05-10-2023, 10:35 PM
Escuché gritar a Karak... a esos pobres desgraciados les quedaba muy poco tiempo, pero tenían que ser hábiles para haberle llevado a ese estado. Sucias ratas y alimañas que se creen que pueden alzarse contra mi, ¡contra un Rey!. Iba a destrozarlos. Iba a despedazarlos con tanta saña que no iba a quedar nada de ellos ¡me daba igual lo caro que pudiera ser un mink o un lunarian! ¡Y dos humanos con habilidades zoan era algo que podía conseguir en cualquier lugar! Primero los empujaría con fuerza para lanzar a los más débiles al agua y después le pediría a Glotz que los recuperase para sacar sus cuerpos. Pero a los que aguantasen eso o los que no eran usuarios, les esperaría una muerte mucho más dolorosa que ahogarse. Les esperaba la muerte a manos de la pesadilla del West Blue.
— ¡¡ HYA HYA HYA HYA HYA !! — reí viendo como se incorporaban gracias únicamente a que yo había permitido que esto sucediera ¡seguían vivos porque yo quería que así fuera! ¡Si! ¡Era eso! — ¡Y AHORA! — grité mientras daba un paso, pero de pronto toda la expectativa cambió.
La plataforma se descomponía. Miré nervioso al suelo. Se movía, temblaba, se sacudía, ¿se dividía en cubos? ¡se alzaba!. Grité fruto de la sorpresa y me coloqué en posición cuadrúpeda, buscando agarrarme al cubo que empezaba a flotar. Alcé la mirada un breve instante y pude observar como el panda ¿¡maleaba mi bakumetal como si fuera una tela!? ¿pero quién cojones eran estos tíos?. Había creado una cúpula con el metal más resistente del mundo mientras otro había decidido alzarme al aire, seguro que con intenciones de lanzarme al mar y acabar conmigo por la vía rápida, ya que los cubos se iban haciendo más pequeños y danzaban como estúpidos pájaros molestos a mi alrededor — ¡¡GYAAAAH!! — grité con frustración y pavor ¡podía caer al mar y todo habría acabado! ¿por qué no los había rematado a tiempo?. Giré mi rostro para ver la situación: Ginni mantenía bailando a sus presas, jugando como siempre. Glotz parecía haber derribado a un lunarian. Odile estaba atacando a una amalgama extraña y frente a él ¿un pájaro en llamas azules?. Karak estaba realizando su técnica más poderosa contra un tío con forma de jirafa ¡pero qué chiste era ese!. Y Flint seguía con sus tácticas de torpedo contra un grupo que pareciera acorralado. ¿Nos estaban dando problemas de verdad? Tenía que acabar esto rápido para ir a desequilibrar las balanzas y no tener que lamentarlo más tarde.
Los cubos me hacían trastabillar y vacilar en el apoyo de mis pies, su movimiento y cambio era sin duda una molestia y mientras el pelirrojo de larga melena caía al agua, seguro que por el daño de mi imperioso ataque, el resto seguían oculto bajo aquella cúpula de bakumetal. Oí un disparo. Volví a mirar en dirección a aquellos tipos y observé que el marine tortuga que asomaba por un flanco y mantenía su cañón en la mano ¿cómo era posible que pudieran atacarme? ¡¿a mi!?.
Para cuando quise darme cuenta de que el disparo había sido suyo, y la bala impactó directa sombre mi hombro causando una explosión de ¡¡fuego!!. — ¡¡GYAAAAAAAAH!! — volví a gritar, tanto de dolor como de terror. Era un fuego infernal que me abrasó por completo, pero con el constante movimiento de la brea se apagó al poco... por suerte no había sido demasiada potencia ni cantidad como para marcar un daño definitivo. ¡Pero esos hijos de puta lo iban a pagar caro!
— ¡¡Telestickyport!! — grité convirtiéndome en una delgada columna de brea en su dirección, impactando detrás de lo que cerraba su domo, entre donde se escondían y el borde de la plataforma, conectando esa zona y los cubos sobre los que me hallaba... separándome de estos haciendo que la brea se reagrupase a toda velocidad en el punto de impacto de la brea, retomando mi forma demoníaca en ese lugar, apareciendo tras aquellas sucias ratas que se habían atrevido a herirme — ¡¡ES VUESTRO FINAL!! — grité de nuevo con furia asestando un tajo con ambas manos abiertas, ahora zarpas por mi forma de Howling King, hacia el pecho del Lunarian calvo que era quien estaba más atrás de todo este grupo, gritando nuevamente a mis oponentes... no, a mis presas, que ahora estaban arrinconadas entre su muro defensivo y mi presencia. La presencia de la muerte.
