20-10-2025, 10:19 PM
La Isla Karate, un territorio cargado de historia, conocimiento marcial y vastos cultivos de arroz que se extendían por sus amplios valles. Muchos aventureros ponían rumbo a estas tierras con el propósito de entrenar sus almas y cuerpos, forjando estilos de combate únicos, esculpidos con el sudor de su esfuerzo y la disciplina de su espíritu.
En el corazón de la isla se alzaba una imponente montaña, surcada por riscos peligrosos y adornada con bonsáis que crecían entre sus rocas. A lo largo de sus empinadas laderas podían distinguirse, desde la distancia, diminutos edificios que, al acercarse, revelaban su verdadera magnitud: majestuosos dojos donde el esfuerzo constante de los estudiantes reflejaba el temple y la determinación con que cada uno se forjaba en la búsqueda de la verdadera fuerza.
En las faldas de la montaña, cerca de los extensos arrozales, existían diversos poblados que llenaban de vida la isla. Algunos tenían un carácter más comercial que otros, ofreciendo a viajeros y turistas cómodas estancias, sabrosas comidas e incluso el júbilo del juego o la calidez de la compañía.
![[Imagen: 519c6c86a5ee2a1944f172d36a4573b2.jpg]](https://i.pinimg.com/736x/51/9c/6c/519c6c86a5ee2a1944f172d36a4573b2.jpg)
Dia 26 – Otoño – Año 16
Mañana
En uno de aquellos poblados, uno de los más comerciales y frecuentados por los viajeros que recién arribaban a la isla, se desarrollaba un predicamento poco convencional. Frente a un restaurante, en plena calle donde los transeúntes seguían su camino absortos en sus propios asuntos, un joven de cabello castaño, mirada color miel y atuendo deportivo discutía acaloradamente con un hombre de tez morena, 2 metros y de cabeza rapada, cuyas vestiduras tradicionales reflejaban el característico estilo oriental de la isla.
![[Imagen: GcdxdZZ.png]](https://i.imgur.com/GcdxdZZ.png)
“¡Te lo estoy diciendo, bro!, ¡los fantasmas no existen!, ¡Son solo una mezcla de casualidades que te hacen pensar así!”
Las manos de Ryota se alzaban por el aire completamente exasperadas con el sujeto que tenía enfrente. No parecía que fueran a iniciar un pleito físico, pero sí se veían bastante alterados.
“¡Claro que sí existen! ¡Si no existen! ¡¿quién carajos crees que me hizo esto en el viejo dojo de mi padre?!” Fue la respuesta del hombre de tez morena, quien levantó de repente su kimono para mostrar parte del trasero, donde se apreciaba una herida superflua, pequeña y poco peligrosa que parecía más un pequeño mordisco de cualquier animal salvaje.
![[Imagen: zvrxhAe.png]](https://i.imgur.com/zvrxhAe.png)
“Am…, ¿un perro?, ¿pulgas?, ¿mala higiene?”
Tras haberse alejado después de la revelación, la expresión de los presentes no pudo ser más escéptica, todos ya comenzaban a ver al pobre hombre como un lunático.
“¡Claro que no! ¡miren!” Continuó el hombre del kimono acercando su trasero tanto a Ryota como a los transeúntes que se había detenido a observar. Claramente, todos prefirieron dar un paso atrás en repulsión ante un hombre que les enseñaba el trasero.
“Bro, por favor, nadie quiere verte las nalgas…” Opinó Ryota desviando su expresión a un costado con desagrado, como si ya no le interesase en lo más mínimo hacerlo entrar en razón.
“¡¿Que?! ¡No! ¡Nada de eso! ¡miren!” En ese momento, sacó una caja dental de sus bolsillos y la acercó a su parte posterior, donde tenía la pequeña herida, mostrando que efectivamente la herida correspondía a la caja dental que poseía. “¡Esta es la caja dental de mi padre! ¡Él murió hace 3 años y su fantasma, seguro me atacó por haber intentado quebrar su dojo en busca del tesoro que guardaba allí!” Al decir eso último, reconsidero sus palabras para volver a hablar. “Quiero decir, ¡porque es un tesoro aprender sus técnicas!”
Los transeúntes comenzaron a dispersarse, convencidos de que solo se trataba de un loco, pero Ryota no hizo lo mismo. En lugar de continuar su camino, se acercó al hombre y le posó la diestra sobre el hombro, intrigado tras escuchar la palabra “tesoro” y notar el patético intento de este por encubrirla.
![[Imagen: ecMf8a0.jpeg]](https://i.imgur.com/ecMf8a0.jpeg)
“Tienes toda la maldita razón bro, los fantasmas son fuking reales, dime donde esta ese dojo.”
