Mis gritos de desesperación no servían de nada. La ira se apoderaba de mi, a la vez que la impotencia y la frustración. Mi boca no dejaba de gritar improperios y amenazas en contra del capitán para que dejara en paz a Sephi, pero el solo tenía ojos para su presa.
Mis "compañeros" de plataforma se dedicaban a comentar cosas. Palabras que no analizaba en el momento ni era capaz de contrastar en mi mente. Sólo veía como el pirata rival se enfadaba más y más hasta que mi aliado marine abrió la boca. Kuroashi, en tremendo acto de valentía e insensatez, sé burló advirtiendo la posible debilidad del tipo... el fuego...
-Fuego ... ¿Fuego?- dejé mi griterío atrás y analizaba en mi mente las pistas que Sephi nos estaba dando- ¿De donde narices podemos sacar "fuego"... a ver... puedo hacerlo así, pero es muy difícil...-
En ese momento mi concentración se volvió a ver interrumpida. Fin genera una bola de brea en su dedo índice, simulando una pistola. La "bala" sale volando a velocidades imperceptibles y lo que se termina observando es como la rodilla de Sephiroth sufre un impacto y se doblega ante el capitán en contra de su voluntad.
-¡CABRON,¿QUE NO ME OYES?!- grito y forcejeo en la pelota de lodo, sin lograr mi cometido de escaparme. En esto que me puede la frustración y empiezo a golpear el rifle contra el metal de la plataforma, al punto de que la bala que sostenía, sale volando sin llegar a ser usada. Sigo su trayectoria, pero antes de ver dónde cae, un grito me hace voltear la cabeza. Con sudor frío susurro -Pero que cojones...
El grito de un rey retumba por la plataforma y somete a todos en puto pavor. Frente a mi, un monstruo azabache me da la espalda. Un monstruo terrible, lleno de músculos negros y sed de sangre. Este amenaza con el final, con la muerte de todos los presentes.
El miedo se apodera de mi, y sólo siento un leve choque en mi caparazón. "CLONK". Cuando miro de vuelta a mis piernas veo que he sido liberado.
Un par de segundos. Eso es lo que tardo en incorporarme de un brinco desde el suelo. En ese momento veo de frente a la bestia. Esta nos observa a 5 metros de distancia. Su postura denota ansia por batallar. Parecía vernos como presas y yo me sentía absolutamente amedrentado.
Una gota de sudor frío cae por mi escamada piel de la mejilla hasta llegar a la piel humana de mi barbilla y caer contra el metal. La visión se hace un túnel entre el capitán y yo, un pasillo cada vez más estrecho y corto.
-Voy a morir, voy a morir, voy a morir...- mi mente solo repite una frase como réquiem final.
Con la vista fijada y perdida en la nada, veo como el monstruo se eleva, aunque no sé la razón. Siento voces conocidas, de la gente que me rodea. Me dicen algo, pero yo solo puedo mirar la piel negra de mi cazador alzarse. Miro a un lado, miro al otro. Un panda y un tigre, difuminados por mi vista aterrada ante la prematura muerte.
No oigo lo que dicen y empiezo a correr en dirección opuesta a mis miedos, dejando atrás el rifle de marine.
Corro, corro varios metros sin pensar en darme la vuelta. Mi cabeza no tenía pensado que, en unos metros se acababa la plataforma. Sólo pensaba en escapar. Escapar hasta que vi un destello en el metal.
Escasos metros de mi carrera, observo la bala explosiva que había salido volando minutos atrás. Mi cerebro frena en un choque de emociones y deja caer una brizna de luz en mi ensombrecida mente quebrada.
-Fuego... Fuego... -me acerco para recoger la bala -¡ESO ES, FUEGO!
-¡Sephiroth, lo tengo!- Digo mientras saco el revólver de mi cartuchera en la cintura. -¡Veremos si tu teoría es correcta!
Cuando me doy la vuelta, la bestia deja de ser monstruosa para volver a ser un sucio pirata. Un carroñeros transformado en una amalgama de lodo negro. No debía tener miedo. No seguía teniendo miedo. Por mi, por Sephi, por la división 34 y por mi madre.
-¡Sonríe, todos te miran!- acciono el gatillo y la bala sale disparada.
La criatura había evitado con facilidad el ataque coordinado de los revolucionarios, así que no sería fácil darle. Así que aprovechando la plataforma que se había alzado mágicamente con Fin encima, la utilicé como diana para generar la explosión.
Cuando la bala toca la plataforma, está se activa y genera una explosión de 5 de diámetro desde el punto de colisión, generando que toda la plataforma una onda expansiva ígnea.
