25-10-2025, 06:32 PM
[personajeinvalido=2283]
El viento rugía con la fuerza de mil bestias, y el mar, caprichoso, se agitaba de golpe como si quisiera tragarse aquella embarcación. Desde la sombra del navío, Zhang apenas lograba ver más allá de sus narices; su vista nocturna no era especialmente buena, así que tuvo que fiarse de su instinto, ese sexto sentido que tantas veces le había salvado la vida y que, esa noche, Zhang había decidido ignorar.
El viento rugía con la fuerza de mil bestias, y el mar, caprichoso, se agitaba de golpe como si quisiera tragarse aquella embarcación. Desde la sombra del navío, Zhang apenas lograba ver más allá de sus narices; su vista nocturna no era especialmente buena, así que tuvo que fiarse de su instinto, ese sexto sentido que tantas veces le había salvado la vida y que, esa noche, Zhang había decidido ignorar.
Zhang maniobraba con dificultad, sin perder de vista aquella nave comercial que marcaba la ruta hacia el Grand Line. En el cielo, los relámpagos convertían la noche en un parpadeo constante entre el cielo y el infierno.
El estruendo de aquella corriente lo tomó por sorpresa. El timón vibró con violencia y el agua, con una fuerza antinatural, arrastró pronto la embarcación y la hizo ascender. Zhang apretó los dientes mientras intentaba mantener el control del barco. Entonces, el ruido del viento y los sonidos del mar se mezclaron con un relámpago que dictó el inicio de aquella pesadilla. Aquella luz iluminó la noche misma, y Zhang no pudo evitar sonreír. Ahí estaba... el Grand Line. Lo habían conseguido.
El movimiento del mar era indescriptible, y lo que fue un sentimiento de gloria se esfumó pronto. El fuego, los gritos y el miedo fueron los protagonistas de aquella noche. Y Zhang, concentrado por completo en sobrevivir, se movía como si fuera uno con el barco. Las cajas, los gritos, incluso su pequeño amigo, Silencio, pasaron a un segundo plano cuando todo pareció irse al carajo.
Zhang salió volando, y lo único que le vino a la mente fueron sus últimas palabras. "Tranquilos, por algo me dicen el ermitaño del mar...". Zhang no podía decir mentiras... Pero, una vez más, Zhang Guolao los había traicionado a todos.
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Por unos segundos, solo escuchó el zumbido del silencio absoluto. Ni el rugido del mar, ni los gritos, ni la tormenta... Estaba completamente solo.
Lo primero que sintió fue un dolor punzante en su interior. La ironía del destino: su fruta lo condenaba a temer el mar, pero ahora le había salvado de aquel impacto y, como siempre le pasaba... pese a todo pronóstico, Zhang volvía a sobrevivir al mar. Estaba condenado. —...Eso fue un aterrizaje suave... parece que la vida está jugando a ponerle la cola al burro de nuevo, ¿verdad, Silencio? — murmuró, buscando a su pequeño compañero con la mirada. Pero no estaba, y ahora sentía un vacío enorme.
Recordó entonces que estaba junto a sus amigos, por lo que, aliviado, comenzó a levantarse torpemente en medio de la noche a buscar a sus nakamas. Pero se estrelló contra una pared de piedra lisa, sin grietas... sin salida. Zhang dio un golpe fuerte con su pierna derecha, su tic habitual, pero esta vez con un odio que no lo representaba. Pateó la pared con rencor —Hmmm...— Giró la cabeza con lentitud y observó el lugar, una cárcel de piedra construida por algo que no era natural. Aquello era obra de un poder inusual.
Tardó un poco en acostumbrarse al sitio y escuchó a personas no muy lejos de él. Sus nakamas; pero no eran ellos. Eran voces diferentes que, al acercarse un poco, notó que se trataba de un grupo de personas extrañamente familiares, aunque solo logró identificar a uno de ellos. El hombre Den Den Mushi.
Zhang levantó la vista, intentando divisar el punto brillante del que se hablaba, pero no vio nada. "¿Nos observan...?", pensó.
—Hmmmm... Así que es un juego. Los muy bastardos están jugando con nosotros. — Zhang no tenía tiempo para juegos, solo quería encontrar a sus nakamas, saber que estaban bien. Realmente necesitaba hacerlo. — Pero no vamos a morir aquí. No todavía. No antes de enseñarles que el mar no perdona ni a los reyes — Zhang debía intentar tranquilizarse, pero había tenido una noche muy difícil. —¿Quién diablos son ustedes? ¿Por qué estás aquí, señor Casino? — Preguntó con la poca paciencia que le quedaba.
Zhang permaneció alejado de los demás, necesitaba calmarse. Y de pronto, un grito se escucho desde otro lugar, Zhang logro identificar el punto gracias a su buen oído. Pero aquellas palabras no tranquilizaban en absoluto al burro. - ¿Quien esta ahí, muéstrate?.- Pregunto, pero seria difícil que aquel hombre lo escuchara, Zhang por más que quisiera, no lograba elevar su voz.
Zhang permaneció alejado de los demás, necesitaba calmarse. Y de pronto, un grito se escucho desde otro lugar, Zhang logro identificar el punto gracias a su buen oído. Pero aquellas palabras no tranquilizaban en absoluto al burro. - ¿Quien esta ahí, muéstrate?.- Pregunto, pero seria difícil que aquel hombre lo escuchara, Zhang por más que quisiera, no lograba elevar su voz.
Off
Zhang Guolao
"El vacío no se mueve, pero lo contiene todo"
❄ La Calma del Vacío
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?Nv.19 — Logia Yuki Yuki
