hacer creer que merecía algo de cariño. Por eso, Gwen,- se giró, para poner ambas manos en las mejillas de la muchacha y, haciendo mucha fuerza para tratar de sellar ese último beso, se soltó, quedándose justo delante del rostro tan precioso que tiene -te quedaste con mi corazón, es tuyo y ya lo sabes. Te amo.- volvió a besarla -Te amo.- y otra vez -Y te voy a extrañar demasiado. Eres y serás, siempre, mi mujer favorita en todo el planeta.- y, finalmente, decidió soltarla de manera definitiva.
Para finalmente...aceptar el inminente destino -Vámonos, capitán.- y comenzando a caminar con fuerza, sintió como sus piernas temblaron con una fuerza abrumadora. Su cuerpo gritaba que salga corriendo, que se voltease en ese segundo para irse...hasta que cruzó mirada con...Jin Onizuka, que le recordó todo porqué estaba pasando esto en primer lugar -...tenemos...sueños que cumplir.- su tono se volvió lúgubre, incómodo. A paso firme, raudo y directo, se dirigió directamente hasta el barco donde yacían buena parte de sus compañeros de tripulación y, acompañado de su alto y apuesto capitán, sentenció -¿Hacía falta que aparezcas ahí, haciéndose el guay?- seguía limpiándose algunas lágrimas tontorronas que caían ahí y allá, mientras caminaban juntos a embarcarse a su aventura que sonaba infinita -Cuando llegue al barco regañaré a Maki. Ni una cosa puedo pedirle.-.
Llegó a su barco, directo, sincero, mirando a todos sus compañeros -Venga, vámonos.- otra vez, volvía a sonar como un adolescente repelente más que como el adulto que era -...- y fue cuando miró lo que tenía aferrado en su mano, aquel papel que tenía la frecuencia para sintonizar al caracol de su mujer favorita y aquellos dulces que no iban a poder quitarse del bolsillo nunca más, como si tuviese una pequeña y compacta Gwen consigo para siempre. Cuando puso un pie en su barco, automáticamente, observó a parte de su tripulación justo en aquel barril central en el cual todos habían proyectado sus sueños y aspiraciones, pero...allí, ¿Había un periódico? -¿Qué está pasando?- preguntó con curiosidad y cierta angustia, mientras pasaba las páginas con aquello ampliado justo delante de las narices de todos, como si de un mapa que tuviesen que seguir se tratase -¿Alguno tiene buena memoria? Yo es que tengo un cacao en la cabeza que no puedo ni conmigo mismo. A ver...pasamos una...- el sonido de aquel papel tan característico chirriaba, solo iluminado tenuemente por algunas velas, antorchas y farolas que estaban colocadas -...otra...- hasta que...se encontró a si mismo -...- sonriendo. Con una gyoza entre dos palillos -¿¡QUÉ!?- cincuenta y cinco millones de berries. Cincuenta y puto cinco millones de berries -¡MIERDA! ¡GENTE! Oh no...joder-joder-joder...- llevó su mano hacia el rostro, estaba extremadamente inquieto, nervioso -Joder-joder-joder-joder-joder...- parecía la expresión de alguien que había fallado "el tiro de su vida", llevándose ambas manos hacia el cabello para tirarlo hacia atrás mientras caminaba hacia un lado y hacia el otro, una y otra vez. Se había hasta olvidado de regañar a Maki -Ahora también me persigue la putísima marina.- ¡PUMB!, golpeó con fuerza aquel barril con la parte inferior de su puño cerrado, a modo de martillo -¡A LA MIERDA! No pienso flaquear. NO PENSAMOS flaquear.- porque pese a que sus intenciones en ese barco eran nefastas...vio que estaban todos en la misma sintonía -...porque te encontraré, Gwen. Así tenga que barrer el mundo una y otra vez.-.
—Hmm ¿Por qué tan nervioso, pececito? —
![[Imagen: IOQ7eN2.png]](https://i.imgur.com/IOQ7eN2.png)
-¡No sé, joder! Es que...quiero caerles bien, estoy nervioso, déjame en paz.-
El pelirrojo estaba histérico, mucho, el capitán del barco en el cual la muchachita iba a viajar con ellos le inspeccionaba de arriba a abajo, mientras, a su alrededor, liberaba un intensísimo olor a miel que resultaba tan evidente como característico, siendo abrazado y alzado hacia arriba mientras el rostro del pelirrojo, envuelto en un calor imposible de controlar, miraba en todas direcciones a todos los miembros de la tripulación de Gwen. Qué presentación más...complicada. Owen, un tipo que era profesional en las interacciones sociales...¿Cohibido, típico y nervioso? Sí, eso es lo que provocaba aquella chica que conocía a la perfección; Él, que constantemente decía ser un demonio, parecía tan manso como un niño.
