21-10-2025, 12:23 AM
La mink observó orgullosa el daño causado, no esperaba tal escena, ver a su enemigo caer fue mejor que cualquier cazería pero este no respondió como hubiera esperado con un golpe o algún ataque. Y debió pensarlo, demasiado tiempo, se cruzó de brazos observando a ambos hombres, sabía que podía matarlos si así lo deseaba pero siempre que mataba a alguien era porque el combate la había llevado a ese punto. Atacar a alguien que apenas podía mantenerse en pie, era un acto bastante bajo para su mentalidad de guerrera. Aunque tampoco podía ignorar los muertos de ese pueblo, las atrocidades que estos habían cometido, observó la aldea de los nómadas. Si algo sabía era que la imagen que podía dejar allí era la de un ser igual o peor que los piratas, marcar a toda su tribu por la acción de su voluntad. — Si quieres vivir, entonces deja de usar tu fuerza para matar hormigas y unamos nuestros caminos. No como un capitán de forajidos, como parte de la libertad. Tu fuerza, tu brutalidad, necesitamos gente como ustedes terca y con bastante más cosas que ofrecer. A lo mejor te asignen a otra isla, pero podrás seguir empuñando tu lanza, si rechazas esa idea... — la mink alzó su pierna y golpeó una roca para hacerla pedazos. — No necesito decirte que no me tiembla el pulso al matar piñatas, sea uno, diez o noventa... — abrió sus brazos señalando los cuerpos inertes a su alrededor. La regla era clara, aceptar o morir, incluso si intentaban escapar la zorra era astuta y sabía que no podían ir más lejos que ella.
— Quiero escuchar tu respuesta, te unes a la libertad o pereces como una advertencia que esos nómadas puedan colgar en lo alto de sus asentamientos. Quizás tu legado sea una cabeza sobre una pica, o puedes ser el hombre que libere al mundo a mi lado. — sonrió cerrando su puño, los tatuajes brillaban gracias a los restos de electricidad. — No has atravezado un infierno para morir aquí ¿Verdad? Intuyo que de no ser por mí, por mi grandiosa presencia alguno de estos hombres podría haberte matado mientras dormías. Pero tienes a ese tipo leal, la invitación es para ambos. — guiñó su ojo aunque no bajaba la guardia, una respuesta incorrecta, un paso en falso y ese capitán era hombre muerto. — ¿Estás dispuesto a dejar atrás esa vida? ¿O debo aplastarla con toda mi fuerza? — la mink se preparó para un ataque final en caso de negativa, la tensión se respiraba en el ambiente, todo dependía de ese pacto y si había alguna intención oculta su haki podría avisarle. No era una mink que fuese a romper su palabra, de hecho alejar a personas fuertes de un camino así era un acto bastante noble, aunque conocía que ninguna persona era realmente malvada o buena hasta que la muerte se presentaba ante ellos. A lo mejor por su ego se veía a sí misma con la autoridad para decidir quien moría y quien podía vivir, a fin de cuentas había probado ser superior en ese cruce y ahora solo necesitaba un pequeño atisbo de rebeldía para que sus punteras saboreasen la sangre de otra presa.
— Quiero escuchar tu respuesta, te unes a la libertad o pereces como una advertencia que esos nómadas puedan colgar en lo alto de sus asentamientos. Quizás tu legado sea una cabeza sobre una pica, o puedes ser el hombre que libere al mundo a mi lado. — sonrió cerrando su puño, los tatuajes brillaban gracias a los restos de electricidad. — No has atravezado un infierno para morir aquí ¿Verdad? Intuyo que de no ser por mí, por mi grandiosa presencia alguno de estos hombres podría haberte matado mientras dormías. Pero tienes a ese tipo leal, la invitación es para ambos. — guiñó su ojo aunque no bajaba la guardia, una respuesta incorrecta, un paso en falso y ese capitán era hombre muerto. — ¿Estás dispuesto a dejar atrás esa vida? ¿O debo aplastarla con toda mi fuerza? — la mink se preparó para un ataque final en caso de negativa, la tensión se respiraba en el ambiente, todo dependía de ese pacto y si había alguna intención oculta su haki podría avisarle. No era una mink que fuese a romper su palabra, de hecho alejar a personas fuertes de un camino así era un acto bastante noble, aunque conocía que ninguna persona era realmente malvada o buena hasta que la muerte se presentaba ante ellos. A lo mejor por su ego se veía a sí misma con la autoridad para decidir quien moría y quien podía vivir, a fin de cuentas había probado ser superior en ese cruce y ahora solo necesitaba un pequeño atisbo de rebeldía para que sus punteras saboreasen la sangre de otra presa.
resumen
técnica
Karmas
Inventario
Akuma
