[EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 1 (South Blue)
#73
Cuando los barcos zarparon los agentes del Gobierno Mundial se dispusieron a despejar el puerto siguiendo las órdenes de su superior. Ni el gyojin que había pagado su pasaje ni la mujer bonita de alas blancas que había recibido su parte de manos de su contraparte oscura y masculina decidieron moverse después de aquello, quizá convencidos de que no deberían subir a aquellos barcos y siguiendo un instinto primario de supervivencia más fuerte que el de los otros que navegaban hacia la desesperación y la muerte en plena noche. Todos los viandantes fueron evacuados y sus pasos se perdieron en la ciudad de Samba, para dejar el resto de esta aventura atrás.



Al paso del tiempo los navíos comerciales comenzaron a redoblar las campanas de cubierta avisando del nuevo punto de la travesía: el ascenso por la Red Line previo a la llegada de los Cabos Gemelos. Los tripulantes corrían para preparar los aparejos y de pronto se escucharon los sonidos de los truenos en la lejanía. Parecía que en el South Blue se iba a desatar una tormenta descomunal en las horas venideras.
Un barco comercial iba en cabeza, seguido de los barcos de incógnito de los Piratas de la Mano Vacía, los Piratas del Cabaret, y los Piratas Olvidados, así como de la División 84 de la Marina, y tras ellos, el resto de barcos cargados de civiles — ¡Señores pasajeros, extremen las precauciones! — gritó la voz del contramaestre a bordo del primer barco mientras este llegaba al punto que desafiaba toda lógica, la corriente ascendente, y comenzaba a arrastrar al barco — ¡Hemos llegado al punto más crítico del viaje! — bramó con todas sus fuerzas acompañando sus palabras el nuevo sonido de un trueno y con el crujir de las velas, el vendaval previo a la tormenta, el agua agitada y molesta por los intrusos que llegaban a perturbar de nuevo el orden del mundo, y tratando de tener la mejor de las suertes o la mayor de las victorias inesperadas, un manotazo al timón enderezó el barco y este comenzó a ascender sin problemas.

Los barcos que lo seguían, si los navegantes eran lo suficientemente avispados, podrían copiar los movimientos y la navegación de este - unos a otros - para poder sortear en la oscuridad de la noche aquel ya de por si molesto y peligroso camino... y así fue como el destino guio barco por barco a todos ellos hasta la cima de aquella montaña encrespada y carente de lógica. Y donde lo fácil quedaba atrás.


Con la sensación del peligro y el vértigo de las alturas y el vacío frente a sus semblantes, el navío giró conforme rebasaba el tope del pico de la montaña, pasando de tener la proa hacia el cielo, a tener la popa en esa situación y estar encarado hacia abajo para la abrupta caída que los esperaba. El resplandor de un relámpago iluminó el cielo como un flash perfecto, como una fotografía divina, y permitió por al menos tres o cuatro segundos ver todo perfectamente nítido, como si fuera la luz del pleno día. Y entonces descendieron.

El primer barco, bautizado como "The Meteor" se precipitó corriente abajo hacia el Grand Line, recibiendo tantas olas como bocanadas de viento y, con la mayor mala suerte posible, un rayo que impactaba sobre la cubierta y habría un agujero en esta. El caos se volvió incontrolable, el fuego comenzó a extenderse y los civiles corrían para escapar del infierno que iba a desatarse en el interior del barco... yendo sin saberlo hacia su destino final. El alboroto y el revuelo ocasionado, sumado a las inclemencias del tiempo y a la inestable condición del navío, dio lugar al peor de los escenarios, pues como en una partida de dominó, unos chocaban con otros y comenzaban a salir despedidos, tratando de agarrarse entre sí sin éxito y propiciando que otros salieran despedidos con ellos.
Este traspiés lanzó mercancía hacia los barcos que iban tras ellos, impactando una ola de lleno en la cubierta del Lucky Dawn, el barco de la Mano Vacía, empapando al desprevenido Cao y anulando sus capacidades logias por justo el breve instante para que, una de las cajas que venían volando del navío que iba delante de ellos, le impactase de lleno y lo lanzase por cubierta hacia las arremolinadas aguas, encontrando en ellas su muerte ipso-facto. De igual manera, su compañera Kayseira salió despedida por el vendaval, sin llegar a verla caer al agua.
Los siguientes dos barcos, el colorido Crimson Stage de los Cabaret, y el elegante Last Whisper de los Olvidados tuvieron la mala fortuna de llevarse todo el cargamento que salía volando del primer barco, impactando de lleno en las cubiertas de ambos barcos y haciendo que todos los tripulantes de ambos navíos corriesen la misma suerte que Kayseira, pues al perder sus navegantes - y también capitanes ambos - Rosse y Uker, el control de los timones, los barcos se zarandearon sin control y precipitaron por la borda a sus tripulantes, como un toro enrabietado que no quiere ser montado.
Esta escena fue vista por los Marines a bordo del Royal Quiver, quienes ante el descontrol completo de dos navíos tampoco pudieron hacer gran cosa, y la pericia y el aguante de Stroud no fue suficiente para mantenerlos a salvo, saliendo el cuarteto del lado de la ley volando de la misma manera.

Aquel caos acabó con los daños colaterales de los últimos barcos, que se chocaron contra los pedruscos en la bajada tratando de esquivar las cargas y las personas que volaban, en la oscuridad y el caos del descenso, y fueron todos completamente hundidos y aquellos cientos de vidas se perdieron en las olas.



Para cuando el primer navío, el barco comercial The Meteor, consiguió llegar a las aguas horizontales había perdido a gran parte de la tripulación y los civiles que habían pagado su peaje, este chocó contra un arrecife de rocas puntiagudas que obstaculizaba el paso central y más obvio de la bajada, algo que a todas luces no debía estar ahí. El impacto fue tal que partió el navío en dos y todos los ocupantes del mismo salieron volando hacia delante. El único barco tripulado que lo seguía, el Lucky Dawn - y tan afortunado - impactó contra los restos del naufragio y quedó encallado en estos, haciendo que sus dos ocupantes saliesen volando junto a los demás.
Tanto el Crimson Stage, como el Last Whisper, y el Royal Quiver encallaron igual, con daños menores, acabando por formar entre los cuatro navíos un tapón artificial perfecto que impedía que nadie más pudiera descender sin morir chocando contra las embarcaciones.

Pero ¿qué había pasado con nuestros héroes?
Bueno... hay alguien que conoce mejor esa parte de la historia.





Resumen

Muchas cosas
  Responder


Mensajes en este tema
RE: [EVENTO CAMBIO ZONA] El camino para ser alguien; Parte 1 (South Blue) - por Pandaman - 24-10-2025, 02:43 AM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)