12-08-2023, 02:02 AM
Sobre el acolchonado pasto y rodeado de una considerable cantidad de árboles Baraqqiel se hallaba derrotado, derrotado por Dionisio quien la noche anterior le reto a enfiestarse como nunca antes…- Mhm…- Emano un sonido de su boca al juntar los labios para humedecerlos y luego los ronquidos se reanudaron como también el hilo de saliva que volvió a colgar de la comisura de sus labios, estaba tan cómodo en un sitio desconocido que incluso sus piernas y brazos en absoluta relajación se veían extendidos hacía sus respectivos costados…- ¿Pero qué…? – Fuera por que el sol estaba en la posición optima o que el follaje de los arboles se moviera por acto del viento, un halo luminoso acaricio su rostro de forma que le resulto molesta, lo que enseguida alerto a sus sentidos y obligo a que abandonara los brazos de Morfeo…- Puta madre – Sin abrir los ojos se fue incorporando poco a poco, su cabeza daba vueltas por lo que se levantó tan despacio como pudo, quedando sentado en el césped y con ambos brazos presionando su cabeza…- ¿Cómo rayos termine aquí? – Por más que intentaba recordar no podía, las imágenes en su mente se desvanecían cuanto más se esforzaba por recrearlas, pero como cada vez que le pasaba aquello decidió no hacer mucho caso y centrarse en lo prioritario; recargar sus energías y eso lo lograría únicamente comiendo y bebiendo algo digno.
-Ah…- Soltó un pesado suspiro cuando sus orbes por fin se abrieron, la luz no era tan abundante como para ocasionar malestar, pero el que ya traía le impedía siquiera desplegar sus alas para empezar a volar, por lo que la única opción era caminar…- Maldición, esto es culpa de la revolución – Chasqueo la lengua y soltó un escupitajo al suelo como si los estuviera renegando, desenfundando del bolsillo de su chaqueta negra de cuero una singular hierba que comenzó a triturar con los dedos hasta que se volvió tan pequeña como para manejar, luego la envolvió en un papelito para hacerse un cigarrillo y lo llevo hasta sus labios…- Si tan solo me dieran algo que hacer no tendría que estar enfiestado hasta perder el conocimiento – Su dedo pulgar despidió una pequeña llama con la que encendió su rolado y dando una profunda calada dejo que sus pulmones se llenaran, mantuvo la respiración por unos segundos y luego exhalo liberando una abundante nube de humo blanquecino que por un instante inundo su alrededor…- Que buena esta – Pronto el dolor de cabeza se fue aminorando, la sensación de vacío en su estomago extinguiendo y sus ojos se sintieron más relajados…- Ahora a buscar algo que comer – Acomodo sus cabellos con la izquierda y renovado emprendió camino a la ciudad.
Desde donde se situaba le tomo alrededor de cinco minutos salir del bosque y encontrar el sendero, de ahí para allá avanzo diez más para comenzar a ver la afluencia de personas que iban y venían, pero todas tenían algo en común y eso era dirigir su atención al lunarian de cuatro metros de alto cuyo aspecto tétrico los intimidaba. Con cada paso que daba las cadenas que adornaban su indumentaria sonaban y eso atraía más miradas, pero como un león que no prestaba atención a las ovejas el siguió avanzando y gracias a que sus zancadas eran largas, no tardo en llegar a la zona con mayor cantidad de comercios, sin embargo el que llamo su atención fue el que despedía un peculiar olor a café tostado…- Tsk, supongo que aquí encontrare algo decente – El local se veía bien, un establecimiento que se podía llenar fácilmente pero que a su vez al no estarlo te brindaba la suficiente privacidad como para pasar un buen rato, por lo que sin pensarlo más se adentró.
-Ah…- Soltó un pesado suspiro cuando sus orbes por fin se abrieron, la luz no era tan abundante como para ocasionar malestar, pero el que ya traía le impedía siquiera desplegar sus alas para empezar a volar, por lo que la única opción era caminar…- Maldición, esto es culpa de la revolución – Chasqueo la lengua y soltó un escupitajo al suelo como si los estuviera renegando, desenfundando del bolsillo de su chaqueta negra de cuero una singular hierba que comenzó a triturar con los dedos hasta que se volvió tan pequeña como para manejar, luego la envolvió en un papelito para hacerse un cigarrillo y lo llevo hasta sus labios…- Si tan solo me dieran algo que hacer no tendría que estar enfiestado hasta perder el conocimiento – Su dedo pulgar despidió una pequeña llama con la que encendió su rolado y dando una profunda calada dejo que sus pulmones se llenaran, mantuvo la respiración por unos segundos y luego exhalo liberando una abundante nube de humo blanquecino que por un instante inundo su alrededor…- Que buena esta – Pronto el dolor de cabeza se fue aminorando, la sensación de vacío en su estomago extinguiendo y sus ojos se sintieron más relajados…- Ahora a buscar algo que comer – Acomodo sus cabellos con la izquierda y renovado emprendió camino a la ciudad.
Desde donde se situaba le tomo alrededor de cinco minutos salir del bosque y encontrar el sendero, de ahí para allá avanzo diez más para comenzar a ver la afluencia de personas que iban y venían, pero todas tenían algo en común y eso era dirigir su atención al lunarian de cuatro metros de alto cuyo aspecto tétrico los intimidaba. Con cada paso que daba las cadenas que adornaban su indumentaria sonaban y eso atraía más miradas, pero como un león que no prestaba atención a las ovejas el siguió avanzando y gracias a que sus zancadas eran largas, no tardo en llegar a la zona con mayor cantidad de comercios, sin embargo el que llamo su atención fue el que despedía un peculiar olor a café tostado…- Tsk, supongo que aquí encontrare algo decente – El local se veía bien, un establecimiento que se podía llenar fácilmente pero que a su vez al no estarlo te brindaba la suficiente privacidad como para pasar un buen rato, por lo que sin pensarlo más se adentró.