— Oh, usted es el hombre que me golpeó ayer —
![[Imagen: 1b5061d4089c2e79e65d3d1946feb9bd.jpg]](https://i.pinimg.com/1200x/1b/50/61/1b5061d4089c2e79e65d3d1946feb9bd.jpg)
-...-
![[Imagen: 7fc0d01c9925a3a336b9793c9cdef645.jpg]](https://i.pinimg.com/1200x/7f/c0/d0/7fc0d01c9925a3a336b9793c9cdef645.jpg)
-¿¡QUÉ!? ¡CABRONAZO! ¡P-PERO SI FUE SIN QUERER! ¡TAMBIÉN TE GOLPEASTE A TI MISMO!-
Volteó hacia Gwen, nervioso. Era incapaz de tolerar los nervios de quedar mal delante de ella, así, incluso, la muchachita supiese cosas mucho peores que el pillo joven habría hecho. ¡Encima de todo el tipo le daba limosna! Le señaló acusadoramente mientras era aún zamarreado por el capitán simpaticón y lleno de olor a miel del barco, gritando y llamando la atención producto de lo poco que quería dar una mala impresión -¡¿PERO PORQUÉ ME SIGUES REGALANDO COSAS, JODER?!- porque en su primer encuentro le había dado sus zapatos, ahora, ¿Dinero?
![[Imagen: f3ec55608217a16f663a1c11e07fc985.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/f3/ec/55/f3ec55608217a16f663a1c11e07fc985.jpg)
-¡Aparte de violento me tratas de mendigo, Post Morten!-
Ahora sí lo usaba de manera despectiva y no para referirse a él como en su primer encuentro debido a esa actitud absolutamente neutral, apagada y con esa mirada envuelta en una tristeza que parecía ser infinita, sino que el caos parecía haber reinado en aquella reunión en cuanto también decidió sumarse una gigantesca mujer de cabellos rojizos que, con un dedo enorme y habiendo hecho un movimiento casi serpenteante para poder liberarse del agarrón del capitán, -¡FIU!- ahora, era increpado por esos cabellos violáceos.
—¿conque tú eres el futuro esposo de Gwendy, eh? Qué ternura. Pero déjame decirte una cosa, ella no necesita que nadie la cuide. Es una pirata tan capaz como cualquiera de los Cabaret, y si alguien puede cantar mientras patea traseros, es ella. —
![[Imagen: 840f966ff540f22bb3cf07955abf461e.jpg]](https://i.pinimg.com/1200x/84/0f/96/840f966ff540f22bb3cf07955abf461e.jpg)
-¿Tú estás loca? Yo no tengo miedo por ella...tengo miedo por quien ose cruzarse con ella.-
Él siempre estuvo orgullosísimo de su compañera; Ella le salvó, le dio un propósito, le quiso sentir querido, amado, protegido y valorado...porque la verdadera fortaleza de Gwen jamás fue su físico, sino, su increíble genio y espectacular dialéctica. Alguien que le llamó poderosamente la atención, también, fue aquel hurón antropomórfico con vestimenta de explorador. Le hizo recordar a su amiga Helena y, automáticamente se mostró tan amable como lo había sido la mujer lobo-albina -...muchas gracias, chicos.- una sonrisa boba se dibujó en su rostro. Su corazón latió con mucha intensidad mientras volteaba hacia su mujer favorita, sabiendo que estaba no solamente a buen recaudo, sino, rodeaba de excelentes personas que harán que su vida sea tan maravillosa como ella lo es.
Hasta que llegó él.
- OWEN -
![[Imagen: db6e234dcbd442ae5b3a26a88af1545d.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/db/6e/23/db6e234dcbd442ae5b3a26a88af1545d.jpg)
-NO-
¡PAK!, sintió como su cabeza era agarrada con esa gran mano musculada. Incluso con sus palabras sobre que le había dicho que se moviese, Owen interrumpió -Espera, ponte aquí.- atrapó con ambas manos su antebrazo y lo colocó exactamente hasta quedar justo delante de Uker, tapándole casi por completo a excepción del ancho de sus músculos y la cabeza de altura que le sacaba -Ahora sí, prosigue.- ¿Estaba tapándolo del resto? ¿De Gwen? ¡Encima, el descarado, la nombra! -...- se cruzó de brazos, indignado, desviando la mirada hacia un costado -Quí sirprísi encintrirti pir iquí.- imitó sus palabras exactas pero con un tono más agudo, cabreado, todo lo que había querido evitar en su charla alrededor del barril de ron ya había caído en saco roto...aún si ellos ya se hubiesen conocido desde antes y la mujercita del antifaz blanco fuese ciega. El pelirrojo sabía que su capitán, ciertamente, no necesitaba de su aspecto para enamorar -Gilipollas.- lo dijo bajito para que no lo escuchase, pero estaba molesto. Sí, parecía que el muchacho era bastante celoso e inseguro en el fondo.