-Traga fuego y arde en mis pesadillas, hijo de puta -
Mis "compañeros" de plataforma se dedicaban a comentar cosas. Palabras que no analizaba en el momento ni era capaz de contrastar en mi mente. Sólo veía como el pirata rival se enfadaba más y más hasta que mi aliado marine abrió la boca. Kuroashi, en tremendo acto de valentía e insensatez, sé burló advirtiendo la posible debilidad del tipo... el fuego...
-Fuego ... ¿Fuego?- dejé mi griterío atrás y analizaba en mi mente las pistas que Sephi nos estaba dando- ¿De donde narices podemos sacar "fuego"... a ver... puedo hacerlo así, pero es muy difícil...-
En ese momento mi concentración se volvió a ver interrumpida. Fin genera una bola de brea en su dedo índice, simulando una pistola. La "bala" sale volando a velocidades imperceptibles y lo que se termina observando es como la rodilla de Sephiroth sufre un impacto y se doblega ante el capitán en contra de su voluntad.
-¡CABRON,¿QUE NO ME OYES?!- grito y forcejeo en la pelota de lodo, sin lograr mi cometido de escaparme. En esto que me puede la frustración y empiezo a golpear el rifle contra el metal de la plataforma, al punto de que la bala que sostenía, sale volando sin llegar a ser usada. Sigo su trayectoria, pero antes de ver dónde cae, un grito me hace voltear la cabeza. Con sudor frío susurro -Pero que cojones...
El grito de un rey retumba por la plataforma y somete a todos en puto pavor. Frente a mi, un monstruo azabache me da la espalda. Un monstruo terrible, lleno de músculos negros y sed de sangre. Este amenaza con el final, con la muerte de todos los presentes.
El miedo se apodera de mi, y sólo siento un leve choque en mi caparazón. "CLONK". Cuando miro de vuelta a mis piernas veo que he sido liberado.
Un par de segundos. Eso es lo que tardo en incorporarme de un brinco desde el suelo. En ese momento veo de frente a la bestia. Esta nos observa a 5 metros de distancia. Su postura denota ansia por batallar. Parecía vernos como presas y yo me sentía absolutamente amedrentado.
Una gota de sudor frío cae por mi escamada piel de la mejilla hasta llegar a la piel humana de mi barbilla y caer contra el metal. La visión se hace un túnel entre el capitán y yo, un pasillo cada vez más estrecho y corto.
-Voy a morir, voy a morir, voy a morir...- mi mente solo repite una frase como réquiem final.
Con la vista fijada y perdida en la nada, veo como el monstruo se eleva, aunque no sé la razón. Siento voces conocidas, de la gente que me rodea. Me dicen algo, pero yo solo puedo mirar la piel negra de mi cazador alzarse. Miro a un lado, miro al otro. Un panda y un tigre, difuminados por mi vista aterrada ante la prematura muerte.
No oigo lo que dicen y empiezo a correr en dirección opuesta a mis miedos, dejando atrás el rifle de marine.
Corro, corro varios metros sin pensar en darme la vuelta. Mi cabeza no tenía pensado que, en unos metros se acababa la plataforma. Sólo pensaba en escapar. Escapar hasta que vi un destello en el metal.
Escasos metros de mi carrera, observo la bala explosiva que había salido volando minutos atrás. Mi cerebro frena en un choque de emociones y deja caer una brizna de luz en mi ensombrecida mente quebrada.
-Fuego... Fuego... -me acerco para recoger la bala -¡ESO ES, FUEGO!
-¡Sephiroth, lo tengo!- Digo mientras saco el revólver de mi cartuchera en la cintura. -¡Veremos si tu teoría es correcta!
Cuando me doy la vuelta, la bestia deja de ser monstruosa para volver a ser un sucio pirata. Un carroñeros transformado en una amalgama de lodo negro. No debía tener miedo. No seguía teniendo miedo. Por mi, por Sephi, por la división 34 y por mi madre.
-¡Sonríe, todos te miran!- acciono el gatillo y la bala sale disparada.
La criatura había evitado con facilidad el ataque coordinado de los revolucionarios, así que no sería fácil darle. Así que aprovechando la plataforma que se había alzado mágicamente con Fin encima, la utilicé como diana para generar la explosión.
Cuando la bala toca la plataforma, está se activa y genera una explosión de 5 de diámetro desde el punto de colisión, generando que toda la plataforma una onda expansiva ígnea.
-Traga fuego y arde en mis pesadillas, hijo de puta -
Aclaraciones