— ¡¡ HYA HYA HYA HYA HYA !! — reí viendo como se incorporaban gracias únicamente a que yo había permitido que esto sucediera ¡seguían vivos porque yo quería que así fuera! ¡Si! ¡Era eso! — ¡Y AHORA! — grité mientras daba un paso, pero de pronto toda la expectativa cambió.
La plataforma se descomponía. Miré nervioso al suelo. Se movía, temblaba, se sacudía, ¿se dividía en cubos? ¡se alzaba!. Grité fruto de la sorpresa y me coloqué en posición cuadrúpeda, buscando agarrarme al cubo que empezaba a flotar. Alcé la mirada un breve instante y pude observar como el panda ¿¡maleaba mi bakumetal como si fuera una tela!? ¿pero quién cojones eran estos tíos?. Había creado una cúpula con el metal más resistente del mundo mientras otro había decidido alzarme al aire, seguro que con intenciones de lanzarme al mar y acabar conmigo por la vía rápida, ya que los cubos se iban haciendo más pequeños y danzaban como estúpidos pájaros molestos a mi alrededor — ¡¡GYAAAAH!! — grité con frustración y pavor ¡podía caer al mar y todo habría acabado! ¿por qué no los había rematado a tiempo?. Giré mi rostro para ver la situación: Ginni mantenía bailando a sus presas, jugando como siempre. Glotz parecía haber derribado a un lunarian. Odile estaba atacando a una amalgama extraña y frente a él ¿un pájaro en llamas azules?. Karak estaba realizando su técnica más poderosa contra un tío con forma de jirafa ¡pero qué chiste era ese!. Y Flint seguía con sus tácticas de torpedo contra un grupo que pareciera acorralado. ¿Nos estaban dando problemas de verdad? Tenía que acabar esto rápido para ir a desequilibrar las balanzas y no tener que lamentarlo más tarde.
Los cubos me hacían trastabillar y vacilar en el apoyo de mis pies, su movimiento y cambio era sin duda una molestia y mientras el pelirrojo de larga melena caía al agua, seguro que por el daño de mi imperioso ataque, el resto seguían oculto bajo aquella cúpula de bakumetal. Oí un disparo. Volví a mirar en dirección a aquellos tipos y observé que el marine tortuga que asomaba por un flanco y mantenía su cañón en la mano ¿cómo era posible que pudieran atacarme? ¡¿a mi!?.
Para cuando quise darme cuenta de que el disparo había sido suyo, y la bala impactó directa sombre mi hombro causando una explosión de ¡¡fuego!!. — ¡¡GYAAAAAAAAH!! — volví a gritar, tanto de dolor como de terror. Era un fuego infernal que me abrasó por completo, pero con el constante movimiento de la brea se apagó al poco... por suerte no había sido demasiada potencia ni cantidad como para marcar un daño definitivo. ¡Pero esos hijos de puta lo iban a pagar caro!
— ¡¡Telestickyport!! — grité convirtiéndome en una delgada columna de brea en su dirección, impactando detrás de lo que cerraba su domo, entre donde se escondían y el borde de la plataforma, conectando esa zona y los cubos sobre los que me hallaba... separándome de estos haciendo que la brea se reagrupase a toda velocidad en el punto de impacto de la brea, retomando mi forma demoníaca en ese lugar, apareciendo tras aquellas sucias ratas que se habían atrevido a herirme — ¡¡ES VUESTRO FINAL!! — grité de nuevo con furia asestando un tajo con ambas manos abiertas, ahora zarpas por mi forma de Howling King, hacia el pecho del Lunarian calvo que era quien estaba más atrás de todo este grupo, gritando nuevamente a mis oponentes... no, a mis presas, que ahora estaban arrinconadas entre su muro defensivo y mi presencia. La presencia de la muerte.
Resumen del turno
Info Bélica
Info Narrador