Su mujer favorita sugirió que aquella fiesta sería mejor que la hagamos más adelante -...hm.- y eso le hizo sonreír de forma muy boba, ¡TAK!, golpeando la muñeca de su capitán con una cachetada para que le soltase, más cuando la mujer más hermosa del mundo le abrazó con esa ternura que tanto le caracteriza y él no solamente correspondía el abrazo, sino...que comenzaba a lamentarse otra vez, sintiendo un retorcijón en el centro del estómago que le hizo suspirar de forma muy honda...y más cuando ella le pidió a Uker que le cuidase -...Gwen, eres...- sus ojos se humedecieron. Ella era tan noble, tan maravillosa. Su corazón empezó a latir tan rápido en cuanto le otorgó varios dulces y un papel el cual le explicó de lo que se trataba -...podré hablar contigo en el mar...- su sonrisa, como la de un niño, empezó a agigantarse -¡PODRÉ HABLAR CONTIGO EN EL MAR! ¡JAJAJAJAJA!- se llenó de una dicha absurda que le hizo cerrar los ojos y levantar a la muchacha como si fuese un trofeo, riendo mientras cerraba los ojos, desbordadísimo de todo lo que una muchacha como ella podía provocarle.
Pero justo antes de que se terminasen de despedir...Owen apretó aún más la mano de Gwen, mirando a todos y cada uno de los miembros de su tripulación mientras se quedó recto justo frente a todos.
![[Imagen: 35eacb9a9f5d607ad24e17413a148c3c.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/35/ea/cb/35eacb9a9f5d607ad24e17413a148c3c.jpg)
-Yo...no suelo pedir absolutamente nada, pero necesito que protejan a este mujerón que será mi esposa algún día. Ella...ella cambiará el mundo, se los digo a todos. Incluso a ti, Uker, Gwen tiene un poder muy diferente...al que todos pueden tener.-
Quiso explicarse, así estuviesen evidentemente a contrarreloj y mientras solo el brillo de las personas alrededor (Antorchas, luces, reflejos) iluminasen toda la zona debido a lo oscuro producto de las espesas nubes que no permitían el mínimo fulgor, por lo que prosiguió con un aspecto serio y decidido, muy distinto a lo payaso que solía ser -Hace poco me enteré que existen...unas plantas, frutas, no sé qué cojones es, que dan poderes especiales. Gwen tiene algo mejor que eso: Gwen puede cambiar los corazones de las personas.- dio un paso hacia adelante, orgulloso por los locos y tan románticamente "de cuento de hadas" que eran sus sentimientos -Sé que ese poder no lo consiguió con nada raro, lo consiguió ella. Ella es especial, una en un millón me parece demasiada probabilidad, una en infinitas, ella es infinita. Sé que ella cambiará el mundo y el destino de toda la injusticia que el mundo vive, injusticia que yo viví y sé que ustedes también. Ella creará una revolución donde todos cambiarán todos los corazones en búsqueda de ser felices, libres, queridos, yo...yo...- desviaba su mirada, mientras apretaba sus labios, con una pequeña humedad que quería escapar de sus ojos -...la extrañaré mucho...demasiado...yo no soy tan fuerte como ella...pero, ¿Saben qué? ¡LES MULTIPLICO LA APUESTA A TODOS USTEDES!- exclamó con fuerzas, con lágrimas que brotaban de sus ojos sin parar y su voz se quebraba -¡APUESTO QUE LA ENCONTRARÉ, ASÍ ME MATEN, Y APUESTO MIL TRILLONES DE BERRIES! ¡QUÉ COJONES, MI VIDA A QUE LO HARÉ! ¡MI VIDA ES DE TODA ESTA TRIPULACIÓN SI NO LA ENCUENTRO! ¡Si la encuentro...ustedes...ustedes...- parecía un niño, se estaba avergonzando mucho de estar liberando sus sentimientos estando tan nervioso -...tendrán todos que asistir a nuestra boda! ¡¿Está claro?!- y, volviendo a ponerse en una posición más seria, mientras se quitaba las lágrimas de la cara, concluyó -Si yo soy una mejor persona es gracias a ella. Ella rescató a un perro molido a palos y le volvió a hacer creer que merecía algo de cariño. Por eso, Gwen,- se giró, para poner ambas manos en las mejillas de la muchacha y, haciendo mucha fuerza para tratar de sellar ese último beso, se soltó, quedándose justo delante del rostro tan precioso que tiene -te quedaste con mi corazón, es tuyo y ya lo sabes. Te amo.- volvió a besarla -Te amo.- y otra vez -Y te voy a extrañar demasiado. Eres y serás, siempre, mi mujer favorita en todo el planeta.- y, finalmente, decidió soltarla de manera definitiva.
