14-10-2023, 09:30 PM
Posición
Bepso sentía que toda la presión de la situación detonaba en el momento en que vio a Gronn también rendirse. Aunque Kuraku parecía estar un poco mejor, había conseguido sentarse, no podía dejarlo en esa situación tan lamentable. Además, el robot, o la persona detrás de la máquina, parecía ser más o menos comprensivo, ya que había pedido a los marines que salvaran a los civiles. Esto era una buena señal. Bepso bajó de la cabeza de Gronn y se separó de sus compañeros, corriendo rápidamente hasta detenerse a unos metros de Kuraku. Ahí comenzó su discurso, mirando al robot con determinación. — ¡Oiga! ¡Señor lata voladora! Mi amigo necesita ayuda médica, ¿Podría pedirle a sus amigos que lo salven también..? —. Bepso señaló a su amigo, indicando al Shichibukai a quién se refería, y se ladeó un poco, observando la magnitud de los ataques del robot. Si decidía lanzarle uno de esos golpes que ya había usado contra el lunarian y los otros, no quería estar cerca de Kuraku por si resultaba herido de forma accidental al mismo tiempo que Bepso. La seguridad de sus amigos era su principal preocupación en ese momento, y esperaba que el robot comprendiera su desesperada petición de ayuda.
Estaba nervioso, esperando una respuesta en un segundo que pareció pasar como si fuera una hora, un instante que se hizo eterno. Cada latido del pequeño corazón del tontatta lo aceleraba más y más, sintiendo que en cualquier momento estallaría solo por la presión en su pecho. Era tanta la fuerza que ejercía sobre su cuerpecito que incluso lo sacudía, un pequeño movimiento en un pequeño cuerpo, casi imperceptible. Bepso esperaba con ansias una reacción del robot, esperando que entendiera la urgencia de la situación.
Resumen
