10-10-2023, 10:01 PM
Avancé hasta llegar a Sephiroth para darle la atención médica requerida. El camino fue doloroso, pero cada metro que avanzaba, me sentía más recuperado.
El orgullo de marine que nacía en mi, me alentaba cada vez más a salvarle la vida. La de él y la de todos los civiles que estaban desfalleciendo.
Era raro, pareciera que lleváramos semanas luchando cuando en realidad llevábamos 3 minutos, más o menos. O eso, o mi realidad estaba alterada al infinito.
Ya más despierto, soy capaz de percibir mejor mi situación y mis alrededores, pero me centro en un primer momento para cumplir mi misión principal:
-Ya estoy aquí Sephiroth, aguanta- me arrodillo frente a mi compañero y le doy la vuelta. -A ver qué tenemos aquí...- desactivo mi transformación y meto mano al botiquín para empezar a sanar heridas.- Ya verás, vas a quedar como nuevo.
Todo mi ser empieza a calmarse, pues descubro el pulso de Sephiroth y veo que solo está inconsciente, sin heridas abiertas o letales.
Miro brevemente el campo de batalla. Apenas presto atención a como prosigue la lucha contra el hombre moco, ni si los revolucionarios están a salvo.
Sólo subo la cabeza cuando noto un tambaleo, dándome cuenta de que las plataformas se juntan, y una especie de hombre de metal sobrevuela la zona.
-Tranquilo, yo te cubro. -le digo al cuerpo inconsciente mientras dejo las curas y me levanto, quedándome en posición defensiva frente a este, dándole la espalda.
En guardia y con la mano en la cartuchera, veo como están todas la baldas juntas. Ahora el pequeño campo de batalla era una plaza llena de enemigos y violencia.
Por suerte del destino, el primero que veo acercarse es a Joe, algo golpeado, aunque con el cuerpo de Minato en brazos. Parecía ser que tendría más faena, pero bueno, que todo sea eso.
El orgullo de marine que nacía en mi, me alentaba cada vez más a salvarle la vida. La de él y la de todos los civiles que estaban desfalleciendo.
Era raro, pareciera que lleváramos semanas luchando cuando en realidad llevábamos 3 minutos, más o menos. O eso, o mi realidad estaba alterada al infinito.
Ya más despierto, soy capaz de percibir mejor mi situación y mis alrededores, pero me centro en un primer momento para cumplir mi misión principal:
-Ya estoy aquí Sephiroth, aguanta- me arrodillo frente a mi compañero y le doy la vuelta. -A ver qué tenemos aquí...- desactivo mi transformación y meto mano al botiquín para empezar a sanar heridas.- Ya verás, vas a quedar como nuevo.
Todo mi ser empieza a calmarse, pues descubro el pulso de Sephiroth y veo que solo está inconsciente, sin heridas abiertas o letales.
Miro brevemente el campo de batalla. Apenas presto atención a como prosigue la lucha contra el hombre moco, ni si los revolucionarios están a salvo.
Sólo subo la cabeza cuando noto un tambaleo, dándome cuenta de que las plataformas se juntan, y una especie de hombre de metal sobrevuela la zona.
-Tranquilo, yo te cubro. -le digo al cuerpo inconsciente mientras dejo las curas y me levanto, quedándome en posición defensiva frente a este, dándole la espalda.
En guardia y con la mano en la cartuchera, veo como están todas la baldas juntas. Ahora el pequeño campo de batalla era una plaza llena de enemigos y violencia.
Por suerte del destino, el primero que veo acercarse es a Joe, algo golpeado, aunque con el cuerpo de Minato en brazos. Parecía ser que tendría más faena, pero bueno, que todo sea eso.
Aclaraciones