Pero no sin antes, dedicarle unas últimas palabras a su tripulación.
![[Imagen: cf015684e766546b5782bbc7f4adb369.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/cf/01/56/cf015684e766546b5782bbc7f4adb369.jpg)
-Dile a Dios, Gwen, que me cumplió una vez más otra petición: Rodearte de gente que te merezca. Son gente genial, y nos volveremos a ver. Me levantaré setecientas trillones de veces del suelo hasta que te vuelva a encontrar.-
Para finalmente...aceptar el inminente destino -Vámonos, capitán.- y comenzando a caminar con fuerza, sintió como sus piernas temblaron con una fuerza abrumadora. Su cuerpo gritaba que salga corriendo, que se voltease en ese segundo para irse...hasta que cruzó mirada con...Jin Onizuka, que le recordó todo porqué estaba pasando esto en primer lugar -...tenemos...sueños que cumplir.- su tono se volvió lúgubre, incómodo. A paso firme, raudo y directo, se dirigió directamente hasta el barco donde yacían buena parte de sus compañeros de tripulación y, acompañado de su alto y apuesto capitán, sentenció -¿Hacía falta que aparezcas ahí, haciéndose el guay?- seguía limpiándose algunas lágrimas tontorronas que caían ahí y allá, mientras caminaban juntos a embarcarse a su aventura que sonaba infinita -Cuando llegue al barco regañaré a Maki. Ni una cosa puedo pedirle.-.
Llegó a su barco, directo, sincero, mirando a todos sus compañeros -Venga, vámonos.- otra vez, volvía a sonar como un adolescente repelente más que como el adulto que era -...- y fue cuando miró lo que tenía aferrado en su mano, aquel papel que tenía la frecuencia para sintonizar al caracol de su mujer favorita y aquellos dulces que no iban a poder quitarse del bolsillo nunca más, como si tuviese una pequeña y compacta Gwen consigo para siempre. Cuando puso un pie en su barco, automáticamente, observó a parte de su tripulación justo en aquel barril central en el cual todos habían proyectado sus sueños y aspiraciones, pero...allí, ¿Había un periódico? -¿Qué está pasando?- preguntó con curiosidad y cierta angustia, mientras pasaba las páginas con aquello ampliado justo delante de las narices de todos, como si de un mapa que tuviesen que seguir se tratase -¿Alguno tiene buena memoria? Yo es que tengo un cacao en la cabeza que no puedo ni conmigo mismo. A ver...pasamos una...- el sonido de aquel papel tan característico chirriaba, solo iluminado tenuemente por algunas velas, antorchas y farolas que estaban colocadas -...otra...- hasta que...se encontró a si mismo -...- sonriendo. Con una gyoza entre dos palillos -¿¡QUÉ!?- cincuenta y cinco millones de berries. Cincuenta y puto cinco millones de berries -¡MIERDA! ¡GENTE! Oh no...joder-joder-joder...- llevó su mano hacia el rostro, estaba extremadamente inquieto, nervioso -Joder-joder-joder-joder-joder...- parecía la expresión de alguien que había fallado "el tiro de su vida", llevándose ambas manos hacia el cabello para tirarlo hacia atrás mientras caminaba hacia un lado y hacia el otro, una y otra vez. Se había hasta olvidado de regañar a Maki -Ahora también me persigue la putísima marina.- ¡PUMB!, golpeó con fuerza aquel barril con la parte inferior de su puño cerrado, a modo de martillo -¡A LA MIERDA! No pienso flaquear. NO PENSAMOS flaquear.- porque pese a que sus intenciones en ese barco eran nefastas...vio que estaban todos en la misma sintonía -...porque te encontraré, Gwen. Así tenga que barrer el mundo una y otra vez.-.
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