20-10-2025, 10:03 PM
Bien, cuidar a Jensen y que no se meta en problemas... Realmente es una labor complicada para Kiyoshi, pues si su compañero quiere empezar con sus problemas, no hay forma en que el médico pueda detenerlo. Aún así, asiente con la cabeza a su capitán, pues prometió ayudar en lo que pudiera a la tripulación, incluyendo esto, aunque considere que será un fracaso si llega a darse.
Afortunadamente el protagonista de los dichos aparece rápido y expone su queja respecto a cómo lo miran sus compañeros. — Eso espero, tonto, porque te necesitamos concentrado. El segundo mejor tirador del grupo debe estar siempre listo para proteger al mejor. — O sea, al propio Kiyoshi. Solo en cuanto a disparar tiene su propio ego, teniendo una pequeña rivalidad sana con su compañero. Aun así, a él lo considera más fuerte en general, ubicándolo a él y a Maki como los principales agentes de protección que tiene. Ojalá no lo decepcionen.
Durante el resto del tiempo, se mantiene apartado también, pero poniendo atención a las canciones de Maki. Si bien no es un fan acérrimo de la música, ciertas melodías tocadas por la mujer lograban calmar su mal humor. Esto no significa que no siga maldiciendo a Owen en su mente por haber desaparecido de la nada y obligar a Uker a descender del barco para buscarlo. Quedarse solo tres en el navío habiendo tanto agente del gobierno es... preocupante cuanto menos. — Vuelvan rápido, tontos…
En un momento, desde el exterior arrojan dos periódicos, siendo uno tomado por Maki. Kiyoshi es un buen lector y tiene interés en conocer el contenido del papel, pero prefiere esperar mientras un poco. Es mejor ya luego leer tranquilo cuando ya todos hayan revisado lo que dice. Eso sí, imposible que no llame su atención la forma en que llama a Jensen para mostrarle algo. ¿Qué aparece ahí como para que la lagarto se desespere tanto? El médico se pone de pie y comienza a caminar hacia ellos. — Ey, tontos, ¿por qué tanto alboroto? — Sin embargo, un nuevo hecho le interrumpe. De pronto, muchas cosas suceden.
La llegada de Uker y Owen le tranquilizan en el fondo, pero exterioriza su molestia. A paso lento va donde el pelirrojo y le da un fuerte zape —la verdad es débil debido a la poca fuerza que tiene, pero su intención es que le duela—. — No vuelvas a irte tanto tiempo sin avisar. ¿Acaso no te dije que debes cuidarme? — Por supuesto que no le dirá que estaba preocupado por él. No es alguien que en general le cueste decir lo que piense, pero ese tipo de cosas así.
— Revisen el periódico. Algo vio Maki que la tiene embobada. — Y es el mismo Uker quien, tras revisar, le enseña uno de los carteles, específicamente el que tiene su foto y nombre… — Espera, ¿eso…? — No, no, debe haber un error, piensa. Se lo quita de las manos y lo mira desde muy cerca. — ¿Qué diablos han hecho, tontos?, ¿en qué momento? — Este sí es un problema. Por mucho que haya aceptado unirse a ellos, siempre fue teniendo en mente que es solo otro trabajo como médico, nada más.
Traga saliva y arroja su cartel al piso. Procede a bajar su mascarilla para que su tono de voz se escuche más alto. — ¿Son tontos? ¿Qué se supone que significa esto? ¿Qué cliente querrá volver a contratar mis servicios si piensan que soy un criminal? Mi carrera está acabada, y todo gracias a ustedes. — No se le puede culpar mucho la reacción, su vida ha cambiado mucho en muy poco tiempo. Aún hay varias cosas que le cuesta asimilar.
Se esforzó tanto en hablar fuerte y rápido, que termina tosiendo, cubriendo su boca con la mano derecha y tapándose luego con la mascarilla de nuevo. — Supongo que ahora estoy obligado a seguir con ustedes sin opción a volver a mi antigua vida. — Básicamente, está firmando una sentencia que le obliga a ser pirata hasta que todo acabe de forma abrupta de una forma que no lo beneficie.
Huir ya no es una opción.
— Así que será mejor que se acostumbren a ser bien limpios porque me tendrán mucho tiempo en este lugar. — Porque no hay chance que en la actualidad se arriesgue a viajar por su cuenta sabiendo que pueden haber tipos peligrosos tras su cabeza. Tampoco puede regresar a casa porque no tendrá trabajo. En este momento solo tiene un camino a seguir, y en él se encuentran los rostros de estos cuatro tipos con los que comparte barco.
El viaje ya comienza, la aventura de conocer nuevos mares, nuevas personas, nuevo todo. ¿Podrá aprender mucho más de medicina? Ojalá que sí. Es un profesional, quiere cuidar a estos tipos, por lo que necesita no ser solo un mejor tirador, sino también un mejor médico. Claro, eso si puede superar cierta debilidad que el resto de los aquí presentes aún no conoce…
Bueno, tiempo al tiempo.
— Que sepan que intentaré que mi recompensa no suba demasiado. No me interesa llamar la atención. Ustedes pueden llevarse los focos. — Así que el hecho de que todos lo superen demasiado numéricamente en los carteles le da una pequeña esperanza. Significa que primero irán por sus cabezas. Es un pensamiento egoísta, pero práctico. — Andando, Uker. No perdamos el tiempo aquí. Ya no tenemos que mirar atrás. — Porque no existe pasado, solo presente y futuro.
