20-10-2025, 08:19 PM
-¿Sabes? Debería haberme hecho no sé, revolucionaria o algo, me metería en menos problemas.- Lo gracioso es que a ninguno se nos ocurre pasar por la revolución, la verdad, pero en mi mente eso es para gente que tiene algo más concreto, más personal.
Como haber sido un experimento, por ejemplo…Ya, si, bueno, irónico por mi parte no tener nada en realidad contra ellos de una forma más directa.
-Además, seguro que de esa manera tendría un navegante que me llevara de un lado a otro y todo.-Y no iba a terminar pensando como demonios iba a llegar a Isla Karate en unos días, cuando aun no tengo ni idea de cuanto voy a tardar.
-¿Las cartas? También puede estar interesante, yo me conformo con una copa y un buen espectáculo.-Me encogí suavemente de hombros, siguiéndola para bajar del bote, arrugando suavemente el gesto ante aquello.- Demasiada acción últimamente, me conformo con algo mucho más tranquilo.-Dentro de lo que puede llamarse tranquilidad a pasar tiempo con esta mujer. En menos de doce horas ya ha conseguido hacerme enemiga de un organismo religioso entero, que pisar esa isla sea algo que me piense dos veces y que ahora no sepa donde demonios estoy.
-Más te vale no estar intentando llevarme a algún sitio para que me saquen los órganos, son de una calidad horrible la verdad.-Y como me ponen delante un médico, un hospital o algo, el desmadre definitivamente lo voy a terminar armando yo, a lo grande. Se me eriza el pelo de la nuca de solo pensar en esa posibilidad.
Pero al parecer mi lagarta tiene claramente otra cosa en mente.
-Oye no sabia que pensabas traerme de tiendas, esto es agradable.-O no se si es su forma de insinuar que visto mal, ya suficiente tuve de que me dijera vagabunda. Mire una de las blusas con curiosidad, antes de señalar un vestido verde oscuro, con una sonrisa traviesa.
-Ese color te quedaría bien, aunque seguro piensas es de prostituta el vestido.-Alce ambas cejas con diversión, burlona, antes de mirar un par de chaquetas oscuras, blusas y todo lo que había en aquel lugar.- ¿Qué te parece si escoges algo para mi? Te dejo elegir, de esa forma quizás no parezca que vivo en la calle.- Me cruzó de brazos alzando suavemente una ceja, esperando que ella decidiera que hacer.
Aunque capaz la señora me saca de allí vestida como payaso.
Como haber sido un experimento, por ejemplo…Ya, si, bueno, irónico por mi parte no tener nada en realidad contra ellos de una forma más directa.
-Además, seguro que de esa manera tendría un navegante que me llevara de un lado a otro y todo.-Y no iba a terminar pensando como demonios iba a llegar a Isla Karate en unos días, cuando aun no tengo ni idea de cuanto voy a tardar.
-¿Las cartas? También puede estar interesante, yo me conformo con una copa y un buen espectáculo.-Me encogí suavemente de hombros, siguiéndola para bajar del bote, arrugando suavemente el gesto ante aquello.- Demasiada acción últimamente, me conformo con algo mucho más tranquilo.-Dentro de lo que puede llamarse tranquilidad a pasar tiempo con esta mujer. En menos de doce horas ya ha conseguido hacerme enemiga de un organismo religioso entero, que pisar esa isla sea algo que me piense dos veces y que ahora no sepa donde demonios estoy.
-Más te vale no estar intentando llevarme a algún sitio para que me saquen los órganos, son de una calidad horrible la verdad.-Y como me ponen delante un médico, un hospital o algo, el desmadre definitivamente lo voy a terminar armando yo, a lo grande. Se me eriza el pelo de la nuca de solo pensar en esa posibilidad.
Pero al parecer mi lagarta tiene claramente otra cosa en mente.
-Oye no sabia que pensabas traerme de tiendas, esto es agradable.-O no se si es su forma de insinuar que visto mal, ya suficiente tuve de que me dijera vagabunda. Mire una de las blusas con curiosidad, antes de señalar un vestido verde oscuro, con una sonrisa traviesa.
-Ese color te quedaría bien, aunque seguro piensas es de prostituta el vestido.-Alce ambas cejas con diversión, burlona, antes de mirar un par de chaquetas oscuras, blusas y todo lo que había en aquel lugar.- ¿Qué te parece si escoges algo para mi? Te dejo elegir, de esa forma quizás no parezca que vivo en la calle.- Me cruzó de brazos alzando suavemente una ceja, esperando que ella decidiera que hacer.
Aunque capaz la señora me saca de allí vestida como payaso.
