[Pasado] Un glorioso día de pesca
#2
Aquella noche había dormido en el mar. Era algo que hacía cuando no quería que las migrañas le arruinasen la noche o cuando se encontraba excesivamente cansada. Nada reponía tanto sus energías como dormir en pleno océano. Lo malo es que le hacía madrugar mucho, pues los rayos de sol atravesaban con fuerza la superficie y la luz y su brillo la desvelaban enseguida. Por suerte, los mares del east blue son bastante pacíficos, sino sus despertares podían llegar a ser bastante menos armoniosos. Aunque siempre era una ventaja el hecho de tener una cama disponible esté en la isla que esté, al fin y al cabo, todas tienen playa.

Se desperezó estirando sus extremidades. Los dedos, los brazos, las piernas y la espalda, notó como todos sus músculos se ponían a tono: estaba con las baterías recargadas, preparada para comenzar el día. Se dedicó a nadar un rato, podía desyunar alguna alga de por ahí, sin embargo, no le parecieron demasiado apetecibles, no estaban lo suficientemente verdes, así que le dio mal rollo y decidió ascender un poco, acercarse a la superficie.

Echó un vistazo, afilando sus ojos para intentar ver a más distancia. Podía ver tierra, señal de que la marea tampoco la había alejado demasiado. Estaba lista para nadar hasta allí y salir un rato, entonces le pasó algo que nunca antes había presenciado. Pudo ver lo que antes, al estar más lejos, no había podido divisar: un sedal. Estaba hundido en el agua, con su cebo puesto, esperando a que algún pobre pez picase. Enseguida se paró, no sabía que esa zona era frecuentada por pescadores, sino se habría ido a dormir al otro extremo de la isla con tal de evitar ver lo que estaba a punto de suceder: lo inevitable. Un pescadito, claramente con pocas neuronas, mordió el anzuelo con fuerza, clavándoselo en toda la boca.

Derya actuó al instante, casi como un acto reflejo y agarró el hilo del anzuelo con una mano y la boca del pez con la otra. Pensó que iba a poder sacarselo rápido, que tampoco sería tan difícil, sin embargo se equivocaba de sobremanera. El metal estaba tan hundido y el pez se revolvía tanto entre sus dedos que no podía hacer nada, eso sin mencionar que los pescadores se habían percatado de todo aquel movimiento y también empezaron a hacer lo propio, dificultando aún más la tarea de Derya. Maldijo para sus adentros como una loca, ojalá pudiese hacer que el pez se estuviera quieto. Desgraciadamente, no podía comunicarse con ellos, y se resbaló de entre sus dedos en un abrir y cerrar de ojos. El pescadito desapareció, de repente había sido arrastrado hacia arriba. Derya sintió como la empatía se apoderaba de ella y empezaba a sentir un profundo sentimiento de tristeza e injusticia.

No podía guardarselo. Salió a la superficie como una bala y se dirigió al barco. Pudo ver a dos personas a bordo, dos hombres que habían triunfado. Entonces se vino abajo. Realmente esos hombres no le habían hecho nada a ella personalmente, realmente Derya no tenía un motivo justificado para intentar prohibirles hacer nada, todo el mundo pescaba, en todas las putas islas del mundo había pescadores, ¿realmente iba ella a cambiar eso? Con casi toda la certeza, no. Así que ahí se quedo, con la cabeza fuera del agua, a la vista de todo el mundo, mirando con una cara claramente triste como la vida del pez se había acabado.

Hoy estaba siendo una mierda de día.
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RE: [Pasado] Un glorioso día de pesca - por Derya Tyhr - 12-08-2023, 10:25 AM

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