Vagabond - T6 Pres Abs [Aventura de Fruta]
#24
El camino por la cueva se vuelve un sendero oscuro y tortuoso. Largo. Eterno. La percepción de la realidad está tan distorsionada que siento que no voy a llegar al final, que me voy a quedar atrapado aquí por siempre. Puede que me dé esta sensación por el dolor punzante y ardiente de mi pecho, por el agridulce sentimiento de la derrota o por el andar lento y pesado que arrastro víctima del cansancio. Lo más probable es que sea una mezcla de las tres. 
Avanzo arrastrando los hombros por las paredes y encorvado para no tocar con la cabeza la bóveda y no pincharme con las estalactitas. Yggdrasil va por delante, protegiéndome de cualquier peligro que tenga la mala suerte de toparse conmigo. Hoy no ha matado a su enemigo, pero sus filos se han cruzado con un guerrero legendario y se ha ganado también sus muescas y cicatrices. La sangre gotea desde lo alto de mi pectoral hasta caer a mis botas y manchar la puntera de cuero. Luego se desliza y deja un sendero desdibujado de huellas gigantes mezcladas con sangre, sudor y barro. 
Un halo de luz empieza a iluminar lo lúgubre de la estancia. ¿Habré muerto? No, estoy llegando al final. Con determinación, doy los últimos pasos hacia la luz, en busca de libertad y aire fresco, no viciado de roña o azufre. 

Estoy fuera. Vivo. Por fin. El clima sigue siendo caluroso, pero al menos no se siente claustrofóbico ni con esa densidad que se sentía en el coliseo natural. El verde vuelve a ser el protagonista y ahora la jungla y las bestias hostiles vuelven a ser mis enemigos. Nada con lo que no pueda lidiar, aunque en este estado, lo mejor es que acerque al barco para tratar tremenda hemorragia. 
Ante mi se abren diferentes caminos, destinos distintos. Por un lado se ven las pequeñas pisadas de Musashi. Ha tomado una ruta opuesta a la que usó para llegar hasta aquí. Podría seguirle, pero hacer eso sería absurdo. Jamás convenceré al samurái alado de viajar conmigo, y menos con una promesa de muerte de por medio. Ya hemos tenido suficiente el uno del otro por hoy. Estaría guapardo navegar junto a él. Pero no existe esa posibilidad. Otra posible ruta es volver por donde he venido. Seguir mi propia senda de destrucción y llegar lo antes posible al barco. Sin duda es la decisión más inteligente. Allí podría tratar mis heridas con calma, comer algo tranquilamente y cepillarme a Julie para quitarme el mal sabor de boca de haber perdido. Ubbe podría estar esperándome allí. Camino corto y sencillo, lo ideal. ¿Pero que tiene de divertido caminar lo andado? Eso significa retroceder, y retroceder es de cobardes.

Con dos cojones y la moral recuperada, alzo a Yggdrasil por encima de mi cabeza y la dejo caer apoyándola en mi hombro derecho, cogiéndola por el mango con una mano. Con la otra, la izquierda, desenvaino uno de los martillos gemelos y empiezo a hacer pequeños malabares con el, jugando a lanzarlo y hacerle rotar en el aire de forma repetida. Se acabó el malestar y la depresión. La aventura continua. Cojo aire, lleno mis pulmones de aire y de orgullo y me adentro en la selva, altivo, desafiante. Llegaré a mi barco, sí. Pero dejaré una senda más, un rastro de devastación que alertará a los exploradores futuros de que Sigurd Haakon, poderoso Bucanero, estuvo aqmino
En efecto, cajita feliz
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 1306 - 200 = 1106
Energia: 1872 + 0 = 1872
Espiritu: 795 + 0 = 795


Mensajes en este tema
RE: Vagabond - T6 Pres Abs [Aventura de Fruta] - por Sigurd Haakon - 25-10-2025, 12:13 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)