Afortunadamente el protagonista de los dichos aparece rápido y expone su queja respecto a cómo lo miran sus compañeros. — Eso espero, tonto, porque te necesitamos concentrado. El segundo mejor tirador del grupo debe estar siempre listo para proteger al mejor. — O sea, al propio Kiyoshi. Solo en cuanto a disparar tiene su propio ego, teniendo una pequeña rivalidad sana con su compañero. Aun así, a él lo considera más fuerte en general, ubicándolo a él y a Maki como los principales agentes de protección que tiene. Ojalá no lo decepcionen.
Durante el resto del tiempo, se mantiene apartado también, pero poniendo atención a las canciones de Maki. Si bien no es un fan acérrimo de la música, ciertas melodías tocadas por la mujer lograban calmar su mal humor. Esto no significa que no siga maldiciendo a Owen en su mente por haber desaparecido de la nada y obligar a Uker a descender del barco para buscarlo. Quedarse solo tres en el navío habiendo tanto agente del gobierno es... preocupante cuanto menos. — Vuelvan rápido, tontos…
En un momento, desde el exterior arrojan dos periódicos, siendo uno tomado por Maki. Kiyoshi es un buen lector y tiene interés en conocer el contenido del papel, pero prefiere esperar mientras un poco. Es mejor ya luego leer tranquilo cuando ya todos hayan revisado lo que dice. Eso sí, imposible que no llame su atención la forma en que llama a Jensen para mostrarle algo. ¿Qué aparece ahí como para que la lagarto se desespere tanto? El médico se pone de pie y comienza a caminar hacia ellos. — Ey, tontos, ¿por qué tanto alboroto? — Sin embargo, un nuevo hecho le interrumpe. De pronto, muchas cosas suceden.
La llegada de Uker y Owen le tranquilizan en el fondo, pero exterioriza su molestia. A paso lento va donde el pelirrojo y le da un fuerte zape —la verdad es débil debido a la poca fuerza que tiene, pero su intención es que le duela—. — No vuelvas a irte tanto tiempo sin avisar. ¿Acaso no te dije que debes cuidarme? — Por supuesto que no le dirá que estaba preocupado por él. No es alguien que en general le cueste decir lo que piense, pero ese tipo de cosas así.
— Revisen el periódico. Algo vio Maki que la tiene embobada. — Y es el mismo Uker quien, tras revisar, le enseña uno de los carteles, específicamente el que tiene su foto y nombre… — Espera, ¿eso…? — No, no, debe haber un error, piensa. Se lo quita de las manos y lo mira desde muy cerca. — ¿Qué diablos han hecho, tontos?, ¿en qué momento? — Este sí es un problema. Por mucho que haya aceptado unirse a ellos, siempre fue teniendo en mente que es solo otro trabajo como médico, nada más.
Traga saliva y arroja su cartel al piso. Procede a bajar su mascarilla para que su tono de voz se escuche más alto. — ¿Son tontos? ¿Qué se supone que significa esto? ¿Qué cliente querrá volver a contratar mis servicios si piensan que soy un criminal? Mi carrera está acabada, y todo gracias a ustedes. — No se le puede culpar mucho la reacción, su vida ha cambiado mucho en muy poco tiempo. Aún hay varias cosas que le cuesta asimilar.
Se esforzó tanto en hablar fuerte y rápido, que termina tosiendo, cubriendo su boca con la mano derecha y tapándose luego con la mascarilla de nuevo. — Supongo que ahora estoy obligado a seguir con ustedes sin opción a volver a mi antigua vida. — Básicamente, está firmando una sentencia que le obliga a ser pirata hasta que todo acabe de forma abrupta de una forma que no lo beneficie.
Huir ya no es una opción.
— Así que será mejor que se acostumbren a ser bien limpios porque me tendrán mucho tiempo en este lugar. — Porque no hay chance que en la actualidad se arriesgue a viajar por su cuenta sabiendo que pueden haber tipos peligrosos tras su cabeza. Tampoco puede regresar a casa porque no tendrá trabajo. En este momento solo tiene un camino a seguir, y en él se encuentran los rostros de estos cuatro tipos con los que comparte barco.
El viaje ya comienza, la aventura de conocer nuevos mares, nuevas personas, nuevo todo. ¿Podrá aprender mucho más de medicina? Ojalá que sí. Es un profesional, quiere cuidar a estos tipos, por lo que necesita no ser solo un mejor tirador, sino también un mejor médico. Claro, eso si puede superar cierta debilidad que el resto de los aquí presentes aún no conoce…
Bueno, tiempo al tiempo.
— Que sepan que intentaré que mi recompensa no suba demasiado. No me interesa llamar la atención. Ustedes pueden llevarse los focos. — Así que el hecho de que todos lo superen demasiado numéricamente en los carteles le da una pequeña esperanza. Significa que primero irán por sus cabezas. Es un pensamiento egoísta, pero práctico. — Andando, Uker. No perdamos el tiempo aquí. Ya no tenemos que mirar atrás. — Porque no existe pasado, solo presente y futuro.
Resumen
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
Hablo | Pienso
